Por José María Arévalo

(Facultad de Derecho de Valladolid)
Los estudiantes se convierten en pieza clave del sistema universitario en el borrador del proyecto de la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU) que el pasado 9 de mayo presentó el ministro de Universidades, Joan Subirats. Como destacaba La Gaceta Regional de Salamanca, en el titular de la noticia, “Los alumnos ‘controlarán’ exámenes y planes de estudio en la nueva Ley de Universidades”, y “Múltiples concesiones de Subirats a los estudiantes, que tendrán más participación . Recupera la idea de Castells de limitar a seis años el mandato del rector y abre la candidatura a todos los profesores.
El ministro Joan Subirats prevé llevar el anteproyecto de Ley Orgánica del Sistema Universitario al Consejo de Ministros “en las próximas semanas”, según sus palabras. Su idea es que sea aprobada definitivamente en esta legislatura. Subirats ha asegurado que la LOSU es “urgente”, pues hace falta un nuevo marco normativo para afrontar los retos que tiene la universidad y, según el ministro, el borrador del anteproyecto presentado ayer ofrece las herramientas para afrontar “ese cambio de época”.
Menos temporalidad entre el profesorado
El borrador de la Ley de Universidades de Subirats establece que los contratos temporales tendrán que reducirse del 40% al 20% y el porcentaje de funcionarios deberá de ser como mínimo del 55% (ahora es del 51%). Asimismo, el ministro de Universidades mantiene la eliminación del control externo en el acceso a la carrera, pues los ayudantes doctores ya no tendrán que acreditarse por la agencia nacional ANECA y tendrán un contrato temporal de seis años de duración. A su finalización, serán evaluados. De esta manera, Subirats pretende agilizar los procesos de estabilización de los docentes. En este sentido, el ministro afirmó ayer que quiere “una carrera clara y perfectamente definida, que permita a los aplicantes saber en todo momento los requisitos que necesitan para promocionar”. También recupera Subirats la figura del profesor sustituto con el objetivo de que las universidades no recurran al “falso asociado”
La Gaceta Regional destacaba en un recuadro todas las novedades que presenta.
Novedades de la Ley Orgánica del Sistema Universitario
Rector
- El mandato durará 6 años improrrogables y no renovables
- Los estatutos de las universidades fijarán el procedimiento para su elección y establecerán los porcentajes y procedimientos de ponderación de cada sector
- Los candidatos no tendrán que ser catedráticos, bastará con ser profesor permanente funcionario, pero deberán cumplir una serie de méritos de investigación y experiencia de gestión en algún cargo unipersonal. Serán los estatutos de las universidades los que concreten cuáles deben ser esos requisitos
Profesorado
- Los ayudantes doctores dejan de ser considerados personal no permanente, de manera que no habrá límite a estas contrataciones
- Las acreditaciones para ser catedrático y profesor titular las harán también las comunidades autónomas a través de un sistema de convenios con la agencia estatal
- Los profesores deberán realizar el primer año de contrato un curso de formación docente
- El porcentaje de funcionarios tendrá que ser como mínimo del 55%
- Incorpora la figura del sustituto para que no se recurra al falso asociado
Igualdad
- Se podrán establecer reservas y preferencias de contratación para favorecer a las personas del sexo menos representado en el cuerpo docente
- Todas las universidades deberán tener planes de igualdad, protocolos de acoso sexual y distintas medidas para reducir la brecha salarial
Órganos de gobierno
- Los claustros tendrán capacidad de decidir las cuestiones que tienen que ver con el gobierno de los campus: sus funciones, estructura de los órganos y la elección del rector y decanos
Estudiantes
- Deberá garantizarse la participación de los estudiantes en el proceso de creación de los planes de estudio y las guías docentes, así como en su proceso de implementación
- Se recoge el derecho al paro académico de los alumnos
Financiación
- Se destinará como mínimo el 1% del Producto Interior Bruto a la educación universitaria pública
- Todas las universidades tendrán la obligación de destinar un mínimo del 5% de su presupuesto a la investigación
Investigación
- Libre acceso a los artículos científicos, aunque la investigación esté financiada con fondos privados
Formación continua
- Se pondrán en marcha microcredenciales o microcursos con formato de título propio que aporten experiencia en una rama
Consejo Social
- Los estatutos de las universidades establecerán y regularán el Claustro, el Consejo de Gobierno, el Consejo del Estudiantes, que se crea nuevo, y el Consejo Social, además de poder establecer consejos de escuela y de facultad y otros órganos específico
Internacionalización
- Las comunidades deberán establecer estrategias para internacionalizar el sistema universitario
- Permite que el visado para alumnos extranjeros se conceda durante todo el tiempo que duren los estudios
- Los estudiantes extranjeros tendrán 2 años tras acabar sus estudios para hacer prácticas o trabajar en España
Los alumnos controlarán los exámenes y planes de estudio
Los estudiantes se convierten en pieza clave del sistema universitario pues Subirats quiere concederles el poder para ‘controlar’ los exámenes y planes de estudio. En concreto, el artículo 35 de la LOSU dice: “Las universidades garantizarán la participación del estudiantado en la creación del conocimiento y su concreción en los planes de estudios y las guías docentes”. Es decir, por primera vez en una ley universitaria se considera “vinculante” la participación del estudiantado en todo el proceso de creación de los planes de estudio y las guías docentes, así como en su proceso de implementación.
La LOSU “amplía los derechos de los estudiantes que serán relevantes a la hora de exigir la calidad de la docencia con control de la evaluación del profesorado”, comentó al respecto el ministro Subirats sin concretar más sobre el alcance de este artículo.
“Es confuso el borrador”
“Creo que está mal utilizada la palabra ‘vinculante’ porque eso supone tener que cumplir lo que digan, así que debería de decir ‘preceptivo’, que significa estás obligado a escuchar, pero no es condicionante”, señaló, por su parte, el rector de la Universidad de Salamanca, Ricardo Rivero, tras leer el borrador e insistió: “Es confuso y seguro que variará antes de la aprobación definitiva de la ley”.
Con la propuesta de ley de Subirats los grandes ganadores son los estudiantes, pues logran que se recoja y regule el derecho al paro académico, una reivindicación histórica, y también consiguen que se les reconozca una mayor participación en los órganos de representación —pasan del 21% al 25%—.
Este último aspecto apenas tendrá consecuencias en la Universidad de Salamanca, pues ya tenían el 25% que con la nueva ley será el mínimo a cumplir por todas las instituciones académicas de enseñanza superior. Aunque parece que Subirats ha evitado entrar a regular cuestiones polémicas que le enfrentasen con las comunidades, ha recuperado la idea de su antecesor en cuanto al mandato del rector: 6 años improrrogables. Además, como propuso Castells, la nueva ley abre la puerta a la elección como rector a todos los profesores permanentes, no solo catedráticos, aunque deberán cumplir unos requisitos que fijarán, en cualquier caso, las propias universidades en sus estatutos.
Esta regulación sigue sin convencer a los rectores, Rivero tampoco tiene claro que sea el mejor sistema. Aunque no lo hace de una forma tan evidente como su antecesor, la ley de Subirats tiene igualmente un sesgo de género también pues establece que se puedan establecer reservas y preferencias de contratación para favorecer a las personas del sexo menos representado en el cuerpo docente. Un aspecto que ya ha provocado las críticas de algunas comunidades ha sido la inclusión del 1% del Producto Interior Bruto como inversión en la educación universitaria, pues el dinero que reciben las universidades llega en su mayoría de los gobiernos regionales.
Del escepticismo del rector a la alegría estudiantil
El borrador de la LOSU presentado por el ministro de Universidades ha provocado la satisfacción de los estudiantes, mientras que ha generado escepticismo en el rector de la Universidad de Salamanca Ricardo Rivero y malestar en la consejera de Educación, Rocío Lucas, que considera que el ministro les vuelve a colocar “el marrón” de aumentar la financiación.
“Es mejor que los borradores de Manuel Castells, donde había puntos muchos más controvertidos, y hay progresos, pero sigo pensando que hay otras cosas que podrían regularse y tampoco veo una apuesta decidida por diferenciar y que haya calidad docente, ni encuentro muchas medidas para incentivar la investigación”, comenta el rector Ricardo Rivero sobre el borrador de la LOSU. En cuanto a la posibilidad de que puedan ser rectores todos los profesores sin ser catedráticos, Rivero cree que resta valor al peso de los catedráticos, aunque tampoco considera que sea una cuestión crucial. Cree más importante la limitación del mandato del rector a 6 años pues, recuerda, “es un modelo que no se ha ensayado nunca” y apunta: “Seis años sin posibilidad de cambio se pueden hacer largos y dependiendo del ritmo de gestión pueden ser suficientes o no”.
No entra Rivero a valorar el aumento de la participación de los alumnos pues, recuerda, en gran medida ya se aplican en la Universidad de Salamanca.
Crítica de la consejera de Educación de la Junta de Castilla y León
Rocío Lucas valora que el borrador de la LOSU aborde un modelo de financiación que incremente los fondos para estas instituciones académicas, pero ha advertido que “no basta con el yo invito y tú pagas” , y ha recordado que ya se produjo cuando se aprobaron los complementos salariales para el personal docente e investigador laboral, por lo que ha insistido en que debe ir acompañado de una consignación presupuestaria por parte del Gobierno. Además, la consejera lamentó que es positivo que se vuelva a retomar el proyecto, pero siempre “en la medida en que puedan participar las comunidades autónomas”, ya que recordó que las consejerías no han intervenido.
Consejo de Asociaciones de Estudiantes
Emilio Ferrero, presidente del Consejo de Asociaciones de Estudiantes, reconoce: “Hay cosas que nos suenan muy bien como la reclamación histórica del reconocimiento del paro académico. También es muy positivo la subida del porcentaje mínimo de representación”, aunque desde su punto de vista el proyecto de Joan Subirats es una ley de mínimos y habrá cuestiones que no afectarán a la Universidad de Salamanca que, afirma, “ha estado a la vanguardia” en representación estudiantil. Pero no todo son buenas palabras por parte de Ferrero, el representante estudiantil no puede ocultar su asombro porque la ley limita a seis años el mandato del rector: “Es un error, supone ir a un modelo que termina con la democratización de la universidad ya que habrá alumnos que no tendrán posibilidad de elegir a su rector”
Los consejos sociales protestan por no ver sus propuestas incluidas
El Comité Ejecutivo de la Conferencia de Consejos Sociales de las Universidades Españolas ha asegurado que la reforma de la ley universitaria es una “oportunidad perdida” que aleja a España de los sistemas europeos y ha explicado que no aborda el actual modelo de gobernanza para “una verdadera autonomía operativa e institucional” de los centros. En este sentido, los representantes de los órganos de representación de la sociedad en las universidades insisten en que el anteproyecto de ley que impulsa del departamento que dirige Joan Subirats no recoge las directrices marcadas por la UE y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) para un cambio en el modelo que acerque a España a las instituciones de educación superior de Europa. “Disminuye la participación de la sociedad en el gobierno universitario” y representa “un paso atrás en la definición de las competencias de los consejos”, añaden los representantes de los consejos sociales. Una de las cuestiones que reclamaban con más fuerza era el tema de que pudiera haber cambios en la elección de los rectores, pero, aseguran: “El anteproyecto pone en manos de cada universidad la definición de lo criterios de elección de rector y elimina cualquier referencia a fórmulas alternativas, como contemplaba el primer borrador del anteproyecto”.
Y es que, aunque las propuestas de Castells eran en algunos casos muy polémicas, sobre el cambio en el sistema de gobernanza había encontrado muchos apoyos pues, según explican los consejos sociales, los modelos universitarios de éxito internacionales se caracterizan por la intervención de representantes de la sociedad civil en las responsabilidades de gestión, transparencia y rendición de cuentas, entre ellas, la elección del rector por concurso de méritos. Pocos cambios hay respecto a los consejos sociales en la nueva ley pues prácticamente tienen las mismas competencias que las actuales, aunque sí que como novedad figura que deben contribuir a la elaboración de los presupuestos y sobre su composición, será la Comunidad Autónoma la encargada de regular su número de miembros, duración y del mandato y elección.