Balneario Abadía de los Templarios. 2

Por Carlos de Bustamante

(Castillo de Monleón)

Otra vez de locos, si en una miniserie quisiera hacer llegar a mis amigos y probables únicos lectores los enrevesados intríngulis sobre monjes, eremitas y cenobios sobre los que escritores e historiadores de reconocido prestigio han hecho correr ríos de tinta…

Sin embargo, puesto que tildé como empresa de locos la emprendida por los hermanos Rodríguez Pueyo , para construir la Abadía, he de hacer un recorrido histórico, amparado en el mucho saber de diversos estudiosos, para dar el total mentís a lo “casual” de la empresa y su denominación en el emplazamiento con marcado sabor templario. Cuerdos y muy cuerdos, tanto por el emplazamiento de tan singular complejo, como su denominación, en absoluto al albur, sin con sólido fundamento.

Transcribo del trabajo de Mercedes Izquierdo:

LOS TEMPLARIOS EN LA COMARCA DE ENTRESIERRAS (SALAMANCA). Breve resumen y descripción de la historia y tradiciones de esta preciosa comarca salmantina y desconocida, hasta esa fecha del 2003, en que hice la investigación para la Red Arrayan, de su vinculación con la Orden del Temple y las aplicaciones que dicho tema tenían para el Turismo, en la zona.

LA COMARCA DE ENTRESIERRAS

Esta comarca fue desde tiempos inmemoriales una zona de paso natural y obligatorio para comunicar las dos mesetas por el “Corredor de Béjar”, también llamado el “Pasillo de Entresierras” y tiene físicamente un entorno muy peculiar, llanos que se alternan con montañas graníticas, fresnedos, castañares y bosques de robles. Para geógrafos e historiadores, esta comarca siempre planteó problemas, ya que tanto la de Sierra de Francia como la de Béjar, tienen identidad propia desde antiguo y esta zona limítrofe entre las dos, junto al Campo Charro, ha planteado el problema de incluirla en una zona u otra, hasta decidirse nombrarla comarca ya que tiene características de ambas zonas (de montaña y llanura) ya que es la zona de transición de la Sierra de Francia al campo llano de Salamanca. Tal y como describe Carmen Espinel, en su estudio sobre la zona, realizado por la Red Arrayán, antes de la llegada de los romanos este era el pasillo natural utilizado por los pueblos del sur peninsular para atravesar la muralla del Sistema Central por su parte Occidental hacia las tierras mágicas del Noroeste peninsular. Posteriormente en los tiempos cristianos se convirtió en la denominada “Ruta Jacobea del Sur” o “Ruta Mozárabe”.

Esta ruta tal y como recalca Juan G. Atienza, era una importante vía iniciática de los pueblos íberos pero que a partir de la llegada de los benedictinos pierde importancia ante “la ruta francesa” del Camino de Santiago. Y es que en esta comarca ha habido mucho ir y venir de distintos pueblos; pueblos como los vetones, que construyeron en ellas castros y que dieron la idea a los romanos de que este era el mejor paso para trazar la Vía de la Plata. A esto debemos añadir la Cañada Real Soriana Occidental y la Cañada Real de la Plata. Y precisamente este es dato importante ya que, al confluir este Camino de Peregrinación, con la Cañada Real de la Plata, ha hecho posible que sea esta calzada romana, de las que cruzaban la península ibérica, la mejor conservada, pudiéndose observar por la zona fragmentos intactos y multitud de restos de pavimento, así como puentes, miliarios, alcantarillas y por supuesto multitud de evidencias de la cultura arriera y pastoril. El trazado de estos Caminos Históricos discurre por las cercanías de Baños de Montemayor, Candelario, Béjar, adentrándose en la comarca de Entresierras a través de las tierras de Valverde, Los Santos, Fuenterroble, Casafranca, Palacios de Salvatierra. A esto debemos añadir que estamos en tierra de canteros desde tiempos prehistóricos, hasta llegar a gremios y hermandades amparadas bajo la tutela de la Orden del Temple. Sin contar el río Alagón, que en su discurrir milenario entre formaciones graníticas ha esculpido bellas y caprichosas formas. De mucho antes de los templarios tenemos la existencia de restos tardo-romanos y visigodos en El Mensegal, la Granja de Monreal, y Santillán. Así como las sepulturas antropomorfas aparecidas en el paraje de la Calamorra (Los Santos) y el poblado hallado en Las Senaras (Casas de Monleón) Las primeras repoblaciones de la zona fueron llevadas a cabo por Raimundo de Borgoña, que no es otro que el Conde Raymond Berenguer, hijo del Conde Guillermo I de Borgoña y de Estefanía de Longwy. Curioso personaje, cuya vinculación a Godofredo de Bouillon y otros personajes de interés para los amantes de la Orden del Temple estoy llevando a cabo.

Recordaré algunos datos de interés de este personaje… Este personaje que murió el 24 de mayo de 1107, estuvo casado con Doña Urraca, Reina de León y Castilla, hija de Alfonso VI y Constanza de Borgoña. Tras la muerte de Raymond Berenguer, Doña Urraca, se casó aquel mismo año con Alfonso I de Aragón, declarándose el matrimonio nulo en el año 1113, tras un encierro desde 1111 en la Fortaleza de Castellar; de su matrimonio con Raimundo de Borgoña, nacerá el futuro rey castellano Alfonso VII, conocido como Alonso “el emperador”. Luchó contra su segundo marido, provocando una guerra civil por los movimientos anti-señoriales como los de Santiago y Sahún. Hasta el mismo Papa Pascual II, tras anular el matrimonio, se desentendería en lo sucesivo de los asuntos castellano-leoneses. Luchó también contra Alfonso VII, su hijo fruto de su primer matrimonio con el Borgoñés, por la corona de Galicia y pese a llegar a un acuerdo con él, se la juega asociándose con el Obispo Gelmírez, muere en Saldaña el 8 de marzo de 1126, y si alguien quiere visitar su tumba, esta se encuentra en el Panteón de los Reyes de San Isidoro de León.

Retomando el hilo de la comarca de Entresierras, no sería una locura pensar que se fraguaran diversas aventuras medievales entre batallas en un lugar cuya calzada nos lleva directamente a lugares tan emblemáticos ya pertenecientes a Cáceres como Hervás, Plasencia, incluso Alconetar, todos al igual que los pueblos de nuestro estudio de honda tradición y asentamientos hebreos, y de gran importancia para la Orden del Temple y que incluso pudo recibir cátaros procedentes de Cataluña y la Septimania , ya que la gente de Monleón, es conocida en documentos del S. XIII, como “Buenos Hombres” ( los cátaros eran conocidos como Bonnes Hommes en Francia, y fijémonos que algunos de estos lugares toponicamente nos evocan a tierras galas, Sonsec, Mesegal, Peña Francia… Además, estas dos comarcas de Béjar y Entresierras forman parte de dos constelaciones del mapa templario de Francisca Martín Cano. (continuará si Dios es servido).

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Tres foramontanos en Valladolid

Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

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