Los lunes, revista de prensa y red

“Un paso adelante en la elección de escuela en Italia”, de Sergio Fenizia, y “Las primarias no son para el verano”, de Cristina Losada

( Viñeta de Puebla en La Razón el pasado día 23 de julio) (*)

UN PASO ADELANTE EN LA ELECCIÓN DE ESCUELA EN ITALIA

Artículo de Sergio Fenizia publicado en Aceprensa el pasado día 16 de Julio

A pesar de la fuerte oposición de los principales sindicatos de profesores, la reforma educativa Renzi-Giannini ha entrado en vigor hoy, 16 de julio, después de ser aprobada definitivamente por la Cámara de los Diputados el pasado día 9. El gobierno de Matteo Renzi tuvo que plantear la cuestión de confianza en el Senado, por la mayoría tan reducida que tiene en el Parlamento. La nueva ley introduce un sistema para evaluar a directivos y profesores, hasta ahora bloqueado por una serie de vetos ideológicos que venían paralizando desde hace tiempo el sistema público de educación. Otra novedad importante atañe a la autonomía de las instituciones escolares, a las que dota de más recursos, así como de la necesaria flexibilidad para definir las opciones expresadas en el Plan de Oferta Educativa (POF) de cada institución, que será trienal.

Autonomía para los centros

Una de las normas más controvertidas permite a los directores de los centros, desde el curso académico 2016-2017, elegir profesores entre los habilitados en su ámbito territorial. Es una gran innovación: los directores, que serán objeto a partir de ahora de una evaluación por un organismo especial, tendrán más poder y más responsabilidad en la gestión de sus escuelas.

Además, en septiembre próximo comenzará un plan extraordinario de contratación de profesores permanentes. Será un fuerte impulso para resolver el grave problema de los profesores interinos de la escuela pública, que provoca una fuerte rotación de personal docente. La medida satisface una antigua reivindicación y asegura a los estudiantes la continuidad de la enseñanza. El plan de contratación afectará en dos años a algo más de cien mil maestros, mientras otros 60.000 tendrán que esperar al concurso siguiente.

Ha recibido elogios la creación de una tarjeta electrónica, con un crédito de 500 euros anuales, que los profesores de la escuela pública podrán invertir en su formación.

En cambio, no se ha incluido el esperado aumento salarial de los profesores en función del mérito en vez de solo por antigüedad; pero se ha previsto un pequeño fondo (200 millones de euros anuales) para retribuir méritos. A partir de 2016, los recursos, repartidos territorialmente, serán asignados por los directores de los centros sobre la base de criterios señalados por el Comité para la evaluación de los docentes.

Planes de estudio y exenciones fiscales

Respecto de los alumnos, el texto prevé, entre otras cosas, la posibilidad de elegir asignaturas optativas en los tres últimos de los cinco cursos de la enseñanza secundaria de segundo grado (13-18 años). También refuerza la conexión con el ámbito laboral, al introducir, en esos mismos cursos, una duración mínima de los periodos de alternancia escuela-trabajo: 400 horas en los institutos técnicos y profesionales, 200 horas en los liceos.

Al permitir que las familias se deduzcan parte del dinero empleado en la escuela, la ley reconoce “el principio de que el gasto en educación es una inversión de los hogares para el futuro del país”, según varias asociaciones de padres

Una declaración conjunta de las asociaciones CdO Opere Educative, Diesse, DiSAL e Il Rischio Educativo, destaca la “gran innovación que supone la posibilidad de deducir fiscalmente los gastos en enseñanza realizados por las familias, incluso en las escuelas paritarias”: las que, junto con las estatales, integran el sistema público de enseñanza en Italia. Por fin, dicen, se reconoce “el principio de que el gasto en educación es una inversión de los hogares para el futuro del país”. La deducción, el 19% de hasta 400 euros por alumno y año, supone un ahorro como máximo de 76 euros por hijo en el pago del impuesto. Esa suma, señalan las asociaciones, «de momento es poco más que simbólica, pero si se aumenta más adelante, puede ser especialmente significativa para asegurar la libertad de elección a las familias”. La Asociación de Padres de Escuelas Católicas (Agesc) estima que se debería elevar el límite a 4.000 euros.

Entre otras exenciones fiscales, criticadas por grupos de la oposición –Movimiento 5 Estrellas y otros partidos de izquierda como la SEL (ecosocialista)– y por un sector minoritario del Partido Demócrata –el partido del primer ministro Renzi–, el texto prevé una deducción del 65% en 2015 y 2016, y de un 50% en 2017, para donaciones en efectivo, hasta un máximo de 100.000 euros anuales, destinadas a la construcción de nuevas escuelas, o al mantenimiento y mejora de las ya existentes. El temor de los críticos es que la escuela pública pueda terminar en manos privadas; pero, como replica Antonio Palmieri, diputado de Forza Italia (partido de la oposición, pero que apoyaba este punto de la ley), “utilizáis la palabra ‘privado’ con desprecio: los que vosotros llamáis privados, nosotros los llamamos simplemente ciudadanos, miembros de la comunidad”, y gracias a sus donaciones, “la escuela pública se convierte en una escuela de la comunidad”.

Contra la ideología de género

Gran parte del debate sobre la reforma se ha centrado en el riesgo de una introducción subrepticia de la ideología de género en la escuela a través del portillo abierto en el artículo 1.16. Contra este peligro se manifestaron en Roma el 20 de junio cientos de miles de personas de toda Italia bajo el lema “Defendamos a nuestros hijos”. La ministra Stefania Giannini ha descartado públicamente que con la reforma se quiera introducir el género, y ha enviado una circular reiterando que, en cualquier caso, ninguna actividad extracurricular podrá llevarse a cabo sin el consentimiento informado de los padres.

Ver artículo completo en: https://www.aceprensa.com/newsletter-article/un-paso-adelante-en-la-eleccion-de-escuela-en-italia/

LAS PRIMARIAS NO SON PARA EL VERANO

Artículo de Cristina Losada publicado en Libertad Digital el pasado día 23 de Julio

Toda la política española se ha hecho olímpica. Todos los partidos, de una manera o de otra, han hecho suyo el lema del impulsor de los Juegos Olímpicos Pierre de Coubertin, inspirado al parecer por un sermón del obispo episcopaliano Ethelbert Talbot. El lema de Coubertin decía que lo más importante no era ganar, sino participar, y por ello siempre se administra como consuelo para los perdedores. Nuestros partidos, por supuesto, hablan de participar tal y como si todos saliéramos ganando con ello.

Ahora mismo, el PP impulsa su nuevo proyecto de reforma electoral municipal con el argumento de que favorece la participación de los ciudadanos en la elección de alcaldes, y los partidos emergentes celebran sus maratones de primarias como triunfos de la participación maravillosa, presumiendo cada uno de ser más participativo y democrático que el de al lado. Bien es verdad que luego, con los resultados en la mano, llegan las rebajas. En Podemos, por ejemplo, la participación para elegir candidatos a las generales se ha quedado en un modesto 16 por ciento. No se aprecia gran entusiasmo entre los deportistas, pero nunca faltan explicaciones. La participación, vino a decir Errejón, no es para el verano. Ah, la fatiga de la participación. Y es cierto que ya sólo hablar de ella produce cansancio.

No pocas cabezas pensantes han identificado la democratización interna de los partidos como la piedra sobre la que levantar un sistema político más eficiente por la vía de una mejor selección de sus elites. Quizá es demasiada carga para un pedrusco tan pequeño, pero al menos esta visión de la cosa hace de la participación un instrumento y no un fin en sí mismo. El problema reside en que el instrumento hoy en boga, esto es, las primarias, no garantiza tampoco que el resultado sea la deseada mejora en la selección de líderes y candidatos. Serán, sí, los líderes y candidatos que las bases decidan, o la parte de las bases que no está de veraneo. Pero no tienen por qué ser los individuos más formados, más honrados ni menos sumisos a la dirección del partido. Las primarias por sí mismas no obran ese prodigio.

En realidad, el problema de la selección de las elites no es exclusivo de los partidos políticos. No sólo en ellos se produce ese fenómeno escandaloso de la selección inversa, por el cual no ascienden los mejores, sino los peores. En los partidos simplemente sucede, de forma concentrada y particularmente visible, lo que ocurre en tantos y tantos ámbitos de la vida institucional y social española. Hay una España donde la meritocracia funciona, pero hay otra España donde no funciona en absoluto. ¿Cómo extrañarse de que en los partidos tampoco? Sería, en efecto, milagroso que pudiéramos disponer de partidos perfectamente meritocráticos, cuando hay todavía, y lo que le queda, una cultura instalada que marcha en dirección opuesta.

Artículo en: http://www.libertaddigital.com/opinion/cristina-losada/las-primarias-no-son-para-el-verano-76276/

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(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
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Tres foramontanos en Valladolid

Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

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