Los hallazgos de Atapuerca 2022

Por José María Arévalo

 

(Imagen del yacimiento de Portalón de Cueva Mayor)

El Mundo del pasado 22 de agosto incluía, un amplio reportaje, firmado por Marta Casado, que ocupaba varias páginas y que titulaba “LOS HALLAZGOS DE ATAPUERCA 2022: YACIMIENTO A YACIMIENTO”, y subtitulaba “La campaña de este verano ha sido una de las mejores de los 30 años de trabajo en Atapuerca por la cantidad de fósiles recuperados”. Ya he ido recogiendo este verano distintos artículos que sobre Atapuerca, como todos los veranos, se publican, con los planes de la campaña y esperanzas de hallazgos, numero de investigadores y planes por yacimiento, pero este resume todo ello, así que vamos a resumirlo porque me parece puede resultar demasiado largo el informe.

De «efervescente» ha calificado el  codirector José María  Bermúdez de Castro la campaña, porque ha recordado «a las de antes, con  el hallazgo espectacular de Elefante, en todos los  yacimientos hay fósiles,  industria lítica y mucha información».  Esta campaña ha sido de las mejores en las que ha participado en  sus 30 años de trabajo «en  el que Atapuerca nos ha  acompañado siempre»,  señaló el también codirector Eudald Carbonell.

Los descubrimientos principales.

ELEFANTE. Más de 1,4 millones de años. Este año se han recuperado nueve piezas que, unidas, muestran la cara del primer europeo. La cara del primer europeo conserva un maxilar y una mejilla muy fragmentados que surgen tras unir nueve piezas. El conjunto se ha reconstruido en tiempo récord en el laboratorio de campaña por el equipo de restauración.

La cara más antigua de Europa

El equipo del lavadero del Río Arlanzón termina de tamizar el sedimento, que aún se está excavando, para completar con piezas minúsculas una cara que es la más antigua de Europa y más parecida a la actual de lo que se pensaba.

Queda mucho por hacer, un año de trabajos, pero lo que ya se ha logrado es fruto de un trabajo  en equipo. «Esto es una excavación muy técnica, el año  pasado nos decían que la  lasca de cuarzo era algo casual, otro equipo lo habría  pasado por alto, nosotros vemos una señal y, este año se ha visto el resultado: fósil  humano, fauna con marcas y herramienta», explicó Eudald Carbonell durante la  presentación de este hito de los yacimientos de Atapuerca.

Entre lo que está por  aparecer José María Bermúdez de Castro espera dientes. «Nos ha aparecido uno roto, esperamos que salgan  más, es raro que aparezca esta zona lo que es más difícil de conservar, la cara, antes que los dientes, en 2007 fue al revés», señalaba. Además lo que se creía suelo de la cueva era una caída de rocas y abordan sedimento de niveles desconocidos.

GALERÍA. 300.000 años de antigüedad. Han recuperado 1.600 restos faunísticos y  50 piezas de industria lítica. Es una trampa para los animales y cuando mueren llegan los homínidos para obtener carne. Entre los primeros destaca la versatilidad de las materias primas que utilizaban estos grupos humanos de hace 300.000 años. En cuanto a la fauna son, sobre todo, piezas de  ciervos, caballos o bóvidos. Es la carnicería de aquellos  pobladores de aquel tiempo porque la trampa natural a donde caían los animales era el lugar seguro para encontrar carne.

DOLINA. Dos áreas de trabajo: La superior con 600.000 años, presenta gran  riqueza de fósiles da fauna y herramientas de piedra. La  baja, con 900.000 años de antigüedad, recupera animales de gran talla. Entre ellos destaca un rinoceronte en conexión anatómica.

SIMA DE LOS HUESOS. 430.000 años. Es la mayor acumulación de restos humanos. Está el esqueleto completo de más de 28 individuos. Este año han recuperado fragmentos en la zona mas rica donde apareció  el Cráneo 5.

FANTASMA. En torno a 70.000 años. Es el mundo neandertal con tres espacios diferentes. En el interior de la cueva un almacén neandertal con hasta 9 martillos de piedra y medio centenar  de industria. Entre la fauna destaca un leopardo. Se han descubierto una cueva usada por neandertales y carnívoros muy amplia que se ha dividido en tres zonas. Una de entrada donde se ha recuperado un nutrido número de industria musteriense. Hay medio centenar de piezas de industria lítica. En el  interior del yacimiento aparecen raederas.

ESTATUAS. Exterior, está sin datar pero advierten similitudes con Fantasma. Ha aparecido industria musteriense, 400 piezas, y otras más primitivas. Se ha terminado de perfilar el yacimiento donde se observan dos niveles de ocupación. Uno con mucha  industria musteriense y otro  con herramientas más antiguas que podrían ser los últimos de la tecnología achelense. El interior, unos  80.000 años, han recuperado un molar superior de neandertal. Un trabajo que se completa con hallazgos de presencia humana en otros siete yacimientos y una importante colección de fauna tanto grande, como el rinoceronte en conexión anatómica de TD-4 Dolina con 900.000 años de antigüedad,  como la microfauna que se  detecta en el Lavadero del  Río Arlanzón como un casi  desconocido topo de agua  que han recuperado entre el  sedimento de Galería.

VALDEPROVEDO. Del Paleolítico superior. Conserva un  momento único de talla de una hora de duración. Se han recuperado 200 piezas de sílex. El trabajo realizado este año ha permitido unir piezas que encajaban entre si, es decir, la roca que aquel hombre del pasado fue rompiendo hasta elaborar su herramienta se puede reconstruir. Lo que quedó se cubrió de barro y limos, ya que en  la zona era un antigua reguera de la ladera donde podían obtener bloques de caliza y sílex para la talla.

PORTALÓN. Dos zonas de  trabajo. En 7.400 años recuperan varios hogares para procesar comida y el tratamiento térmico del sílex. En  el nivel de 3.000 años hay restos de hogares con gran  cantidad de huesos y cerámica lisa. Se trabaja en dos áreas de diferente cronología. Los niveles neolíticos, de hace 7.400 años, dan información sobre los primeros agricultores y ganaderos de Castilla y León y su  especialización en la cerámica. En cuanto al nivel de la Edad del Bronce (hace  3.000 años) hay numerosos  hogares y una gran cantidad de fragmentos óseos y  cerámica lisa.

La fauna está protagonizada por ovicaprinos, cerdos y algunos restos de caballo, pero el menú estrella estaba formado por  ciervos y corzos.

MIRADOR. 7.000 años. Yacimientos ricos en cultura material (cerámica, instrumentos líticos y restos óseos de  animales domésticos). Un redil con un gran nivel de hormonas que ayudará a conocer «datos inéditos» de la  gestión ganadera. En la  campaña que terminó en julio se han excavado restos  de neolítico antiguo, hace 7.000 años, y ofrecen niveles  ricos en cultura material al  aportar cerámicas e instrumentos líticos y restos óseos  de especies modernas. Pero también han aparecido restos  de estiércol de su ganado con alta presencia de progesterona que permitirá analizar,  mediante química analítica, la gestión de las cabañas ganaderas de los primeros agricultores y pastores que se asentaron en estas tierras.

YACIMIENTO A YACIMIENTO

Hace 7.000 años la zona se utiliza como cuadra con usos diferenciados por espacios. Además hay una especie de trastero que ofrece un ajuar de la época.

Un grupo de siete personas  del equipo de investigación  de Atapuerca (EIA) han  extraído «altas cantidades  de progesterona» del  yacimiento de Cueva El  Mirador, en Atapuerca  (Ibeas de Juarros, Burgos),  que habla de la «buena  conservación» de los  sedimentos. Así lo destacó a  Ical su coordinador Josep  María Verges, quien  subrayó que de la zona de  redil han aparecido sedimentos de marcadores y  hormonas, que hablan,  explicó, de «la buena  conservación de los  sedimentos».  El uso de la cueva está  relacionado principalmente  con el uso de la cavidad  como corral por las comunidades prehistóricas  agrícolas y ganaderas. En la  actualidad, se excava en  dos sondeos (sector 100 y  sector 200) siguiendo  escalonadamente la pared  de la cueva donde se ha  hallado un enterramiento  colectivo Calcolítico y los  niveles en los que la cueva  se utilizó como corral.  En este sentido, Verges  destacó que lo «más  interesante» de esta  campaña es que «se ha  visto que aparecían restos  de ovejas y cabras inmaduros (algunos fetos o  neonatos)» y que «se ha  detectado también presencia en un nivel concreto de altas cantidades de  progesterona, la hormona  relacionada con el ciclo  menstrual, el parto, que  nos está informando de  que probablemente en esa  zona apartaban a las  hembras gestantes o que habían parido, del resto del  rebaño».  Una práctica, resaltó, que  también se hace en la  actualidad por parte de los  pastores y que, según  sostuvo, «arranca del  Neolítico, de hace 6.000  años».

«Es de destacar porque necesita de una conservación excepcional  del sedimento», afirmó, al tiempo que consideró que  estas hormonas se conserven en el sedimento es  «muy raro» ya que «normalmente, con el cambio de temperatura desaparecen y aquí se han conservado».  En el otro sector, en el que también es una zona  en la que hubo rebaños,  hay otro espacio que se usa  a modo de trastero. «Está  más mezclado el material»  relacionado con actividades domésticas pero que  «sale muchísimo objeto de  vida cotidiana» como  cerámicas, industria lítica,  hueso, punzones, ornamentos, dientes perforados, brazalete de mármol…  «Como si fuera el basurero  porque se acumula mucho  material», apuntó.

Buscando galerías

La Cueva de El Mirador se  excava desde el año 1999  por un equipo de entre  cinco a siete personas. El  primer sondeo de 6 metros  cuadrados, excavado en el  área central de la cavidad  entre los años 1999 y 2006,  permitió conocer la potencia de la secuencia. Un pozo  que se abandonó al ser cada  vez más profundo y, por  tanto, más inseguro. Hasta el momento, se sabe que esta secuencia representa una parte importante del Holoceno, con niveles desde el Neolítico antiguo hasta la Edad del Bronce, así como un nivel Magdaleniense que corresponde al Paleolítico  superior.

Durante la presente  campaña en la Cueva de El  Mirador se ha continuado interviniendo en los  sectores 100 y 200. En el sector 100, y siguiendo la  dinámica de campañas  anteriores, se siguió con la  estrategia de profundizar de forma escalonada, pegados a techo y a la pared norte,  con el objetivo de conocer la  progresión de la cavidad en  el plano horizontal. Durante la campaña de 2019 se pudo comprobar que la pared de la cavidad se cierra ligeramente debido a las irregularidades de la misma, reduciendo así la extensión prevista. En el  sector 200, tal y como se ha ido realizando en las  campañas anteriores, se desciende en vertical, como  en un sondeo convencional.  En este sector, de momento,  las paredes no se abren lo  suficiente como para intentar  un avance en horizontal.

El coordinador de  este yacimiento reconoce  que están a la espera de «a  ver si aparece un agujero  por donde nos podamos  meter hacia las galerías»  porque, según recordó, «se  piensa que es una gran  boca que tiene que dar  acceso a un sistema  kárstico y de galerías que  se desconoce» y que «en el  proceso de buscar las  galerías, nos va saliendo  mucho material». Asimismo, durante la campaña se realiza la flotación y el lavado de sedimentos que  se extraigan durante la  campaña.

Los niveles de hace unos 7.400 años hablan de uno de los primeros asentamientos de población conocidos en Castilla y León. Es el origen de la agricultura en el granero del país

Es, como Mirador, de los  yacimientos más modernos  que se excavan en Atapuerca, pero que ofrecen  información muy valiosa del pasado más remoto de  las poblaciones actuales:  como empezaron a domesticar animales, cómo empezaron a dominar el  cultivo de los productos que mejor podían aprovechar, o porqué empezaron a consumir productos en principio no hechos para  ellos como la leche.

Los  niveles que se abordan en  la excavación de Portalón  de Cueva Mayor se refieren  al neolítico de hace 7.400  años. Esto lo convierte en el  primer asentamiento  conocido en Castilla y León  de grupos de agricultores y  ganaderos.

El equipo del Laboratorio de Evolución  Humana (LEH) de la UBU explora el origen de la  agricultura de Castilla y  León en Atapuerca.  Se trata del nivel nueve en el que llevan ya cinco  años de trabajo. «Aparece  un nivel de habitación, es  donde hacen su vida,  vemos que aparece menos  cerámica que en momentos  anteriores y sale más  fauna», explica la investigadora del LEH, Amalia  Pérez. La cavidad se utiliza entonces como un espacio de fuegos u hogares que no sólo sirven para el procesado de los alimentos sino  que también se utiliza para  el tratamiento térmico de  sílex a la hora de tallarlo.

De esta manera, durante la  excavación se han localizado «niveles cenicientos de  restos de fauna procesados  y consumidos». Entre los  animales que aparecen y  que fueron consumidos hay  desde ejemplares de  ganadería como vaca y  oveja, como salvajes,  especialmente caballos.  Estos hallazgos demuestran  «una explotación de los  recursos animales tanto de  ganadería como de caza».  Entre los utensilisos  obtenidos de estas poblaciones hay útiles en hueso  como punzones y agujas, elementos de adorno como  cuentas de conchas  marinas y abundantes  fragmentos de cerámica  algunas finamente decoradas. «En el neolítico es algo  ya establecido la cerámica, lo  que pasa es que en estos días nos ha salido cerámica  muy buena: eran más  cuidadosos y las decoraciones son más cuidadas»,  explicó Pérez.

En 2014 se amplió la excavación. Ese nuevo espacio aborda niveles de la  Edad del Bronce en la  actualidad. Son hallazgos  datados en 3.000 años de  antigüedad que es muy rico  en registro arqueológico.  «Hay abundantes hogares y  una importante cantidad de  fragmentos óseos y  cerámica lisa junto a otros  decorados y de fina  factura», señalan desde el  Equipo de Investigacion de  Atapuerca en el balance del  final de campaña.

En  cuanto a la industria sigue  presente la piedra, con  fragmentos de sílex,  cuarcitas y arenísticas. La  fauna doméstica que  aparece está formada por  ovicaprinos, cerdos y restos  de caballo. Se sigue  compaginando con la caza  y que explica la presencia  de ciervos y corzos.

«Estamos en un nivel donde  vemos que hay más  hogares, más material, un  nivel que nos demuestra  que la gente ocupa de  forma estable el yacimiento  y no es una ocupación  puntual como en otras  épocas», explica Amalia  Pérez. Un proyecto que  persigue reexcavar zonas  donde ya trabajaron otros  arqueólogos con anterioridad -como Clark y Apellániz- pero con las tecnologías de excavación modernas.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Tres foramontanos en Valladolid

Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

Lo más leído