“Cosas que pasaron aquel día”, de Alfonso Ussía, “La lógica del poder”, de Luis Herrero, “El vicepresidente de Castilla y León confiesa su deseo de cerrar las iglesias por el covid”, de Juan Robles

( Viñeta de Serrano en El Español el pasado día 24 )
COSAS QUE PASARON AQUEL DÍA
Artículo de Alfonso Ussía publicado en La Gaceta el pasado día 23
Hace 40 años, Don Juan De Borbón pasaba sus temporadas en Madrid en casa de los Condes de los Gaitanes, a los que muy íntimamente conocí. Todavía mantenía su residencia oficial en “Villa Giralda”, en Estoril. En una cena comentó que el jueves 23 de febrero acompañaría a su mujer, Doña María de las Mercedes, a ver la película La Misión, que se proyectaba en tres cines de Lisboa. Viajó a Portugal el martes, 21 de febrero.
A las 7 de la tarde del 23-F, una hora después de que el teniente coronel Tejero y sus hombres entraran el Congreso de los Diputados, llamó por teléfono Sabino Fernández-Campo al Conde de los Gaitanes.
—Luis, ya sabes lo que pasa. El Rey quiere hablar con su padre, y en Villa Giralda no está-. Gaitanes recordó los planes de Don Juan. –Nos dijo que el jueves iría con Doña María a ver “La Misión”. Pero no recuerdo el cine-.
Eran las 7,15, cuando Don Juan y Doña María presenciaban el ascenso del doble de Robert de Niro por una de las paredes verticales de Iguazú, cuando Don Juan fue enfocado por la linterna de un acomodador.
—Señor Conde de Barcelona. Le llaman urgentemente de Madrid. La comunicación la tiene en el teléfono del vestíbulo-.
Alarmado, Don Juan abandonó su butaca, y Doña María hizo lo mismo. Desde el teléfono público de un cine de Lisboa, Don Juan fue informado por su hijo de lo que sucedía en Madrid.
—Nos vamos a casa inmediatamente. Estarás muy ocupado, pero encarga a algún ayudante que me tenga informado de todos los detalles. Y recuerda una cosa, Juanito. No se te ocurra pactar. Pactar en una situación así es una rendición. Mantén la serenidad y la firmeza.
—No voy a pactar bajo ningún concepto.
—Me alegro, y tienes todo mi apoyo. No olvides lo que le pasó a tu cuñado Constantino en Grecia. Al toro, Juanito, al toro.
Y Don Juan Carlos citó al toro de frente. Y cortó las orejas.
—
Esperanza Fagalde Luca de Tena era íntima amiga de Pilar Ibáñez-Martín, mujer de Leopoldo Calvo Sotelo. La esposa del que se votaba su idoneidad para sustituir a Adolfo Suárez en la presidencia del Gobierno no quiso asistir a la sesión de Investidura. Pero sí Esperanza Fagalde, que ocupó un sillón en un palco reservado a invitados. Cuando se armó el jaleo, y los tiros, y el follón, escapó del Congreso. Fue de las pocas personas que lo hicieron. Ya en la calle, entró en un bar de la calle Fernanflor y llamó a su amiga Pilar para tranquilizarla.
—Pilar, no te preocupes. Han asaltado el Congreso, pero tranquilízate. Cuando yo salía, me he cruzado con una patrulla de la Guardia Civil. Han llegado en menos de un minuto-.
—
Precipitadamente, en situación intestinal de pre-diarrea, un grupo de batasunos embarcó a las 7 de la tarde en el muelle de San Sebastián en una motora. Entre los asustadísimos, un célebre portero del Athletic de Bilbao que se hallaba aquel día en una sociedad gastronómica de la capital guipuzcoana. La motora superó la barra de la bahía, puso rumbo a la playa de Gros y la Zurriola, y excesivamente cerca de la costa, ya sin luz diurna, navegó hacia Hendaya, Francia. En la mitad de la alocada travesía, con el monte Jaizquíbel a estribor, advirtieron que desde la V-18, patrullera de la Armada, le hacían señales para que se detuvieran. Aumentaron la marcha y la V-18, sin abandonar las señales, fue hacia ellos.
La V-18, como la V-8, eran las dos embarcaciones de las que disponía la Comandancia de Marina de San Sebastián. La V-8 era como una trainerilla motorizada, y la V-18, algo más pequeña que un barco pesquero, dotado de un cañón que no había disparado desde que Juan Sebastián de Elcano diera, a bordo de La Victoria, la vuelta al mundo. Cuando la V-18 llegó hasta la motora de los “heroicos” fugados, el oficial al mando les soltó un chorreo descomunal, mientras los fugitivos mantenían los brazos en alto.
—¿Están ustedes locos? ¿Cómo pueden navegar tan cerca de la costa y por la noche?-. Un marinero de la V-18 lanzó a la motora “abertzale” un cabo, y remolcó a los intrépidos estercolados hacia aguas más profundas y seguras. Cumplido el salvamento, la V-18 saludó con cortesía a los fugitivos, y puso rumbo a San Sebastián.
Creyeron que iban a detenerlos, cuando en realidad, lo que hicieron fue lo contrario. Evitar su naufragio.
Artículo en: https://gaceta.es/opinion/cosas-que-pasaron-aquel-dia-20210223-1952/
LA LÓGICA DEL PODER
Artículo de Luis Herrero publicado en Libertad Digital el pasado día 21
¿Y si Sánchez para alargar su horizonte faraónico viera la conveniencia de pedirle a las urnas una mayoría más amplia? El del apego al poder es un argumento que impide reflexiones más audaces. Si partimos de la base de que Sánchez quiere perpetuarse en el trono de la Moncloa sea como sea, cualquier consideración sobre la fragilidad de la coyunda social comunista que nos gobierna o sobre la dificultad para entregarle al independentismo catalán todo lo que reclama a cambio de su apoyo en el Congreso de los Diputados, pongo por caso, se cae por su propio peso. ¿Llegará la sangre al río en la reyerta que enfrenta a socialistas y podemitas? No, claro. Se necesitan para seguir en el poder. ¿Se avendrá Sánchez a convocar el referéndum pactado que le exige Junqueras? Sí, claro. Sin ERC la mayoría parlamentaria se descoyunta y el Gobierno se queda en minoría. Está claro que hará lo que haga falta con tal de seguir en el poder. No mareemos la perdiz. Cualquier intento de encontrar argumentos que impugnen la conveniencia de agotar la legislatura es una manera estúpida de perder el tiempo. Vale. Acepto la mayor: Sánchez quiere seguir en el poder todo el tiempo posible y no hará nada que ponga en riesgo ese vehemente deseo de narcisismo personal. ¿Pero y si para alargar su horizonte faraónico viera la conveniencia de pedirle a las urnas una mayoría más amplia que le permita proyectar su mandato hasta 2026?
Ya sé que las elecciones las carga el diablo y que las urnas son como los melones, pero un error de tiempo en política es peor que uno de gramática en literatura. Tan malo es adelantarse (que se lo digan a Sánchez por haber provocado la repetición electoral de noviembre de 2019) como llegar tarde. A mí me parece que se está dando una conjunción astral pintiparada para que el presidente del Gobierno decida cortar por la sano esta legislatura tan accidentada y nos mande a todos a votar. En el futuro inmediato le aguardan —pandemia aparte— cuatro retos de categoría especial. El primero, si los ordenamos por orden cronológico, es evitar que el incendio que se ha declarado en el banco azul acabe por arrasar la cohabitación con el sector que pastorea Iglesias desde su flamante y vacua vicepresidencia. Todas las crónicas que pormenorizan los detalles de esa batalla interna (especialmente buena la que firma Ketty Garat en Libertad Digital) coinciden en que, esta vez, la fricción no está sobreactuada y comienza a ser insostenible. Los más optimistas auguraban que las desavenencias comenzarían a atenuarse después de las elecciones catalanas. Salta a la vista que no ha sido así. Estos seis primeros días de resaca post electoral han avivado notablemente la ebullición del conflicto. La controversia en torno a las leyes de igualdad, el menosprecio podemita a la calidad democrática de nuestro sistema político, la violencia empleada para protestar por el encarcelamiento de Pablo Hasel —ese rapero matón que inyecta a las letras de sus canciones deseos homicidas contra todo lo que se mueve fuera de su pequeño mundo de odio a lo diferente—, las limitaciones de los precios del alquiler que pactaron ambos partidos durante la aprobación de los Presupuestos y el suma y sigue de reproches recíprocos de deslealtad y juego sucio son obstáculos que hacen cada vez más difícil la normalización de las relaciones bilaterales. Iglesias y Sánchez se reunirán esta semana para tratar de rebajar la temperatura del calentón, pero no hay ninguna garantía de que puedan conseguirlo. Si el encuentro acaba en fracaso, la grieta abierta en el casco del Gobierno se hará todavía más grande y la vía de agua acelerará el hundimiento de la coalición.
El segundo reto es el que los independentistas catalanes colocarán encima de la mesa de diálogo tan pronto como se constituya de acuerdo al nuevo mapa de poder establecido por las urnas. Referéndum y amnistía. Nada de eso cabe en la Constitución, como acaba de recordar Carmen Calvo, y lo normal es que el tira y afloja que se establezca durante las conversaciones de igual a igual, de Gobierno a Govern, acabe enojando al electorado socialista, mayoritariamente contrario a satisfacer las demandas de los caudillos del procés. La fuerza negociadora de Junqueras es directamente proporcional a la debilidad del Gobierno. Si sus votos (los de ERC) no fueran necesarios para garantizar la estabilidad política de Sánchez, el curso de las negociaciones iría por otros derroteros.
El tercer reto es vadear la turbulencia de la crisis que se nos viene encima. Según los expertos, las consecuencias más truculentas del destrozo económico se harán visibles a partir de 2022. El cuarto reto, por último, es conquistar el espacio de centro que las debacles de Ciudadanos y PP han convertido en tierra de nadie. Salta a la vista, después de lo que sucedió en Cataluña el 14-F, que los votantes que apuestan por la moderación han preferido quedarse en casa antes que salir al encuentro de Casado o de Arrimadas. Ninguno de los dos parece en condiciones de volver a ilusionar a esa porción del electorado que, tradicionalmente, inclina la balanza a un lado u otro del hemiciclo. Si Sánchez quiere recuperar el dominio del centro no le conviene dar tiempo a la derecha para que se reorganice. Ahora está hecha unos zorros y parece incapaz de salir airosa de un proceso electoral más o menos inmediato. Si el PSOE cortara amarras con Podemos —un lastre que le ancla a la orilla izquierda del río— y fuera capaz de levantarse de la mesa de diálogo blandiendo la defensa de la Constitución, y todo ello antes de que la riada de la crisis asole el país, la posibilidad de llevar a su molino a dos millones de abstencionistas no sería una quimera. Al menos, sobre el papel.
Ya, ya. ¿Pero y si sale mal? ¿Y si el cántaro de leche se hace añicos en las urnas y después del escrutinio volvemos a la casilla de salida? ¿Para que arriesgar un disfrute del poder que no prescribe hasta 2024? Tal vez tengan razón. Frente a esa lógica no hay objeción posible.
Artículo en: https://www.libertaddigital.com/opinion/luis-herrero/la-logica-del-poder-6711931
EL VICEPRESIDENTE DE CASTILLA Y LEÓN CONFIESA SU DESEO DE CERRAR LAS IGLESIAS POR EL COVID
Artículo de Juan Robles publicado en Actuall el pasado día 22
Igea tampoco ha tenido empacho en hacerse portavoz de todos «los creyentes» para desmerecer a la Iglesia: «Lo importante es el mensaje, no el mensajero». Pese a la relajación de los límites de aforo en los templos, Abogados Cristianos mantendrá el procedimiento judicial para evitar nuevos abusos.
El vicepresidente de Castilla y León Francisco Igea, de Ciudadanos ha asegurado que si hubiera podido, habría ordenado el cierre de todas las iglesias en Castilla y Léon el pasado mes de enero «porque la situación así lo indicaba» en el dñia en el que ha anunciado que el límite de aforo se amplia a un tercio del aforo, más liviana que la restricción anterior a un máximo de 25 personas con independencia dela capacidad.
Igea, además de polemizar con las críticas que miembros de la Iglesia había vertido contra las estrictas restricciones a la libertad religiosa y de culto, se ha dedicado a pontificar sobre el mensaje evangélico: «No me importa quien lo diga, no está en la Biblia, ni el Nuevo Testamento decir amén a todo lo que diga un cardenal» ha espetado Igea antes de asegurar: «Tengo mucho respeto por la jerarquía católica, pero tengo más respeto por el mensaje y el mensaje evangélico me lleva a proteger la vida de mis hermanos y yo hago lo que creo que tengo que hacer como político y como cristiano».
Igea tampoco ha tenido empacho en hacerse portavoz de todos «los creyentes» para desmerecer a la Iglesia: «Los creyentes creemos que lo importante es el mensaje, no el mensajero y la mejor de las cartas puede ir de las manos de un mensajero andrajoso»,
Procedimiento judicial abierto
Por su parte, la Asociación Española de Abogados Cristianos celebra la decisión de la Junta de Castilla y León de ampliar el aforo de los templos y suprimir el límite de aforo en 25 personas.
No obstante, desde la asociación mantienen su intención de seguir adelante con el procedimiento judicial «para evitar que este tipo de abuso se vuelva a repetir».
La presidente de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos, recuerda que era «una medida totalmente discriminatoria» similar a la impuesta en Francia (donde limitaron el aforo a 30 personas) y cuyo Tribunal Supremo «tumbó al considerarla ilegal por no ser proporcionada».
Castellanos recuerda que «ningún gobernante autonómico tiene competencias para limitar un derecho fundamental como es el de la libertad religiosa».
Artículo en: https://www.actuall.com/laicismo/el-vicepresidente-de-castiila-y-leon-confiesa-su-deseo-de-cerrar-las-iglesias/