Por José María Arévalo

(Evolución matrícula en GRADO)
Me he llevado una sorpresa al encontrar este titular en La Gaceta Regional de Salamanca, que dedica mucha atención a los temas universitarios -como en la época de finales de los 70, en que yo me encargaba de estos temas por mi trabajo en la Facultad de Derecho y en el periódico- el pasado 9 de mayo, que titulaba “Salamanca, la universidad de la Región que mejor resiste a la ‘sangría’ de estudiantes. El Estudio ha perdido un 34% de alumnos de grado desde el curso 1995-96, cuando tenía más de 32.000 matriculados”. Y “El descenso medio en Castilla y León es del 39%”. Finalmente recogía otra noticia de interés: La ley de universidades recogerá el derecho a la huelga de los estudiantes.
El descenso de habitantes -daba como explicación La gaceta- de la última década en Castilla y León duplica al registrado en los 40 años anteriores. La disminución afecta especialmente a las franjas de población más joven, lo que se traduce en menos alumnos en edad universitaria. Bien lo saben las universidades castellano y leonesas que han sufrido la pérdida de cerca de un 40% de estudiantes en lo que va de siglo, pero no todas han resistido de igual manera a la ‘sangría’ de alumnos. Gracias a su capacidad para atraer alumnos de toda la geografía española y buena parte del mundo, la Universidad de Salamanca ha frenado el golpe en mayor medida que el resto de instituciones públicas de enseñanza superior de la Región, de acuerdo a los datos del informe de la Consejería de Educación con los “Datos básicos del sistema universitario de Castilla y León”.
A mediados de los años 90, el Estudio salmantino superaba los 32.000 estudiantes matriculados en las diplomaturas y licenciaturas de aquella época, hoy transformadas en grados por la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior. Con el comienzo del nuevo siglo, el centenario Estudio, al igual que el resto de las instituciones de Castilla y León, alcanzó sus mayores cifras de alumnos. Como consecuencia del “boom” de los 80 más de 32.500 estudiantes llegaron a registrarse en la Universidad de Salamanca en el curso 2000-2001. Tras ese máximo histórico, las cifras empezaron a descender y no han dejado de hacerlo, aunque en los últimos cinco años se han mantenido más estables, y eso que el periodo 2020-21 estuvo claramente afectado por la pandemia.
En el curso actual, según la Junta, la institución académica salmantina tiene 21.318 alumnos de grado. El resultado son 11.000 matriculados menos que en el curso 1995-96, cuando comienza la serie histórica publicada por la Junta de Castilla y León, es decir, una pérdida de un 34% de alumnos.
Valladolid ha disminuido un 37% la matrícula de grado
Descenso en grado, aumento en máster. Las cifras que arroja el informe de la Consejería de Educación son preocupantes, pero en términos relativos, la ‘sangría’ de estudiantes de Salamanca ha estado por debajo de la media de la Región, del 39%. En el periodo analizado, Valladolid ha disminuido un 37% la matrícula de grado, León cayó un 42%, el porcentaje más elevado, y Burgos un 36%.
Si el análisis se realiza a partir del curso 2000-01, cuando la mayor parte de las universidades de Castilla y León alcanzaron cifras históricas de matriculación, el orden de las instituciones académicas por la pérdida de estudiantes cambia y Valladolid se sitúa a la cabeza en descenso de alumnos, con un 44,5% menos; de cerca le sigue León, con una pérdida de casi un 43% de alumnos y en tercer lugar se sitúa Salamanca, con un 36,9% menos de matrículas en titulaciones de grado. En este caso, Burgos obtiene las mejores cifras, pues su mayor dato de alumnos se registró años atrás. En cualquier caso, hay que recordar que se trata de una universidad con una tercera parte de los estudiantes de Salamanca.
Pero también hay que tener en cuenta que de forma paralela a la disminución de jóvenes en grado se ha producido un significativo aumento de estudiantes en máster, una formación académica en la que el liderazgo de la Universidad salmantina es innegable. Los datos de la Junta se remontan al curso 2006-07, cuando el Estudio tenía 169 matriculados en estos nuevos programas adaptados a Europa, pueden parecer pocos, pero eran ya casi el doble que los que tenían el resto de universidades públicas de la Región. En el curso actual son casi 2.000, un 37% más que Valladolid, el doble que León y casi el triple que Burgos. Si se suman los datos de grado y máster desde el curso 2006- 07 hasta la actualidad, la Universidad de Salamanca es también la mejor parada, con la excepción de Burgos. En concreto, en el citado periodo la pérdida de alumnos de grado se compensó con el aumento progresivo en máster y finalmente fue de casi un 14%, mientras que en Valladolid ascendió a más del 27,5% y al 27% en León. Burgos bajó casi un 10%. Faltaría por sumar las matrículas de doctorado, donde Salamanca también despunta, pero la Junta no publica el histórico de esos datos
El Estudio salmantino se lleva el 29% de los estudiantes de CyL
se consolida como el primero del sistema en Castilla y León R.D.L. | SALAMANCA Salamanca es la primera universidad de Castilla y León. Los datos de la Junta no dejan lugar a dudas. Con un total de 25.462 estudiantes en el curso actual entre alumnos de grado, máster y doctorado, aglutina casi el 29% de los estudiantes matriculados en todas las universidades de Castilla y León, tanto públicas como privadas.
Las cifras suben si el análisis se centra en el sistema público, pues el Estudio salmantino tiene el 36,6% de los alumnos de nuevo ingreso y más del 38% del conjunto de matrículas en grado. Valladolid, siguiente en la clasificación, ronda el 33% en ambos casos. Además, de los 105 centros universitarios de la Región, 26 están en Salamanca; de la oferta de 353 grados en el conjunto de instituciones de enseñanza superior de la Comunidad, la cifra más alta, 102 se imparten en Salamanca en sus cuatro sedes (Salamanca, Béjar, Zamora y Ávila); también cuenta con el mayor número de másteres, 75 de un total de 281, y de doctorados, 41 de 103. Como resultado, lidera las matrículas en grado (21.318), máster (1.979) y doctorado (2.164).
La Universidad de Valladolid, con más personal docente e investigador
Merece la pena detenerse en este último apartado, pues el número de doctorandos en la Universidad de Salamanca es con mucho el más elevado de la Región, de manera que supone prácticamente la mitad de los alumnos de doctorado matriculados en Castilla y León (4.336). Pese a estas cifras tan elevadas, llama la atención que sus datos de personal no están muy por encima de la Universidad de Valladolid, al contrario, en personal docente e investigador incluso se sitúa por debajo. En concreto, Salamanca tiene este curso 2.456 docentes y la institución pucelana cuenta con 2.482. En personal de administración y servicios, sí que el Estudio charro está levemente por encima con 1.240 frente a los 1.111 de Valladolid.
Ciencias Sociales y Jurídicas, a la cabeza
Con 5.715 alumnos este curso, las titulaciones del ámbito social y del Derecho son las más elegidas por los estudiantes. Les siguen las carreras de Ciencias de la Salud y de Arte y Humanidades Los estudios de la rama de Ciencias Sociales y Jurídicas son los preferidos por el conjunto de instituciones de enseñanza superior de Castilla y León. En concreto, uno de cada tres estudiantes la Región (casi 25.500) está matriculado en una titulación del ámbito social y del Derecho. En el caso del Estudio salmantino, cuenta este curso 2021-22 con 5.715 alumnos de esta rama del conocimiento y la Pontificia de Salamanca también suma 1.278. Además, en la Universidad de Valladolid, donde aparentemente los estudios técnicos tienen mucha fuerza, también son las titulaciones de Ciencias Sociales y Jurídicas las que aglutinan a un mayor número de estudiantes, con más de 6.200, según la estadística publicada por la Consejería de Educación. En esas cifras no se tienen en cuenta las matrículas de Educación, un ámbito que cada vez tiene más peso, pues ya suma 10.500 alumnos en toda la Región, de ellos 2.605 están inscritos en la Universidad de Salamanca y más de 700 en la Pontificia.
Los números recogidos por la Junta de Castilla y León también reflejan el “tirón” que tienen los estudios de Ciencias de la Salud, con más de 30.000 alumnos en la Región. La de Salamanca se posiciona como la institución académica de referencia en este ámbito, pues cuenta con 4.517 estudiantes, 1.000 más que la Universidad de Valladolid. Asimismo, la Pontificia de Salamanca suma otros 1.375 estudiantes de la rama de Ciencias de la Salud, de manera que en conjunto las dos instituciones de enseñanza superior aglutinan a casi el 39% del total de alumnos de Castilla y León en ese ámbito.
En estudios técnicos Valladolid se posiciona en primer lugar
Las carreras de Ciencias y de Ingeniería son las que menos atraen a los jóvenes. Las cifras no dejan lugar a dudas y en Salamanca se confirma la tendencia generalizada en toda la Región, aunque en el caso de las Ciencias sus cifras están muy por encima del resto de universidades con 2.308 alumnos, casi el doble de los que tiene Valladolid, con 1.209. León cuenta con 971 y en Burgos los datos se reducen a 187 estudiantes. En este caso las universidades privadas no aportan prácticamente alumnos, con la salvedad de la Católica de Ávila, con 67.
Los números se dan la vuelta en los estudios técnicos, pues Valladolid se posiciona en primer lugar con 3.700 alumnos mientras que Salamanca cuenta con 2.137 y se sitúan cerca las de León (1.815) y Burgos (1.687). La Pontificia de Salamanca tiene 263 estudiantes. Por delante de las ingenierías está la matrícula de las carreras de Arte y Humanidades, donde la capacidad de atracción del Estudio charro es innegable. Tiene 4.026 alumnos frente a los 1.422 de Valladolid, los 852 de Burgos y los 659 de León.
Tímida recuperación tras la pandemia: Más alumnos en Salamanca y Zamora
Tras el “pinchazo” entre 2017 y 2019, cuando bajó el número de egresados, la Universidad de Salamanca comenzó a recuperar su cifra de titulados en 2019-20, con 4.322, y pese a la pandemia la cifra subió en 2020-21 hasta 4.334. La institución académica salmantina aglutina a más del 30% del total de egresados de todas las universidades de Castilla y León.
La estadística de la Consejería de Educación de Castilla y León muestra también cuál ha sido la evolución de las universidades por campus. En el caso de Salamanca, en los últimos años ha crecido en alumnos tanto en el campus de Salamanca (18.608) como en el de Zamora (1.498), mientras que las cifras caen tanto en Ávila (949) como en Béjar (263)
La ley de universidades recogerá el derecho a la huelga de los estudiantes
La Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU), cuyo borrador presentaba el 9 de mayo el ministro Joan Subirats, introducirá el derecho al paro académico, una reivindicación histórica del colectivo estudiantil que ha recibido con satisfacción la noticia ya que hasta ahora convocaban huelgas, pero sin tener ningún tipo de derecho por no formar parte del colectivo de trabajadores. “Cuando el ministro de Universidades visitó Salamanca y nos reunimos con él, tratamos este tema y no mostró ninguna predisposición, pero si finalmente ha rectificado es maravilloso”, comenta Emilio Ferrero, presidente del Consejo de Asociaciones de Estudiantes, que hace poco más de un mes había reclamado al rector Ricardo Rivero en el Consejo de Gobierno que tomara la iniciativa para que la Universidad de Salamanca regulara este derecho.
Según ha explicado Subirats a los alumnos de la Coordinadora de Representantes de Estudiantes de Universidades Públicas (CREUP) y el Consejo de Estudiantes Universitarios del Estado (CEUNE), la LOSU recogerá el derecho al paro académico y, como consecuencia, el de manifestación. Una vez que la ley se apruebe, todas las universidades deberán habilitar mecanismos que permitan a los Consejos de Estudiantes paralizar la actividad académica, sin que ello afecte al derecho a docencia y evaluación.
Este reconocimiento garantizará, por ejemplo, que un estudiante no pierda el derecho a hacer un examen por haber secundado un paro académico. Al respecto, Emilio Ferrero explica que habrá que ver cómo se regula en la ley porque podría introducir simplemente el derecho y dejar en manos de las instituciones académicas el detalle de su desarrollo, de manera que en cada institución académica se podría interpretar de diferente manera. En la actualidad, son muy pocas las universidades que cuentan con una norma que regule el derecho a la huelga de los estudiantes. Es el caso de la Universidad del País Vasco o la de Sevilla. A través de su reconocimiento en la ley, se blindará el derecho a la protesta de los alumnos y se imposibilitará que el estudiantado sufra ningún tipo de consecuencia académica por ello.