Por José María Arévalo

(Parasoles en un campo adehesado de la comarca mirobrigense)
Dicen que este año va a ser estupendo para recoger níscalos y cualquier otro tipo de setas, y es que ¡ha llovido en septiembre!, que es señal segura de éxito para los aficionados a los hongos. Yo soy uno de ellos, pero solo para comerlos y únicamente níscalos (alguna vez también las setas de cardo), porque me da miedo que alguna seta esté envenenada, ya que en mi época de periodista en La Gaceta Regional de Salamanca me tocó hacer un reportaje sobre un envenenamiento, por estas fechas, que llevó a dos o tres familias, que comieron setas cogidas por ellos mismos, al hospital, donde fallecieron –creo recordar- dos ancianos y dos niños, y estuvieron ingresadas varias semanas más de catorce personas.
Mi afición a los níscalos viene de mis prácticas de sargento en la milicia universitaria, que hice nada menos que en Seo de Urgel, paraíso de los “ruballons”, que así llaman allí a los níscalos. Tan esquisitos son que solo se comen allí los pequeños y medianos, esos redonditos, y a la brasa únicamente, despreciándose los grandes e irregulares que aquí nos comemos guisados –por cierto, se guisan como la carne, admiten tantas variaciones como ésta-. En la Seo de Ugel, junto a la cordillera del Cadí –donde nacen en abundancia- se vendían entonces –y supongo ahora también- cocinados en puestos por las calles, como aquí las castañas, un disfrute.
Pues bien, hablando de mi reportaje sobre los envenenados por setas en Salamanca, también en La Gaceta Regional se publicaba a mediados de septiembre una noticia que me pareció interesantísima: que –como titulaba mi periódico- “El sur de Salamanca se convierte en el primer Parque Micológico de la Región”. Me ha extrañado un poco la noticia porque me sonaba que la principal productora de setas en nuestra Comunidad es Soria, pero resulta, como ahora veremos, que los salmantinos se han adelantado en la tramitación de la declaración oficial. Añadía en subtítulo La Gaceta que “Se extiende por 58.000 hectáreas de las Sierras de Francia, Béjar, Quilamas y El Rebollar”. ¿Tanta importancia tiene esa calificación?. Pues sí, porque supone una mayor protección y promoción turística, además de investigación y divulgación.
Declaración oficial
Y recogía así La Gaceta Regional de 16.09.21, con la firma de Casamar, desde Ciudad Rodrigo, que el sur de la provincia de Salamanca, desde el límite con Ávila hasta la frontera con Portugal, es el primer Parque Micológico de la Región, tras la declaración oficial de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León publicada ayer. Se trata del Parque Micológico “Sierras de Francia, Béjar, Quilamas y El Rebollar” promovido por la Diputación provincial de Salamanca y la asociación para el Desarrollo Sostenible de los municipios que lo albergan, adelantándose así en los trámites al que está solicitado para los “Montes de Soria”.
Uno de los factores más destacados de esta declaración es que la Junta de Castilla y León se compromete a aumentar la vigilancia en los montes acotados, a la divulgación y colaboración para la promoción turística y al mantenimiento de una web en la que se den a conocer los parques así como la posibilidad de adqui[1]rir los permisos de recolección. En este sentido, el presidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias, aseguró hace ahora un año, al anunciar la solicitud a la Junta, que la declaración de Parque Micológico supondrá “el desarrollo del turismo micológico, además de sacar rendimiento a los recursos naturales de la provincia contribuyendo al desarrollo y a la mejora de la calidad de vida de los vecinos de la Salamanca rural”. Una declaración que no habría sido posible sin el trabajo realizado en los últimos años por el programa Micocyl -Castilla y León Micología- al que la Diputación de Salamanca destinó 50.000 euros solo en el último ejercicio.
El Parque Micológico cuenta además en el entorno de El Cabaco con una zona de fácil acceso y producción micológica relevante en la que se facilite el acceso a asociaciones micológicas que puedan desarrollar acciones de divulgación y educación ambiental en la materia, limitándose en ella las recolecciones a dicho uso tutelado.
Cuarenta y cuatro términos municipales
El recién declarado Parque Micológico “Sierras de Francia, Béjar, Quilamas y El Rebollar” regula el aprovechamiento micológico en montes de los términos municipales de Agallas, La Alberca, La Bastida, El Cabaco, Candelario, Las Casas del Conde, Casillas de Flores, Cepeda, Cereceda de la Sierra, El Cerro, Escurial de la Sierra, Fuenteguinaldo, Garcibuey, Herguijuela de Ciudad Rodrigo, Herguijuela de la Sierra, Lagunilla, Linares de Riofrío, Madroñal, El Maíllo, Martiago, Miranda del Castañar, Mogarraz, Monforte de la Sierra, Monsagro, Montemayor del Río, Nava de Francia, Navarredonda de la Rinconada, Navasfrías, El Payo, Peñaparda, Puerto de Béjar, Rinconada de la Sierra, Robleda, El Sahugo, San Martín del Castañar, San Miguel de Valero, San Miguel del Robledo, Serradilla del Arroyo, Serradilla del Llano, Sotoserrano, Tamames, Valdelageve, Villanueva del Conde y Villasrubias.
Las lluvias auguran una buena temporada de setas en la provincia “si no vuelve el calor en exceso” Los permisos de recolección se pueden tramitar a través de la web micocyl.es. La declaración del sur de la provincia como primer Parque Micológico de la Región por la Junta de Castilla y León llega a pocas semanas de comenzar una nueva temporada de setas, que los expertos auguran que podría ser muy buena “gracias a las intensas lluvias de estos días, siempre y cuando no vuelva el calor en exceso”, señaló ayer el micólogo José Ignacio Martín Risueño. Una temporada de setas que viene auspiciada también “por el agua que de manera puntual y de forma importante cayó a primeros de mes y que es vital para la formación de micelios”, afirmó Martín Risueño. A la espera de la evolución del tiempo en las próximas semanas, el Parque Micológico “Sierras de Francia, Béjar, Quilamas y El Rebollar” se podría estrenar con una buena temporada que hiciera olvidar a los aficionados y recolectores profesionales la del pasado año.
Los permisos de recolección
Se pueden tramitar, al igual que en años anteriores, a través de la página web micocyl.es una vez que se declare abierta la temporada, que será anunciada por el propio Micocyl a través de la web y de las redes sociales. Existen tres modalidades de permisos: diarios, temporada y especiales. Los diarios son válidos únicamente para un día o dos consecutivos y tan solo están disponibles para uso recreativo, con precio único de cinco euros. En el caso del permiso de temporada, el precio para uso recreativo es de 5 euros para los empadronados en el municipio en el que esté el monte regulado, 15 euros para los “vinculados”, en zonas próximas, y 25 euros para el resto de la provincia.
Unos precios que ascienden a 400 euros en la modalidad comercial para la población en general y de 10, 50 y 200 euros si se trata de permisos local, vinculado y provincial. producción reducida y lastrada por el cierre perimetral y los confinamientos obligados por la pandemia. Sin embargo, con la libre circulación entre territorios y a poco que la producción sea la esperada, los montes y municipios del sur de la provincia volverán a llenarse este próximo otoño de turistas micológicos, procedentes en su mayoría de la Región y de la Comunidad de Madrid.