Pintura inédita de Sorolla

Por José Mará Arévalo

 

(‘La bendición de la barca’, 1.985. Colección Masaveu. Museo de Bellas Artes de Asturias)

La casa de Sorolla, que siempre es un placer visitar un chaletito como el suyo en el centro de Madrid, donde vivió y que ahora es también el Museo Sorolla, con obras permanentes del gran maestro y además, todos los años varias exposiciones temporales, presenta este verano una de estas últimas, que se extenderá hasta el 9 de enero de 2022, “Sorolla. Tormento y devoción”, una exposición comisariada por Luis Alberto Pérez Velarde que recorre el trabajo más desconocido e inédito de Joaquín Sorolla (Valencia, 1863 – Cercedilla, Madrid, 1923), la pintura religiosa, un género que cultivó sobre todo durante los primeros años de su carrera y en el que demostró su joven y prometedor talento.

En su mayor parte inéditas para el gran público, e incluso para muchos historiadores, las 46 obras expuestas –30 de ellas préstamos–, fruto de una intensa investigación, ofrecen una completa representación del tema religioso en su pintura y permite recorrer con detalle y desde una nueva perspectiva sus comienzos en la pintura. La exposición se compone de colecciones particulares y entidades eclesiásticas de muy difícil acceso, y de las instituciones que generosamente han colaborado con el Museo Sorolla en esta exposición: Ayuntamiento de Valencia, Civici Musei di Udine, Diputación de Valencia, Fundación Bancaja, Museo de Bellas Artes de Asturias, Museo de Bellas Artes de Bilbao, Museo de Bellas Artes de Valencia, Museo Nacional del Prado y Real Academia de Bellas Artes de San Carlos.

(‘Toma de hábito’, 1.888, colección particular)

En esos años, que pasa aún estudiando en Roma, reflexivo en Asís y finalmente asentado en Madrid, le acompaña la pintura de devoción. Son obras que tienen buena acogida en el mercado. Unas veces son encargos de mecenas y protectores, otras buscan la excusa para representar escenas costumbristas, cotidianas, con las que cosecha sus primeros éxitos en exposiciones nacionales e internacionales.

El entierro de Cristo, una obra clave

Tras una compleja restauración puede verse, por primera vez desde que se exhibiera en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1887, una recomposición museográfica de “El entierro de Cristo”, una obra clave en la carrera del pintor. En esta obra de juventud –cuando Sorolla estaba pensionado en Italia– volcó grandes esfuerzos y expectativas si bien no obtuvo el reconocimiento esperado. Tras ser abandonado por el pintor, el cuadro, de gran formato, sufrió grandes daños y sólo se conservan tres fragmentos. Esta exposición muestra, por primera vez, cómo era a escala real.

(‘El entierro de Cristo’, 1.885-1886.)

“Un tormento. Esto es –explica La Vanguardia- lo que le supuso a un joven Joaquín Sorolla pintar el cuadro “El entierro de Cristo”, un óleo sobre lienzo de gran formato (siete metros) en el que empleó más de un año, multitud de apuntes en cuadernos y bastantes bocetos que muestran la evolución que fue adquiriendo el proyecto hasta lograr el resultado final y que supuso su primer gran fracaso. La obra, presentada en la Exposición Nacional de 1887, no convenció e incluso recibió críticas despiadadas. Solo logró una mención honorífica por parte de un jurado de pintores presidido por Federico Madrazo. El maestro del artista, Francisco Pradilla, tuvo que consolarlo por carta”.

Decepcionado, el pintor valenciano abandonó la obra a su propio destino. “La arrinconó en un sótano y se fue destruyendo, a excepción de tres fragmentos”, explica Sonia Martínez, conservadora del Museo Sorolla. Y estos tres fragmentos, restaurados, son la gran sorpresa de la exposición “Tormento y devoción” que hasta el 9 de enero ocupa cuatro salas de la que fuera casa del artista en Madrid. Una antigua fotografía del gran lienzo ha permitido reproducir su aspecto a tamaño natural e insertar en sus lugares esos tres pedazos que han logrado sobrevivir el paso del tiempo y del olvido. Curiosamente, el destino ha querido que uno de ellos fuese el rostro del Cristo fallecido. Y lo que no deja de ser curioso, se trata de un lienzo muy oscuro. La característica luz de Sorolla “vendría después, a mediados de los noventa”, detalla Luis Alberto Pérez Velarde, comisario de la exposición.

Una acuarela

También se muestra la acuarela “Estudio de monje”, adquirida recientemente por el Estado para el Museo Sorolla. Firmada en 1881 la acuarela, hasta ahora en colección particular, perteneció a Enriqueta García del Castillo, cuñada del pintor.

“Sorolla. Tormento y devoción” ha sido organizada por el Ministerio de Cultura y Deporte, el Museo Sorolla y la Fundación Museo Sorolla. Cuenta con el patrocinio de Fundación Mutua Madrileña y Fundación Iberdrola y la colaboración especial de la Fundación Masaveu.

(‘Virgen María’-h- 1.884-1888. Museo de Bellas Artes de Valencia)

Un joven pintor                                            

Estas primeras obras ya indican el camino pictórico que acabaría siguiendo el artista. Uno de los ejemplos más significativos es “El día feliz” (1892), procedente de la Casa Cavazzini Museo d’Arte Moderna e Contemporanea de Udine, en el que una niña vestida de primera comunión visita a su abuelo ciego en una vieja caseta de València donde la luz se filtra por las paredes de madera. “Ya aparecen sus retratos característicos, el costumbrismo marinero, el mar”, analiza Pérez Velarde. Otro caso similar se encuentra en “La bendición de la barca” (1895), procedente del Museo de Bellas Artes de Asturias.

Pero quizás la pieza que llama más la atención sea “Santa en oración”, ¿Santa Clotilde? , fechada hacia 1888 y procedente de los fondos del Prado, muy al estilo del art nouveau. “Va jugando y experimentando hasta que encuentra su propio estilo”, añade Martínez. Eso sí, parece que la modelo ya es Clotilde, con la que se había casado ese mismo año y quien se convertiría en su gran musa.

La muestra se acompaña de un ambicioso catálogo en el que, además de reproducir todas las obras expuestas, se recoge la investigación realizada con artículos de Luis Alberto Pérez Velarde, Blanca Pons-Sorolla, Pedro José Martínez Plaza, Isabel Justo Fernández y Vicente Samper Embiz. Un viaje a las profundidades del prestigioso pintor que no dejará indiferente a sus espectadores.

La entrada a este museo y a otros 13 estatales es gratuita. Todos los jueves de julio (desde el día 15) y agosto el museo abrirá hasta las 22.30 y ofrecerá visitas guiadas a esta exposición y al museo a las 20.30, 21.00 y 21.30 h. El aforo máximo es de 14 personas. La asistencia a las visitas guiadas es gratuita, pero no incluye al entrada al museo. Todas las visitas guiadas requieren reserva previa en: www.culturaydeporte.gob.es/msorolla/actividades/adultos.html

 

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