“Bruselas pide `reformas reales´ a Sánchez para que `la mayoría de los jueces sean elegidos por sus pares´”, de Pablo R. Suanzes; “Del Olmo y la lista de promesas no cumplidas: `Son ustedes un desastre´” , de Alvar Salvador; e “¿Y los programas?”, de Antonio Burgos

(Viñeta de Puebla en ABC el pasado día 15)
BRUSELAS PIDE «REFORMAS REALES» A SÁNCHEZ PARA QUE «LA MAYORÍA DE LOS JUECES SEAN ELEGIDOS POR SUS PARES»
Artículo de Pablo R. Suanzes publicado en El Mundo el pasado día 15
La Comisión Europea quiere la renovación del CGPJ y la quiere de una vez. «Me gustaría ver resultados ya», dijo este martes la vicepresidenta Vera Jourova, que desde 2020 insiste al Ejecutivo español para que siga los estándares europeos, las recomendaciones del Consejo de Europa y la Comisión de Venecia y la práctica que Bruselas recomienda encarecidamente: dejar que sean los jueces los que elijan a la mayoría de sus pares para los órganos de control. Como reiteran en la capital comunitaria: «Hay que completar la renovación con un acuerdo entre fuerzas políticas. Hacen falta reformas reales para que la mayoría de los jueces sean elegidos por sus pares».
En abril del año pasado, tras un tira y afloja muy tenso y con la Comisión dispuesta a ir al Tribunal de Luxemburgo, el entonces ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, se plegó y prometió que el PSOE y Unidas Podemos no sacarían adelante la reforma que había disparado las alarmas en Bruselas, pero desde entonces el impasse continúa, así que las instituciones comunitarias mantienen la presión, la insistencia y recalcan que ni se van a olvidar ni a ceder.
Desde hace casi dos años, la reforma del Consejo General del Poder Judicial es uno de los pocos temas en los que las diferencias entre Moncloa y Bruselas son tan obvias, y tan grandes, como para que las instituciones usen todos los instrumentos a su disposición para presionar a un Ejecutivo con el que mantiene relaciones muy buenas. No sólo los mecanismos de contacto y presión habituales, sino las filtraciones y las amenazas más o menos veladas.
Pedro Sánchez estuvo a punto de sacar adelante una reforma para politizar aún más la elección de los jueves y la reacción de la Comisión fue de menos a más. Las protestas fueran inmediatas, denuncias, «gran preocupación», pero, ante la contumacia, la institución subió el tono, multiplicó los informes y se lanzó a hacer reproches abiertos a ministros cuando el presidente estaba en la ciudad y culminó con la amenaza de empezar a hacer comparaciones odiosas con Hungría y Polonia y terminar en el TJUE. Hasta que Moncloa dio marcha atrás. Jourova se felicitó este martes de nuevo por esa victoria.
Este martes, la vicepresidenta, responsable de Valores y Estado de Derecho (y de Justicia en la anterior legislatura), viajó a España para reunirse con responsables del Gobierno y del Poder Judicial, en el marco del examen que cada curso Bruselas aplica para calibrar sobre la salud democrática de los Estados miembro. El Informe fue una idea que el equipo de Ursula Von der Leyen se sacó de la manga para sacar los colores precisamente de Budapest y Varsovia, pero disimulando. Querían enumerar las violaciones de los dos socios más problemáticos, pero para diluir el escarnio decidieron que se analizarían los problemas de los 27 miembros. Y descubrieron que era una buena forma de abordar deficiencias recurrentes, como la española. No piden sólo al Gobierno que tome una decisión sobre la composición del CGPJ, la misma petición «se la hacemos a la oposición: volver a la mesa y decidir los nombres», explicó entonces el comisario de Justicia, Didier Reynders, a este periódico.
DESPOLITIZAR LA JUSTICIA
Su informe, el tercero, se publicará en julio, pero el grueso de su contenido no es ninguna sorpresa porque llevan tres años seguidos insistiendo en despolitizar la Justicia, completar la renovación del CGPJ y abordar la crisis de confianza que generan decisiones como la de permitir que el Gobierno elija a la Fiscal General del Estado, pudiendo colocar a una ex ministra incluso. Las líneas generales mantendrán que España es un Estado de Derecho, que no hay grandes preocupaciones sistémicas, que estamos en línea con el resto de socios europeos y que debemos mejorar aspectos concretos, para los que disponemos ahora de fondos comunitarios. Pero las quejas serán claras, concretas y conocidas.
Jourova, que se ha visto con ministros, asociaciones de jueces y fiscales o con el Defensor del Pueblo no quiere más retrasos. Durante la pandemia las reuniones fueron por videoconferencia, pero ahora vuelvan a hacerse de forma presencial. Entender el proceder de la Comisión requiere cierta práctica. Hay veces que las palabras de un portavoz o de un comisario son una mera explicación plana y hay veces que esconden un torpedo. Hay veces, 2021, en que un comentario que parece inocente era una amenaza clara, y otras en las que una frase, aunque suene agresiva, es una mera respuesta.
En su viaje, Jourova no ha llevado amenazas, pero sí presión. No entiende que el Gobierno y la oposición no sean capaces de pactar. Quiere una reforma en la línea apuntada, dando más poder a los jueces para elegir a sus órganos, pero de momento se conformarían con la renovación, pues entienden que el momento político nacional es siempre complicado. La vicepresidenta, en respuesta a preguntas muy concretas en un desayuno, reiteró lo que han dicho en el pasado: si España cambiara el sistema de elección de vocales para ir hacia uno donde la mayoría política del momento pudieran elegir a la mayoría de los vocales, eso podría ser sujeto a un procedimiento de infracción. Pero no dijo, y su equipo movilizó ayer todos sus recursos para evitar confusiones, que si España no cambia el sistema actual se le abrirá un procedimiento de infracción. Instan, urgen, animan y alientan, pero si tardan, lo máximo que habrá será informes negativos y quejas. Presión, no castigos.
El peligro, esa reforma que se contempló, parece conjurado. Bruselas advirtió entonces a España «que no siguiera en esa senda negativa». Moncloa no volvió a barajar nada en sentido contrario a los estándares, pero remolonea. Y por eso en el próximo informe habrá un recordatorio y otra campaña de mala prensa.
Artículo en: https://www.elmundo.es/espana/2022/06/15/62a8df24e4d4d877298b45b6.html
DEL OLMO Y LA LISTA DE PROMESAS NO CUMPLIDAS: “SON USTEDES UN DESASTRE”
Artículo de Alvar Salvador publicado en El Español el pasado día 14
La presidenta del Grupo Municipal Popular ha cargado contra Puente y este le ha contestado asegurando que todos los proyectos serán realidad antes de las elecciones del próximo año. “El señor Puente no ha tenido un atisbo de autocrítica”, ha asegurado la presidenta del Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Valladolid, Pilar del Olmo, en el pleno del debate del estado de la ciudad de este martes, refiriéndose a la exposición inicial del regidor y en su turno de palabra.
Del Olmo ha asegurado, en referencia al equipo de gobierno en el consistorio vallisoletano, que “son ustedes un desastre” y ha añadido que “son el reflejo de los compromisos no cumplidos” y ha sacado una lista con esos proyectos.
Entre ellos, cubrir el 25% de la superficie de la ciudad con árboles, acoger la Cumbre Mundial del Ecoturismo, que Auvasa ahorre medio millón por el pago en metálico, la Ciudad de la Justicia, la piscina en Las Catalinas, el Polideportivo en Delicias, y ha acusado al regidor de no estar comprometido con los proyectos del Real Valladolid.
La presidenta del Grupo Municipal Popular ha hablado sobre el proyecto Urban Green Up y de “sus macetas de mal gusto” y también sobre el del “no soterramiento” asegurando que la integración en superficie “ha fracasado rotundamente”.
“El soterramiento es posible. Lo hacen muchas ciudades. Por qué no Valladolid. Se han dedicado a mentir y ya no cuela. Se lo pedimos. Paralice la integración en superficie y busque un pacto para el soterramiento”, ha añadido Del Olmo.
En cuanto a la movilidad, la presidenta del Grupo Municipal Popular ha asegurado que Valladolid es una ciudad “incómoda” y ha censurado el “caos circulatorio” llamando a Óscar Puente a “acatar la sentencia del Tribunal Superior de Justicia”.
La “popular” ha hecho un llamamiento también al alcalde a romper el pacto de gobierno con Valladolid Toma La Palabra para afrontar el reto del soterramiento.
Artículo en: https://www.msn.com/es-es/noticias/espana/del-olmo-y-la-lista-de-promesas-no-cumplidas-son-ustedes-un-desastre/ar-AAYrhPP?ocid=msedgntp&cvid=6eb7d52935f642cf82c7fae299f726ca
¿Y LOS PROGRAMAS?
Artículo de Antonio Burgos publicado en ABC el pasado día 12
Me acuerdo de Julio Anguita en la presente campaña de las elecciones andaluzas por la absoluta falta de validez de sus famosas palabras. «Programa, programa, programa». Es lo que no hay. ¿Dónde están los programas? Mucho debate en TV, mucho mitin para los que están ya más que convencidos de su voto, mucha entrevista en las radios y los periódicos, muchas frases ingeniosas en las redes sociales, a favor de si mismos o en contra de sus adversarios, pero aquí no vemos programa alguno. ¿Usted sabe cuál es el programa del PP para permanecer en San Telmo? ¿Usted sabe cuál el de Juan Marín para intentar que Cs le dé, como ha dicho, la vuelta a las encuestas? ¿Usted, salvo lo que suelta Macarena Olona por esa boquita, sabe cuál es el programa de Vox? Y de las izquierdas, ni te cuento. Del PSOE sólo sabemos su fidelidad a Sánchez y un juego de palabras que repite Espadas: «Más derechos y menos derecha». Y de esa sopa de letras de la izquierda a la izquierda al PSOE, menos sabemos todavía, salvo cuatro demagogias sobre los ricos y tres tópicos sobre la violencia de género.
Lo peor es que esto ocurre en todas las campañas. Votamos a un partido cuyo programa de gobierno desconocemos, porque no lo han divulgado, y si lo han publicado, no ha llegado a casi nadie, por no decir a nadie. Es una campaña a base de ataques al adversario, de frases más o menos subidas de tono ofensivo a él dirigidas, de descalificaciones, de ataques personales, cuando no se gracietas o de intentos de hacer humor a costa de los otros partidos. Pero de lo que intentan hacer si ganan, sea quien fuere el que gane y por el medio que llegue al poder, solo o en compañía de otros, no sabemos ni palabra.
Y la campaña electoral, que podría servir para explicar los programas, para repartirlos por los buzones como las papeletas de votación, tampoco está logrando en esta ocasión que sepamos qué diferencia, por ejemplo, al PP del PSOE en materia de chiringuitos ideológicos y de empresas públicas, o sea, de estabulaciones con sueldo de los adictos que les han ayudado a ganar las elecciones.
Esto, además, es españolísimo: hacer la campaña con cuatro tópicos y tres amenazas de que nos van a brear a impuestos o a recortes (según la ideología de quien lo diga), sin que nadie sepa en verdad qué dice la letra exacta de los programas. Por lo que luego nadie sabe si han incumplido o no el programa electoral cuando llegan al poder como resultado de estas campañas tan pobres de contenido y tan largas de marketing vano. ¿A usted le ha llegado el programa completo de algún partido de las elecciones andaluzas? A mí, desde luego, no. Y me imagino que al resto de los millones de electores, lo mismo. Aunque nos hayamos visto todos los debates, leídas todas las entrevistas a los candidatos, escuchadas todas sus bonitas declaraciones de cada día desde que empezó la precampaña. Esto también debería formar parte de la pregonada transparencia. Y el recuerdo de Julio Anguita sigue clamando en el desierto: «Programa, programa, programa».
Artículo en: http://www.antonioburgos.com/abc/2022/06/re061222.html