Por José María Arévalo

(La consejera de Educación, Rocío Lucas)
Castilla y León ha mostrado en numerosas ocasiones durante los últimos meses su disconformidad con el nuevo currículo que ha impulsado el Gobierno de Sánchez. Una de las principales críticas es que la parte estatal ha sido aprobada entre marzo y principios de abril, muy tarde para la Consejería de Educación, ya que acorta el tiempo del que dispone para desarrollar la parte autonómica. Como la entrada en vigor de los currículos está prevista para el próximo curso en los años impares de Primaria, ESO y Bachillerato, Rocío Lucas, la consejera, ha insistido en la necesidad de aplicar una moratoria de un año, petición que no ha sido admitida por el Gobierno. Respecto a los contenidos del currículo, la Junta ha expresado que en la parte que le corresponde intentará subsanar las deficiencias de la parte estatal, con el objetivo de no devaluar la calidad educativa y fomentar la cultura del esfuerzo.
Así que me parecen muy justificados los titulares de la `prensa estos días. Por ejemplo los de la Gaceta Regional de Salamanca: “La Junta enmienda a Sánchez: habrá notas numéricas, Filosofía en ESO y más Historia”. Y también: “A la espera de conocer oficialmente la parte autonómica del currículo, ha avanzado varios puntos en los que se desmarca de lo fijado por el Ministerio para no devaluar la educación”. “El próximo año el nuevo currículo comenzará a aplicarse en los cursos impares de Primaria, ESO y Bachillerato”.
A la Junta corresponde fijar el 40% del contenido del currículo
La Junta todavía no ha publicado la parte del currículo educativo que le corresponde, el 40% del contenido, pero ya ha avanzado una serie de cambios respecto a lo que marca el Ministerio de Educación para adaptar el sistema educativo a la Lomloe, la nueva ley que regula la educación desde diciembre de 2020. Las modificaciones que ha adelantado la Consejería de Educación hacen referencia al mantenimiento de las notas numéricas, la existencia de una optativa sobre Filosofía en Secundaria y un temario más amplio en Historia en Bachillerato, que además se enseñará de forma cronológica en esta etapa y Secundaria.
Mantener notas numéricas
Dentro de esta política se incluye la postura de Castilla y León de mantener las notas numéricas al final de las evaluaciones trimestrales tanto en Primaria como Secundaria. El Ministerio aboga por sustituirlas por los clásicos insuficiente, suficiente, bien, notable y sobresaliente, algo con lo que no está de acuerdo la Consejería, ya que considera que un insuficiente no es lo mismo para un alumno que recibir un 1 o un 4.
Otra de las “enmiendas” de Castilla y León será el mantenimiento de una asignatura de Filosofía en 4º de ESO. El Gobierno ha sido muy criticado por incumplir su promesa de aumentar el peso de esta asignatura en Secundaria, déficit que va a cubrir la Junta en su parte del currículo, según ha avanzado.
Rechazado de plano enseñar Historia por bloques temáticos
La Historia también ha generado polémica por los cambios que ha querido introducir el Ministerio de Educación. El departamento dirigido por Pilar Alegría apuesta en Bachillerato por centrarse en los hechos de España a partir de 1812, además de no detallar en Secundaria los hechos históricos que deberán conocer los estudiantes y enseñarla por bloques temáticos, en lugar de cronológicamente. Novedades que la consejera de Educación ha rechazado de plano. “Castilla y León mantendrá las mismas horas y los mismos contenidos que hasta ahora, es decir, se estudiará de forma cronológica toda la historia”, ha subrayado Rocío Lucas
Opiniones de los sindicatos
Federico Martín, de CSIF: “Las propuestas de la Junta para mantener lo que ya tenemos nos parecen bien”. “El planteamiento del Ministerio empeora lo que tenemos, por lo que las propuestas de la Junta para mantener lo que hay nos parece bien. El principal defecto es que no hay una EBAU única, lo que genera más distorsiones entre comunidades. Estamos de acuerdo en potenciar el esfuerzo como ha dicho la consejera, no en devaluarlo. Sin embargo, echamos en falta que la Consejería de Educación todavía no ha negociado con los docentes su parte del currículo cuando queda tan poco tiempo para que empiece a aplicarse”.
Guillermo Bueno, de ANPE: “La Junta debe ajustar la carga horaria y los contenidos de Filosofía y de Economía”. “Las ideas que hasta ahora ha avanzado la Consejería de Educación nos parecen bien. La Junta está intentando mejorar las importantes lagunas que ha dejado el Ministerio de Educación en su parte del currículo, aunque todavía tiene trabajo por hacer. Por ejemplo, debe ajustar más la carga horaria y los contenidos de Filosofía, pero también de asignaturas relacionadas con la Economía. Con lo que hay ahora, muchos docentes de estas dos especialidades tendrían muy pocas horas lectivas”.
Brenda Melero, de UGT : “Le guste o no a la Junta, tendrá que acatar la legislación vigente en cuanto a las notas”. “Nos parece estupendo que se imparta Filosofía y además es algo que entra dentro de las competencias de la Junta. Eso sí, a los sindicatos nos gustaría que esos temas se tratasen en la mesa sectorial y no tener que enterarnos por la prensa. En cuanto a las notas numéricas, le guste a la Junta o no, entendemos que tendrá que acatar la legislación vigente. También nos sorprende que a estas alturas Rocío Lucas aún no haya abordado el calendario escolar los currículos de todas las etapas o los procesos de estabilización”.
Educación publica los borradores de los currículos para el próximo curso y defiende que palían las «deficiencias» de los textos estatales sin incumplir «ningún» punto de la norma básica
Pues bien, el 31 de mayo daba cuenta la prensa de la publicación de los currículos para el próximo curso: “La Consejería de Educación finalmente cumple con su envite contra la nueva normativa estatal educativa y ‘enmendará’ la Lomloe tal y como distintos miembros del Ejecutivo autonómico venían avisando que haría el Ejecutivo autonómico para «hacer frente a la rebaja de la calidad educativa» que, según la Junta, representa la última modificación de la Ley Orgánica de Educación. Así, el próximo curso se estudiará la historia de forma cronológica y no solo desde 1812, se mantiene la opción de cursar filosofía en Cuarto de la ESO, así como las segundas lenguas extranjeras, con el mismo peso que tienen actualmente.
Los borradores de los currículos educativos del próximo curso que colgó ayer la Consejería en su página web ratifican las palabras de la consejera del ramo, Rocío Lucas, que se ha mostrado muy combativa contra la Lomloe, llegando a asegurar que Castilla y León «seguirá disminuyendo las tasas de repetición y de abandono escolar temprano, sin acudir al aprobado general, ni bajar el nivel de exigencia, sino inyectando más recursos al sistema, reforzando la educación del alumnado más vulnerable».
De esta manera, el Ejecutivo regional aprovecha el 40 por ciento de enseñanzas que son de competencia autonómica para paliar las «deficiencias» de la norma nacional con el reto de «hacer frente a la devaluación del sistema educativo español que propone el Gobierno central tras la entrada en vigor de la Lomloe». No en vano, desde e Gobierno de la Comunidad insisten en que «ninguno» de los puntos de los currículos publicados ayer por la Consejería incumplen la norma básica del Ministerio de Educación.
Facilitar el trabajo de los docentes
La Consejería de Educación aseguró que publicó los borradores de los currículos con la intención de «facilitar al máximo» el trabajo de los docentes, para que puedan ir preparando sus materiales, pese a que el decreto no se puede aprobar hasta final de verano de cara al próximo curso. La elaboración de los textos, prosiguen desde la Junta, ha corrido a cargo de los docentes e inspectores de la Comunidad coordinados por la Consejería de Educación a través de grupos de trabajo disciplinares e interdisciplinares, donde han redactado los currículos con respeto «absoluto» a las enseñanzas mínimas fijadas por el Gobierno y manteniendo aquellos elementos que han hecho posible el «éxito» del actual modelo educativo de Castilla y León.