Los lunes, revista de  prensa y red

“Polonia, bastión de la Europa verdadera”, de Francisco J. Contreras, “Profesores y padres denuncian el Boicot a la clase de Religión en Cataluña”, de Esther Armora “Los liberales en la menos uno”, de José Luis Heras

(Viñeta de Ramón en El Norte de Castilla el pasado día 13)

POLONIA, BASTIÓN DE LA EUROPA VERDADERA

Artículo de Francisco J. Contreras publicado en El Debate el pasado día 14

La tendencia expansiva de las instituciones vulnera el principio de subsidiariedad y desborda el marco de competencias de los tratados de Roma y Maastricht. Bruselas se arroga funciones más allá del mantenimiento de la homogeneidad político-económica imprescindible para sostener el mercado único

Los medios nos presentan la imagen de una Polonia euroescéptica en vertiginosa caída hacia el fascismo. En realidad, Polonia –junto a Hungría y alguno más– es el único país de la Europa actual en el que se habrían sentido a gusto los Schumann, Monnet y demás fundadores del Mercado Común Europeo. Pues eran cristianos a los que habrían escandalizado la «perspectiva de género», el aborto como derecho o las charlas LGTB en colegios.

¿A dónde va una Unión Europea que cada vez se aleja más del diseño originario de un mercado común facilitador del tráfico de bienes y personas, deslizándose hacia un superestado que impondría como ideología oficial el «totalitarismo blando» woke (véase el libro de Rod Dreher, Vivir sin mentiras), mezcla de feminismo desquiciado, liberación sexual llevada al extremo del adoctrinamiento de niños y la destrucción de la familia, ecologismo, clima histérico y empobrecedor…?

El casus belli del penúltimo asalto de la Comisión Europea a la soberanía polaca ha sido la sentencia del Tribunal Constitucional que afirmaba la primacía de la Constitución polaca sobre los tratados y directivas europeas «cuando los órganos de la UE operan fuera de los límites de las competencias conferidas por la República de Polonia en los tratados». El Tribunal ha intentado alzar un escudo jurídico frente a la tendencia expansiva de las instituciones europeas, que vulnera el principio de subsidiariedad y desborda el marco de competencias señalado en los tratados de Roma y Maastricht. Bruselas se arroga funciones que van más allá del mantenimiento de la homogeneidad político-económica imprescindible para la sostenibilidad de un mercado único.

El trasfondo del conflicto entre Bruselas y Varsovia no es jurídico –el Estado de Derecho o la interpretación de los tratados europeos– sino ideológico. Bruselas hostiga a Polonia y Hungría porque sabe que allí está tomando forma una alternativa conservadora al neototalitarismo progre: familia y comunidad en lugar de hiperindividualismo; natalidad nacional en lugar de inmigración extraeuropea; complementariedad hombre-mujer en lugar de victimismo feminista y guerra de sexos; defensa de la vida en vez de abortismo masivo; libertad de opinión en lugar de pensamiento único impuesto a golpe de «cancelaciones», so pretexto de «discurso de odio».

La prueba es que, como ha recordado Elentir, muchos otros países habían emitido antes pronunciamientos de primacía del Derecho nacional en las materias en las que la UE no es competente, sin que por eso Bruselas se rasgase las vestiduras como cuando se trata de Varsovia o Budapest. Lo hizo la sentencia 183/1973 del Tribunal Constitucional italiano. Lo ha hecho el Bundesverfassungsgericht alemán en ocho ocasiones (la última, en la sentencia 2 BvR 859/15, de 5 de mayo de 2020). Lo hizo el Tribunal Supremo danés en su sentencia I 361/1997. Y el Consejo de Estado francés en su decisión nº393099, de 21 de abril de 2021.

El otro pretexto para atacar a Polonia es la supuesta erosión de la independencia del poder judicial. ¿Seguro que es mayor que la que padecemos en España, donde no se cumple el procedimiento constitucional (art. 122) para la designación de vocales del Consejo General del Poder Judicial desde hace nada menos que 36 años? («Montesquieu ha muerto», dijo el intelectual sevillano, y tenía razón) Nuestra separación de poderes está tan debilitada, que en abril de este año tres de las cuatro principales asociaciones judiciales españolas dirigieron una carta a la Comisión Europea en la que llegaban a decir que «España va hacia el totalitarismo». Al hecho de que los sucesivos Gobiernos desde 1985 hayan dejado sin aplicar el precepto constitucional sobre provisión de los vocales del CGPJ por los propios jueces se añade ahora la reforma que impide al CGPJ cumplir su función más importante –nombrar altos cargos judiciales –si ha expirado su mandato sin acuerdo de renovación, así como la proyectada rebaja de la mayoría parlamentaria exigida para proveer nuevas plazas.

¿Desenterró Bruselas el hacha de guerra contra Madrid? Claro que no. Porque nuestro «Gobierno de progreso» es alumno aventajado en la identity politics, la sustitución demográfica, el adoctrinamiento woke y el culto a la diversidad (de culturas, de identidades sexuales, de «modelos de familia»).

Quien haya seguido los encontronazos Bruselas–Varsovia y Bruselas–Budapest sabe que hay siempre un fondo ideológico. Por ejemplo, el Parlamento Europeo aprobó en noviembre de 2019 una resolución –apoyada por el Partido Popular– que condenaba la aprobación por parte del Parlamento polaco, unos meses antes, de una Ley Anti–pedofilia que modificaba el artículo 200b del Código Penal para sancionar la promoción de relaciones sexuales entre menores de edad, incluida la realizada en las escuelas so capa de «educación sexual». Como explicó el Gobierno polaco, no se trataba de impedir una educación sexual sensata basada en la biología, el amor y la deseable formación de familias, sino la sexualización de la infancia y adoctrinamiento LGTB que se ha producido en tantos países occidentales, incluida España, y que está dando resultados como la multiplicación por 44 del número de adolescentes británicos que se declaran transexuales y reciben tratamiento hormonal.

Polonia no desea salir de la UE, pero no está dispuesta a entregar su soberanía duramente conquistada, y menos a un poder supranacional informado por el neototalitarismo woke. Hablamos del único país que se enfrentó en 1939 a los dos monstruos que ensangrentaron la primera mitad del siglo XX, pagando un altísimo precio en vidas (más que alemanes o rusos, en proporción a la población). El 1 de agosto de 1944 los polacos se lanzaron heroicamente a sacudirse el yugo nazi; Stalin detuvo el avance de sus tropas para que los alemanes tuvieran tiempo de aplastar la rebelión y arrasar Varsovia hasta los cimientos.

No, no estamos en condiciones de dar a los polacos lecciones de civilización. Son una nación que existe de milagro; Polonia fue despiezada entre Prusia, Austria y Rusia desde finales del XVIII hasta 1919; sobrevivió a la opresión comunista y encabezó (Gdansk, 1980) las magníficas «revoluciones de terciopelo» de los años 80, encendidas realmente por el viaje polaco de Juan Pablo II en 1979. Quien resistió a zares y kaisers, a Hitler y Stalin, no se va a arrugar frente a eurodiputadas veganas de pelo morado y adoradoras de Greta Thunberg.

Francisco J. Contreras es catedrático de Filosofía del Derecho y diputado de Vox por Sevilla

Artículo en: https://www.eldebate.com/opinion/en-primera-linea/20211014/polonia-bastion-europa-verdadera.html

PROFESORES Y PADRES DENUNCIAN EL BOICOT A LA CLASE DE RELIGIÓN EN CATALUÑA

Artículo de Esther Armora publicado en ABC el pasado día Principio del formulario

13

«Esta escuela es laica y catalana», advierten algunos directores a las familias en el inicio de curso. La asignatura de Religión lleva años en horas bajas en Cataluña. La cifra de alumnos que cursa la materia en la escuela pública ha descendido vertiginosamente desde 2017, pasando de los 57.330 alumnos matriculados en el curso 2017-2018 (un 17 por ciento del total) a los 18.581 (un 3,1 por ciento) registrados en el último curso del que se disponen datos (2021-22). Así lo revelan las estadísticas oficiales facilitadas por el departamento catalán a ABC y también recogidas en una reciente respuesta de la administración autonómica al grupo parlamentario de Vox.

Las cifras son contundentes. Se han perdido 38.749 alumnos en solo cinco años –un total de 15.000 solo en los últimos tres cursos–, tendencia que, sin embargo, no se intuye cuando se toma el pulso a la ciudadanía sobre la necesidad de la presencia de esta materia en la escuela. Según los datos del último Barómetro sobre la Religiosidad, de la dirección general de Asuntos Religiosos de la Generalitat, casi la mitad de los catalanes –un 49,2 por ciento– son partidarios de que los padres puedan pedir la asignatura de Religión en la escuela, frente al 43,1 por ciento que se posicionan en contra.

Connivencia con Inspección

Este elevado porcentaje (casi la mitad de los encuestados) contrasta con las cifras antes mencionadas derivadas del proceso de matriculación, que son drásticamente menores, especialmente en la escuela pública. ¿Por qué hay tan pocos alumnos que acaban cursando la asignatura pese a haber una parte importante de la población que la defiende?

Un sector representativo del profesorado de Religión lo tiene claro. «Los propios centros la boicotean, con la connivencia de la inspección educativa», pese a que según los acuerdos vigentes entre el Estado y la Santa Sede, y varias normas vigentes, la materia debe ser «de oferta obligatoria para los centros y de carácter voluntario para los alumnos y alumnas». ¿Cómo se ejerce ese boicot? «En muchos casos no mencionan la asignatura a las familias en las jornadas de puertas abiertas previas a la preinscripción, y en otros, cuando los padres insisten y marcan la casilla en el formulario les ponen trabas para cursarla y acaban no matriculando a sus hijos», aseguran los docentes.

«Miedo a denunciar»

Muchos de los profesionales que imparten la asignatura no se plantan ante esta situación «porque no tienen plaza fija. Tienen miedo a presiones y a perder el trabajo», sostiene el presidente del sindicato de profesores de Religión PREC, Ignacio Díaz. En Cataluña hay cerca de un millar de docentes que imparten la materia.

Un 49% de los padres apoya que se oferte Religión, pero solo el 3% la elige

Un estudio realizado por su sindicato revela que 700 centros (escuelas e institutos) de Cataluña no imparten actualmente la materia. «No deja de ser sospechoso que en una misma zona, a pocos metros de distancia, en un centro público se imparta y en otro no», apunta el docente. Tiene pruebas, y las muestra a este diario, de que en algunas de las escuelas en las que no se está enseñando actualmente Religión, algunos padres sí la han pedido. «Con solo una petición, la asignatura debe ofrecerse», afirma Díaz, quien considera que «la democracia es la principal víctima de esta situación».

Este curso la preinscripción ha sido telemática y, según denuncia el presidente de PREC, «en el documento que se genera a partir de la preinscripción no figura la opción elegida por los padres», lo que dificulta que las familias puedan reclamar ese derecho. «En algunos colegios van sin sutilezas y te dicen directamente que no dan Religión», coinciden los diferentes profesores consultados por ABC (algunos prefieren mantener el anonimato). «Esta escuela es laica y catalana», advierten algunos directores a las familias en su primera toma de contacto. «La Generalitat quiere enterrar la asignatura y reemplazarla por otra aconfesional: la de Cultura Religiosa, en la que se explicará a los alumnos diferentes religiones no solo la católica», apuntan los docentes. Los planes del Govern para con la materia se alinean con los del Gobierno. En la nueva ley educativa, conocida como ‘ley Celaá’, la asignatura sigue siendo de obligada oferta pero no computa en el expediente. Asimismo, según el borrador del currículo elaborado por la Conferencia Episcopal Española (CEE) y que ha trascendido en estos últimos días, la materia abordará la igualdad entre hombres y mujeres, el valor de la diversidad en la sociedad y el diálogo intercultural, entre otras cuestiones.

«Una buena oportunidad»

Para los defensores de la asignatura de Religión en Cataluña, la propuesta que plantea la nueva reforma educativa –abierta a consulta pública hasta el próximo 21 de octubre– se presenta como «una muy buena oportunidad para revertir la situación». «Al darle tanto protagonismo al nuevo status de la asignatura se genera la ocasión para que las familias que desconocían su derecho lo exijan. Además parece que queda enterrado el proyecto de sustitución de la asignatura confesional por una asignatura de Cultura de las religiones, algo que ha quedado ratificado por la propuesta de Currículum que ha presentado la CEE al Ministerio, que no deja margen de dudas sobre la confesionalidad de la asignatura. Además la materia no queda fuera del horario lectivo, algo que perseguían los detractores de la presencia de la religión en la escuela», señala Ignacio Díaz.

Se han perdido 38.749 alumnos en solo cinco años –un total de 15.000 solo en los últimos tres cursos–

En cuanto a la reducción horaria, en Cataluña «no va a afectar negativamente puesto que era algo que de hecho ya se hacía en muchos centros. Es más, en algunos casos servirá para que los docentes tengan la ocasión de exigir que en vez de hacer 45 minutos semanales hagan la hora que marca la Ley Celaá y, lo más interesante, que puedan exigir impartir la asignatura incluso en Infantil y en el Bachillerato, algo que en muchas ocasiones no se respeta en Cataluña.», añade el presidente de PREC.

La jerarquía católica catalana se ha pronunciado en pocas ocasiones sobre la cuestión, aunque los dos máximos representantes de la Iglesia de esta comunidad, el cardenal arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, y el anterior arzobispo de Tarragona, Jaume Pujol, sí han defendido la existencia de la asignatura. En una entrevista radiofónica de diciembre de 2018 (COPE), Omella pidió que se respete el derecho de las familias a elegir la materia. También Pujol defendió la clase hace años en una carta pastoral. En uno de sus últimos encuentros telemáticos, el pasado día 2 de marzo de 2021, los obispos de la Conferencia Episcopal Tarraconense expresaron su «preocupación» por el nuevo papel que la ‘ley Celaá’ concede a la asignatura.

Acuerdos vigentes

Pese a los pronunciamientos de la curia catalana, los defensores de la clase de Religión se sienten «desamparados». ¿Es legal boicotear la asignatura? Varios acuerdos vigentes, los firmados entre la Santa Sede y el Estado español (1979); los de cooperación entre diferentes confesiones (1992); la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce) de 2013, la Constitución (artículo 27.3) y el Estatuto de Cataluña (artículo 21.2), apuntan claramente que no.

En base a este marco normativo, los padres tienen el derecho reconocido «a que sus hijos reciban la formación religiosa y moral acorde con sus convicciones en la escuela pública» y la asignatura de Religión debe ofertarse obligatoriamente. Sin embargo, según denuncian los profesores de Religión, los acuerdos vigentes en esta materia se incumplen impunemente desde hace años en esta comunidad.

Artículo en: https://www.abc.es/sociedad/abci-profesores-y-padres-denuncian-boicot-clase-religion-cataluna-202110122134_noticia.html

LOS LIBERALES EN LA MENOS UNO

Artículo de José Luis Heras publicado en Actuall el pasado día 11

¿Y si los liberales de Ciudadanos tuvieran finalmente cobijo en el PP como en los inicios de Alianza Popular? Desayuno Europa Press. Nueve y media de la mañana. Auditorio Meeting Place, Paseo de la Castellana 81. El número 81 del paseo está impreso en unos exaedros grandes. Hay varias entradas. Por inercia, seguí a dos periodistas conocidos que me llevaron a una de las puertas. La pasamos. Dentro, el cartel de la agencia de noticias junto a la escalera de bajada: Europa Press. Dos diputados de Ciudadanos hablaban entre ellos ¿Esto es el BBVA? No oí la respuesta, sí una voz desconocida, que, profética, recitó en voz alta “Los liberales en la menos uno”

Bajamos. En pie, desayunamos zumo de naranja, brocheta de uvas, brioche, croissant y café. En el auditorio, un asiento del final para, si fuera el caso, evitar ataques de elocuencia o rollos mañaneros. No los hubo. En el salón estaba, y se iba antes de empezar, Martínez-Almeida, alcalde de Madrid. Parabienes, cejas alzadas, guiños. Y colleja de un colega señalando a tres mujeres del estrado. Sentadas tras el presidente Ejecutivo de Europa Press, Martín de Cabiedes, que abría el acto, estaban dos políticas en horas bajas, Inés Arrimadas y Begoña Villacís; y la periodista Cristina de la Rica que sustituía a Javier García Vila.

Tras Martín de Cabiedes, Arrimadas presentó a la ponente. Diez minutos malos, para olvidar. Usó las tesis del Albert Rivera preliberal y posdemócrata (Venimos de la sociedad civil, hemos trabajado en la empresa privada, etc.), para poner en suerte o desgracia a la vicealcaldesa de Madrid. Tuvo un toque maternal con el que envolvió a la vice y se enroscó ella: “La caía de Whatsapp fue un alivio y pudimos dedicar tiempo a nuestros hijos”. Absurdo. Tanto que el gesto del portavoz de C’s en el Congreso de los Diputados, Edmundo Bal, se desfiguró. Más que un poema torvo, fue una trova muda, que anoté usando unos versos adulterados de Zorrilla: ‘Doña Inés del alma mía y la firma de don Juan. A ver cómo firma esto la señora’.

Villacís lo tenía difícil. Tras el verano y acabando la pandemia, debía plantar cara. Desde C’s y personalmente. Requiebros en el Palacio de Cibeles. Fidelidad recíproca con el PP (venia matinal Martínez-Almeida incluida), pero marcando distancia con VOX. Enfrente de PSOE, UP, Más Madrid y de lo que pulula alrededor. Comparación del ayuntamiento con el anterior, de Carmena. Crítica en un liberalismo enfatizado, de conversos. Herencia en el ayuntamiento con datos: viviendas construidas, precio de alquileres, impuestos, atención a necesidades. Después, sin detalles escabrosos, Operación Chamartín y Madrid Nuevo Norte. Sin mención al negocio BBVA, ni a los cambios habidos en el tiempo. Ni a la conducta de Adif-RENFE, en épocas de Gallardón, Botella y Carmena. Como final, anuncio rutilante: Operación Madrid Nuevo Sur, “una gran operación urbanística que cambiará la cara al sur de la ciudad”. Aplausos, tímidos. Después, Cristina de la Rica: periodista.

Punto y aparte. Porque la periodista sacó todo lo que había, y más. Sobre Ciudadanos en Madrid y en el resto de España. Sobre su realidad y posibilidades de futuro. Aunque la vicealcaldesa no lo viera y los demás no supiéramos cómo: lo hizo. Profesionalidad. Preguntas con réplicas preparadas. Cortés pero sin el servilismo de los jefes o aspirantes a serlo que someten el interés a cualquier cosa (mejor no entrar en detalles). Una tras otra, valiente, fue sacando las cuestiones importantes. Podría entrarse en ellas, (pueden verse en la información que facilita Europa Press). Pero hubo una pregunta, al final y muy suave, por la que Villacís, confiada, se deslizó. Rehagamos en lance, fiando en la memoria. Pregunta sobre su futuro personal independiente, cerca del PP, con Vox en Cibeles o en otro sitio. Había tiempo para una respuesta airosa, pero Villacís no la encontró. En su lugar, una declaración que define su posición y, acaso, la de una buena parte de sus compañeros de partido: ‘En el futuro, estaré donde el liberalismo decida’.

Ni en C’s, PP, o en coaliciones. Donde el liberalismo decida. Con ello, asomó un pasado liberal ya conocido: el que salió de UCD y, sin Joaquín Garrigues, deambuló hasta aterrizar en la Coalición Democrática que articuló Fraga en torno a Pedro Schwartz, antes del PP. Andrés de la Oliva, Bravo de la Laguna, Arruti, Luis María Huete, José Antonio Segurado, Evaristo Amat, Jesús Galera, Ramón Aguirre, Esperanza Aguirre… La lista, larga, es pasado. Pero en el PP hay hoy una representante liberal, confesa y en ejercicio, que, como en otra época, puede ser referencia para enganche de los (¿liberales?) desgajados de Ciudadanos: Cayetana Álvarez de Toledo. Con Pablo Casado fue portavoz en el Congreso de los Diputados, ha seguido, semidefenestrada, en la bancada popular y ahí sigue, opacada, a la sombra de Gamarra.

Villacís contestó rápida, pero, dadas sus tablas, situación y preparación del acto, su respuesta, supuestamente improvisada, puede no serlo ¿Ingenua patinó por la pendiente que tendió la periodista; o, astuta, buscaba acomodo para sí y compañeros, mártires en Ciudadanos, en el piso de abajo del PP?

Con la realidad de C’s en el panorama nacional y la situación de Cayetana en el PP, la opción es posible. También el destino, (¿?), que una voz desconocida, profética, recitó en voz alta antes del Desayuno Informativo de Europa Press: “Los liberales en la menos uno”

Artículo en: https://www.actuall.com/democracia/los-liberales-en-la-menos-uno/

 

 

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Tres foramontanos en Valladolid

Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

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