“La Mafia, el PSOE y ‘El País’”, de Emilio Campmany, “Ensayo general en Barcelona”, de Antonio Burgos, y “Aznar, dos aciertos y dos mentiras”, de José Carlos Rodríguez

(Viñeta de Nieto en ABC el pasado día 3)
LA MAFIA, EL PSOE Y ‘EL PAÍS’
Artículo de Emilio Campmany publicado en Libertad Digital el pasado día 2
El periódico El País ha publicado un editorial titulado El inquietante veto del PP al juez de Prada. En pocas palabras, el diario de izquierdas rechaza la legitimidad del veto del PP porque, en otro caso, ningún juez en el futuro redactará un fallo contra un partido por temor a ser vetado en caso de ser propuesto por el otro. El argumento no puede ser más fariseo. El editorialista se deshace alabando las muchas virtudes que adornan al juez progresista, pero olvida la esencial, la única verdaderamente relevante para hacerle acreedor de un puesto en el órgano de gobierno de los jueces, la que hace que el PSOE y Podemos no puedan de ninguna manera renunciar a su nombramiento. Que es precisamente haber redactado aquellos impertinentes párrafos en la sentencia de la Gürtel que permitieron a Sánchez vestir de falsa legitimidad su moción de censura. Si hay una persona a la que Sánchez le deba ser presidente del Gobierno es precisamente a de Prada.
De modo que lo inquietante no es que el PP lo vete, sino que el PSOE rompa las negociaciones por no retirar Casado su veto. En cualquier sistema mafioso es esencial disponer de dos recursos fundamentales, el palo y la zanahoria, lo que Pablo Escobar llamó plata o plomo. Los servicios prestados por de Prada han de ser necesariamente pagados. No se trata de la obligación moral de remunerar lo que se recibe ni la de ser agradecido. Sánchez ha demostrado sobradamente que su conducta no conoce ningún límite moral. El objetivo, como en la Mafia siciliana, en la Camorra napolitana, en la Ndrangheta calabresa, en los cárteles colombianos o en las Cinco Familias de Nueva York, es que todos vean que quien favorece a la organización es convenientemente premiado. Y esto se hace para que en el futuro quienes estén en posición de hacer algún favor se animen a hacerlo con la seguridad de que serán retribuidos con la generosidad con la que lo fue quien le antecedió. El premio al que aspira de Prada está a la altura del servicio cuando introdujo en una sentencia frases que carecían de relevancia jurídica y penal, pero que manchaban al PP como partido político ante la opinión pública.
De manera que no. Lo inquietante no es que el PP lo vete. Lo inquietante es que el PSOE se empeñe en premiarle. Y sobre todo que El País, como medio de comunicación de masas que se dice serio y que se atiene a los hechos frente a la proliferación de noticias falsas, dedique un editorial a defender a un juez que actuó como lo hizo para que sea premiado precisamente por lo que nunca debió hacer. Y lo hace alegando otros méritos supuestamente fundamentales que en realidad reúnen otros muchos jueces que no son de Prada y que nadie, empezando por El País, propone para ser vocales del Consejo General del Poder Judicial. ¿Por qué ha de ser necesariamente de Prada? Todos sabemos por qué. Y El País también.
Artículo en: https://www.libertaddigital.com/opinion/emilio-campmany/la-mafia-el-psoe-y-el-pais-6714911/
ENSAYO GENERAL EN BARCELONA
Artículo de Antonio Burgos publicado en ABC el pasado día 3
Pablo Hásel no es un rapero: es una excusa. Y si es rapero, la cárcel es lo menos que se merecería, por lo malamente que canta y por sus letras de dinamitero del Estado, de la Institución Monárquica, de la Constitución y de lo que haga falta. Ya es casualidad que con la puntualidad de las corridas de toros que están allí prohibidas, todas las noches, a eso de las 8, pongan a Barcelona en llamas y no quede un contenedor vivo. Y todo de acuerdo con un plan y una táctica de manual de destrucción perfectamente preparados. La libertad de expresión les importa una higa. Lo que quieren los terroristas callejeros de cada tarde, y he perdido ya la cuenta de cuántas van, los de la «carrerborroka» del centro de Barcelona, es entrenarse. Cada noche hacen un ensayo general con vestuario de capuchas y mochilas donde llevan los elementos incendiarios del mobiliario urbano que amontonan como barricadas, las machotas para romper el pavimento y sacar piedras que arrojar a los Mozos de Escuadra. Es lo que más me choca. Cuando el 1-0, los ataques eran contra la Policía Nacional de España. Pero ahora son cuña de la misma madera: contra los Mozos de Escuadra de su Cataluña. Contra la Policía autonómica que en principio podía pensarse que era de ellos mismos, como cuando colaboraron tan activamente para que Puigdemont, antes de su huida a Egipto, pudiera disponer convenientemente todo el aparato logístico del golpe de Estado en forma de urnas falsas para el referéndum ilegal sobre el derecho de autodeterminación.
Pero pasó hace ya mucho tiempo de todo aquello por lo que justamente fueron condenados por sedición los que ahora han salido de la cárcel para hacer campaña electoral, que es lo más grande que se ha visto en la Historia. La memoria es flaca, y si no se hacen entrenamientos, no se recuerda cómo se paraliza una ciudad con barricadas de contenedores ardiendo, con cajeros automáticos asaltados, con tiendas desvalijadas, con cristales rotos, con Mozos de Escuadra dentro de un patrullero al que se le mete fuego sin que el autor del asesinato frustrado, que se sepa, esté en la cárcel a esta hora. Hay que aprovechar los trenes baratos, y aprovechando que el Llobregat desemboca junto al aeropuerto del Prat, entrenar a las masas e invitar a toda la gentuza a que practique el muy democrático deporte del saqueo, del pillaje, del desvalijamiento: «Me pido Zara», «Me pido Decathlón», «Me pido tienda de telefonía». Como el saqueo de Roma, pero en el Paseo de Gracia, donde hay tiendas más elegantes y se puede robar más a gusto.
Pues Gracia no tiene ninguna por la pasividad de las autoridades de Madrid y de Barcelona, y por la Fiscalía del Estado. ¿Y saben por qué? Porque esta «carrerborroka» de cada noche en Barcelona me suena a ensayo general de la que van a formar estas mismas hordas y turbas, ya entrenadas, cuando fracase la investidura de Tequí Illá y empiece el baile de la independencia proclamada por los partidos que gobiernen la Generalidad y vuelvan a declarar la República Catalana. Ojalá me equivoque.
Artículo en: http://www.antonioburgos.com/abc/2021/03/re030321.html
AZNAR, DOS ACIERTOS Y DOS MENTIRAS
Artículo de José Carlos Rodríguez publicado en Actuall el pasado día 2
Aznar fue el mejor ministro de Economía y de Interior, pero la corrupción anidó en la espina dorsal del PP y no despolitizó la Justicia. Ahora se cumplen 25 años de su llegada al poder y nadie quiere recordar lo mejor, pero sobre todo lo peor de aquellos ocho años. Y menos que nadie, él.
José María Aznar ha sido el mejor ministro de Economía que hemos tenido. Para cuando Rodrigo Rato le llevó la cartera a rebosar de compromisos con determinados sectores económicos, el presidente ya había ordenado las reformas económicas que lograron enderezar la economía española y llegar en el grupo de cabeza a la implantación del euro.
Aznar controló el aumento del gasto público, que pasó del 42,8 por ciento del PIB en 1996 al 39,10 en 2000, y al 38,4 en su último año de mandato. Aunque fracasó en su reforma laboral, logró una cierta flexibilización del mercado de trabajo.
España, hasta entonces, tenía que crecer al 5 por ciento anual para crear empleo y Aznar logró que nuestra economía no tuviese que crecer tanto para hacerlo. Este apartado volvió a mejorar con la reforma laboral de 2012, que ahora Podemos quiere echar por tierra.
También fue el mejor ministro del Interior, aquí de la mano de Jaime Mayor Oreja. Acorraló policialmente a la organización terrorista, la cercó económicamente y tendió una alianza internacional contra el terrorismo que es lo que explica la famosa foto de las Azores. Llevó a ETA a su momento más difícil, del cual le han rescatado sus sucesores.
El contable de la organización, diremos que política, era el factótum de otra organización, diremos que mafiosa, hasta el punto de que no sabemos dónde empieza una y termina la otra
Con todo, José María Aznar hizo dos promesas que rompió sin aparente voluntad de cumplirlas. Una de ellas se desprendía de sus palabras “el Partido Popular es incompatible con la corrupción”.
Hoy sabemos que tenía la corrupción en su misma espina dorsal: el contable de la organización, diremos que política, era el factótum de otra organización, diremos que mafiosa, hasta el punto de que no sabemos dónde empieza una y termina la otra.
La otra gran mentira, esa que otros no echan en falta, fue la de la “regeneración democrática”, así llamada. Una regeneración que sólo era posible si se retiraba la democracia, como eufemismo de los intereses partidistas, del ámbito de la Justicia.
Desde su trágico abandono del poder, José María Aznar se ha dedicado a dar pellizcos de monja a la opinión pública, con una influencia mínima y decreciente. Ahora se cumplen 25 años de su llegada al poder y nadie quiere recordar lo mejor, pero sobre todo lo peor de aquellos ocho años. Y menos que nadie, él.
Artículo en: https://www.actuall.com/democracia/aznar-dos-aciertos-y-dos-mentiras-por-jose-carlos-rodriguez/