Por José María Arévalo

(Casa Consistorial de Valladolid)
El Día de Valladolid publicaba el pasado día 21 una curiosa noticia: “Retiran la publicidad antiabortista de las marquesinas”, titulaba el periódico. Con gran sorpresa leí en su contenido que la causa última de la retirada de esa publicidad, según había explicado el concejal de Izquierda Unida y después Valladolid Toma La Palabra, Manuel Saravia, es que el contrato para la publicidad señala que los mensajes publicitarios que se publiquen se deben adecuar a la normativa, y que no podrán ir «nunca» en contra de «valores, políticas y programas defendidos por el Ayuntamiento de Valladolid, tales como la paz, la libertad, la tolerancia y la no discriminación por cualquier causa».
Como concausa alegaba Saravia que también se había incumplido la obligación del adjudicatario de comunicar al supervisor municipal del contrato los anuncios, con carácter previo a su colocación a fin de que fueran autorizados tras su verificación. Pero esta causa es irrelevante para el fondo de la cuestión, pues si se hubiera cumplido esta obligación de comunicación en lugar de retirar el anuncio se hubiera prohibido su colocación, según las explicaciones de Saravia. O sea que este incumplimiento de comunicación previa es una cuestión puramente formal, no afecta a la cuestión de fondo: si se puede colocar un anuncio antiabortista.
Aparte la discriminación que supone rechazar un anuncio por razones ideológicas –si lo publicitado hubiera atentado la legalidad general la competencia para prohibirlo sería de los Tribunales- lo que más me ha llamado la atención es esa explicación de Sarabia de que los anuncios no podrán ir «nunca» en contra de «valores, políticas y programas defendidos por el Ayuntamiento de Valladolid, tales como la paz, la libertad, la tolerancia y la no discriminación por cualquier causa». Porque lo que está diciendo Sarabia es nada menos que el Ayuntamiento defiende unos valores, cuando los que defienden valores son los partidos, y así viene a identificar Saravia al Ayuntamiento con los partidos gobernantes. No se da cuenta el señor Sarabia de que el Ayuntamiento de Valladolid somos todos los vallisoletanos, de muy diversas ideologías y forma de pensar, y que cada uno tiene el derecho a opinar y defender los valores que quiera, sin que ganar unas elecciones suponga poder imponer una ideología o unos valores concretos a los vallisoletanos, o las opiniones y valores de uno o varios partidos.
Pero vamos a dar la noticia entera, para después volver a la cuestión de fondo: si se puede colocar un anuncio antiabortista.
Estudian una sanción
“Retiran la publicidad antiabortista de las marquesinas”, titulaba el periódico, e incluía como subtitulos: “También sanciona a la empresa concesionaria de las marquesinas por haber instalado una campaña de publicidad antiabortista en los últimos días sin presentarla previamente al supervisor del contrato” y “Piden que se quite la propaganda antiabortista en Valladolid”
“El concejal –comenzaba el texto de la noticia- de Planeamiento Urbanístico y Vivienda del Ayuntamiento de Valladolid, Manuel Saravia, ha explicado que estudian la sanción que le corresponde a la empresa concesionaria de las marquesinas por haber instalado una campaña de publicidad antiabortista en los últimos días sin presentarla previamente al supervisor del contrato, unos reclamos que ya se han retirado de los elementos urbanos. Así lo ha explicado Saravia este viernes en declaraciones a Europa Press, en las que ha incidido en que, de acuerdo con los pliegos del contrato de publicidad en elementos del mobiliario urbano (entre ellos las marquesinas de autobús), la empresa «tiene obligación de presentar las campañas previamente» al Ayuntamiento.
El concejal ha explicado que en la mañana de este viernes (se refería al 21 de enero de 2022), al conocer la existencia de una campaña de publicidad en algunos puntos de la ciudad en la que se aseveraba que «rezar frente a una clínica abortista está genial» y que dicho mensaje podría ser «cancelado» por la «reforma de la Ley del Aborto», se han puesto en contacto con la empresa concesionaria, que ha retirado los elementos este mismo viernes.
Se trata de una campaña que también se ha instalado en otras ciudades españolas.
En cualquier caso, Saravia ha recalcado que han «incumplido» el contrato e incluso considera que lo han podido hacer «a sabiendas», porque se deben presentar los mensajes publicitarios previamente al supervisor municipal del contrato. Por ello, ha precisado, se va a estudiar la sanción que corresponde.
El contrato señala que los mensajes publicitarios que se publiquen se deben adecuar a la normativa, y que no podrán ir «nunca» en contra de «valores, políticas y programas defendidos por el Ayuntamiento de Valladolid, tales como la paz, la libertad, la tolerancia y la no discriminación por cualquier causa».
Además, se indica que el adjudicatario deberá comunicar al supervisor municipal del contrato los anuncios, con carácter previo a su colocación a fin de que sean autorizados tras su verificación.
Cual es la norma general aplicable
Es sumamente curioso que Sarabia parece reconocer que el texto que ha ordenado retirar (en el que se aseveraba que «rezar frente a una clínica abortista está genial») no va actualmente contra ninguna norma en vigor, y así se deduce claramente cuando afirma Sarabia que dicho mensaje podría ser «cancelado» por la «reforma de la Ley del Aborto». Efectivamente, he leído en la prensa que uno de los socios del actual Gobierno, Podemos, está elaborando un texto para reformar –mediante la oportuna tramitación ante las Cortes- la vigente Ley del Aborto, que incluiría una defensa de las clínicas abortivas frente a las manifestaciones antiabortistas, pero todavía es una declaración de intenciones de una parte del Gobierno.
Esa afirmación de Sarabia pone más aún de manifiesto la confusión mental de este concejal vallisoletano de izquierdas, que además de confundir los valores e ideología de un partido con los del Ayuntamiento –sin comprender que el Ayuntamiento somos todos los vallisoletanos-, también confunde la legislación vigente con la legislación deseada por un partido, y le da la misma fuerza de obligar a ambas. Increíble pero cierto.
Podíamos contestar al señor Sarabia que también es posible cambie la vigente Ley del Aborto en los próximos meses, pero en un sentido completamente contrario al que dice está en sus personales valores, pues también la prensa recoge estos días la posibilidad de que el Tribunal Constitucional se pronuncie ya por fin, en breve, sobre los recursos presentados en su día por el Partido Popular (y creo que también por Vox) contra dicha Ley.
Vamos a recordar resumidamente el estado de la cuestión sobre la Ley del Aborto. Es sabido que el 5 de julio de 1985 es la fecha de la primera ley en España, que lo fue de Despenalización del aborto en determinados supuestos. Una aciaga Ley por la que el ser humano en gestación se encontraba en una situación de falta de garantías e indefensión, al quedar la interpretación y aplicación de la ley ajena a todo control y vigilancia jurisdiccional, en contra de las prescripciones del Tribunal Constitucional (Sentencia nº 53/1985 de 11 de abril) y de otras normas vigentes.
Esta Ley se reformó 25 años más tarde convirtiéndose en la Ley de Salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo, de 5 de julio de 2010, por la que el aborto se convertía en un derecho de la mujer. Una ley que no atiende los datos biológicos ni el significado de la vida humana desde la fecundación ni reconoce la personalidad jurídica del “nasciturus” en todas las fases de su desarrollo.
En estos 36 años transcurridos se estima perdidas más de dos millones de vidas por aborto quirúrgico en España. Un auténtico encarnizamiento reproductivo. Tanto es así que se ha dicho que desde la mitad del pasado siglo XX, los siguientes cien años pasarán a la historia de la Humanidad como el siglo de la “cultura de la muerte” en todo el mundo, y se espera concluirá felizmente antes de que acaben.
Valores poco definidos
Como es sabido, el Tribunal Constitucional fue demorando la resolución de los recursos presentados contra la Ley 2/2010, actualmente vigente, a la vista de que el Gobierno del Partido Popular manifestaba se proponía aprobar una nueva Ley del Aborto que dejaría sin efecto aquella, lo que finalmente no ocurrió, y por ello el 23 de septiembre de 2014, el Ministro de Justicia Alberto Ruiz Gallardón anunció su dimisión como Ministro, tras la retirada del proyecto de Ley del Aborto por parte del ejecutivo de Mariano Rajoy.
Por unas u otras razones, el Tribunal Constitucional lleva más de veinte años sin resolver un recurso, cosa que no había ocurrido nunca en la historia del más alto Tribunal. De manera que puede decirse que si hay valores que puedan considerarse poco firmes e indubitados esos son precisamente los que representa la ley 2/2010, tantos años en vilo. Por ello resulta más sorprendente aún que el señor Sarabia considere hay valores abortistas – o políticas o programas- que defienda el Ayuntamiento de Valladolid, como para sancionar a quien los ataque. Increíble.
Nuestro Ayuntamiento, como cualquier otro, no tiene como misión defender la legalidad vigente, cosa que compete con carácter general a los Tribunales de Justicia, si no es en materias muy concretas, precisamente en las que el Ayuntamiento tiene competencia legislativa. Así podría sancionar a la empresa contratista de la publicidad de las marquesinas si ha incumplido algún extrermo del contrato que tiene con el Ayuntamiento, como la comunicación previa de los carteles a incluir en las marquesinas, pero de ningún modo puede sancionar por el hecho de tratarse de carteles antiabortistas, lo que por ninguna norma legal está penado en la actualidad. En fin, esperemos que el concejal Sarabia rectifique y deje de atribuir al Ayuntamiento la defensa de valores o ideologías que no pueden ser, en modo alguno, competencia suya.
Abogados Cristianos contra el blindaje de los abortorios
Acababa de concluir este artículo cuando me llega otro comunicado de Abogados Cristianos precisamente contra el blindaje de los abortorios, en que dan un nuevo argumento para defender que el anuncio que no gusta a Saravia es perfectamente correcto: que en él no hay fundamentos para hablar de coacción o acoso. Explica Polonia Castellanos, presidenta de esta Fundación, en mensaje con el título “Informar no es delito”:
Seguro que ya sabes las intenciones de Pedro Sánchez e Irene Montero contra los provida: El Gobierno quiere castigar penalmente a los rescatadores que rezan e informan a las mujeres a las puertas de los centros de aborto. Los rescatadores realizan una labor admirable:
– Rezan por los no nacidos y sus madres.
– Informan a las mujeres de los riesgos que conlleva un aborto, tanto físicos como psicológicos.
Pero este gobierno abortista quiere enriquecer a los magnates del aborto. Y el negocio del aborto es el que menos ayuda a las mujeres.
Y no lo digo yo: lo dice la Justicia.
Porque Abogados Cristianos ya consiguió una sentencia condenando a la patronal del aborto en España, ACAI, por mentir a las mujeres sobre las secuelas físicas y mentales del aborto.
El Gobierno quiere perseguir a los provida a golpe de Código Penal.
Señala a los rescatadores como unos acosadores.
Pero no es posible hablar de un delito de coacciones sin violencia. Y los rescatadores NO usan la violencia. Por eso, al informar pacíficamente, no hay fundamentos para hablar de coacción o acoso.”
No hay coacción ni acoso
Se cae por su base, así, el argumento de Sarabia de que los mensajes publicitarios que se publiquen no podrán ir «nunca» en contra de «valores, políticas y programas (defendidos por el Ayuntamiento de Valladolid), tales como la paz, la libertad, la tolerancia y la no discriminación por cualquier causa».
Vamos a concluir la propuesta de Abogados Cristianos:
“Por eso no vamos a quedarnos de brazos cruzados. Vamos a ayudar a los rescatadores. Desde Abogados Cristianos hemos publicado una Guía para informar de sus derechos y dar apoyo jurídico a todos los que quieran ir a rezar e informar a mujeres delante de los centros de aborto. Descarga esta Guía gratuita para conocer tus derechos y saber cómo ayudar a las mujeres que van a abortar sin ningún tipo de problema legal:
Guía para ejercer el derecho de rezar e informar a mujeres frente a centros de aborto
Entra en nuestra web y descarga la Guía.”
Y concluye: Muchísimas gracias por defender el derecho a la vida y la libertad de expresión.