Por Carlos de Bustamante

(BO-M IV. Óleo de Luís Sáez Díez en la actual exposición del Colegio Lourdes “25 años de arte”. 85×100)(*)
A alguien se lo debo haber dicho, porque me suena, que la escritura sobre el campo y sus labores, transportes, cultivos, avances y retrocesos… es interminable. En la serie interrumpida “antes de conantes” de Labores de Ayer, nada dije aún del trabajo –de ayer-en otoño e invierno. Nada de cómo fue y, poco a poco o a mucho, cómo es o cómo lo dejé cuando me llegó la hora de la jubilación y retiro. Todo se andará. Pero visto lo visto cada día a nuestro alrededor, me pete más cambiar de tercio hoy, aunque luego vuelva a él. Me pete y me empujan: los artículos de mis amigos y compañeros foramontanos son los principales culpables. Lo siento por josemari Arévalo que, con Chema Castilviejo, tiene un verdadero filón para adornar mis modestos artículos con pinturas del maestro que valen de por sí mucho más, claro, que los textos que las acompañan. “Quisió” con las pamplinas de hoy qué cuadro las acompañarán. También maestro, él sabrá, ya lo verán cómo sale con nota del atolladero. Ahora, al grano.
Aunque parte del tema ya dé grima, quiero aportar mi opinión a las que circulan por miles a diario. “¡Velay!” que, al menos sea original. Dicen los “progres” (¿) que para progresos sociales los de la izquierda socialista. Si dicen que “dizan”; pero en absoluto estoy de acuerdo. De “sistemas”, poco puedo aportar, pues reconozco estar pez en asuntos políticos, de partido y demás zarandajas. Comento, pues, lo que éstos mis ojos han visto; oído mis oídos y vivido mi entero ser humano en primera persona.
Con tres añitos -añazos porque aseguran que era un chicarrón- poco les puedo aportar de los tiempos mismos de la guerra, porque ni idea de vivirla. Sí, y en plenitud sus bárbaras consecuencias. Al “caer” mi progenitor por ella (¡oiga, que no fue sólo su abuelo!) la que de seis hijos, seis, todos varones fue mi madre –única mujer dentro de la Familia- la que hubo de hacer de padre y madre. También de servicio de información sucinta de lo acaecido. Lo que por edad, les he dicho, no viví de forma consciente.
¿Cómo quedó España tras los tres interminables años de guerra? Pues mitren ustedes-me refiero principalmente a los que no lo vivieron-: “hecha, lo que se dice, unos zorros”. Sí; por “pertinaz sequía”, que apenas “lluvió” en casi tres años “horríbilis”.
Como nos “birlaron” el oro del banco de España, y el gasto fue descomunal por la guerra, se nos juntaron, dicho con toda propiedad, el hambre con las ganas de comer. ¿Rescate…? ¿res…quée..? De eso nada monada; porque cuantos países sufrieron luego la amenaza comunista, hasta convertirse mundialmente en enemigo público número uno de las naciones demócratas, nos hicieron tal vacío, que sin recates ni ayudas, ni dinero para comprar ¡ni “gáitas gallegas”! La situación llegó a ser de verdad angustiosa. Los inolvidables “años del hambre”. Sólo Argentina nos concedió a préstamo el trigo con que hacer el pan, racionado. El primer hombre providencial del mundo –providencial, insisto- que derrotó al comunismo ateo y marxista, no quiso que lo que costó tanta sangre española, quedase a merced del primer republicano de turno. Vista la falsedad de su falsa democracia, bien o mal hecho no lo sé (o sí), continuó con la obra felizmente terminada. La que iniciaron (guerra) los e-ne-mi-gos de Dios y España. ¿Lo repito…? : los que con doctrinas diabólicas, asesinaron curas, frailes, monjas y católicos de la calle con la saña y el odio propia sólo de los e-ne-mi-gos dichos. Los que incendiaron, torturaron y trataron de anular los valores humanos y cristianos tan españolísimos de siempre.
Debió marcharse o no, no lo sé (o sí), pero se quedó al frente de una nación hundida en la más absoluta de las miserias. Menos en la ilusión y esperanza de, todos a una, salir adelante con su Jefatura. ¡Menudo chollo de jefatura! ¿Racionamiento…? Lo hubo. ¿Escasez extrema…? Sin duda. Pero salimos adelante. Con dignidad. Sin humillarnos ante nadie. ¿Motivo para la polémica…? Seguro: que si falta de libertad…; que si dictadura…; que si catolicismo oficial… ¿Pero salimos o no de la crisis más que terrible…? Que no me vengan con… ¡pamplinas!, porque salimos. ¿O no…? ¿Repasamos…? Como lo he vivido, me permito opinar basado no en ideologías, sino en realidades.
¿Cómo estaban los verdaderos valores y moralidad pública o privada?, ¿qué pasó con la “cuestión social”? ¿Qué gobierno estableció la Seguridad Social (sí, con mayúsculas)? ¿Quién la jubilación o retiro remunerados? ¿Quién impulsó la industrialización progresiva de la España agrícola y pobre? ¿Quién universidades, médicos, medicinas y hospitales gratuitos para todos?
¿Acaso alguno de aquellos tiempos vio firmada por el “dictador”… ley alguna con la permisividad e incitación al aborto o divorcio? ¿Y de la contra natura unión de dos del mismo sexo ¡en matrimonio!? ¿Hablamos del respeto…, de educación humana y cristiana?
Sigan, sigan ustedes que materia háyla. Lo dicho, que necesitamos como el comer otra “dictadura” como aquélla. Y que no me vengan con… ¡pamplinas! Ahora, digan ustedes cuanto quieran que ahora ¡somos libres! Pero lo dicho, dicho queda. Para muchos, lo siento.
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(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
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