“Moncloa tiembla por Aldama, Hidalgo y Barrabés”, de Carmen Morodo; “Sánchez no escucha”, de Julián Ballestero; “Las redes ridiculizan a Sánchez por titular su documental como un cómic de Superman”, de José Antonio Bobadilla; “Ayuso lleva el pulso con Sánchez al extremo: no irá a Moncloa por el cupo catalán y difamarla”, de Elena Marín; y “¿Cuánto le queda a Sánchez?”, de Tomás Gómez

(“Sin frenos ni control”. Viñeta de Nieto en ABC el pasado día 24)
MONCLOA TIEMBLA POR ALDAMA, HIDALGO Y BARRABÉS
Artículo de Carmen Morodo publicado La Razón en el pasado día 24
Consigue mantener vías indirectas de contacto con Ábalos, camino ya de su imputación, pero no con las otras piezas «más peligrosas» de la investigación.
La decisión del juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno de solicitar al Tribunal Supremo que investigue al que fuera secretario de Organización del PSOE y ex ministro de Fomento José Luis Ábalos, por su papel principal en el «caso Koldo», coloca a Moncloa ante el precipicio que desde hace tiempo veía venir y que, no por eso, genera menos pánico al confirmarse. Llegados a este punto, sobre las cabezas de los gurús del presidente del Gobierno sobrevuelan otros nombres que les preocupan tanto o más que el de Ábalos. En el tema Koldo, el principal quita sueños es el empresario Víctor de Aldama. En la investigación que afecta a Begoña Gómez, sus dos principales dolores de cabeza son los empresarios Javier Hidalgo y Carlos Barrabés,
Ábalos ha amenazado varias veces con poner en marcha el ventilador, y como guardián de las esencias socialistas por supuesto que posee material incómodo para la dirección de su partido, pero que también le deja en mal lugar a él. Esto no es óbice para que a Moncloa le ocupen y preocupen más los otros tres nombres citados porque sospechan que pueden caer en la tentación, y ahí miran ya a Aldama, de buscar algún tipo de acuerdo con la Fiscalía Anticorrupción para mejorar sus expectativas penales.
Con Ábalos, la dirección socialista está intentando mantener abierta una vía de diálogo para, en la medida de lo posible, evitar hacerse más daño del necesario. Pero les es mucho más difícil alcanzar a De Aldama, a Hidalgo o a Barrabés. Del segundo les ha llegado ya incluso que está contando que está dispuesto a «largar» si se ve en una situación comprometida: esto a quien más afecta es a la esposa del presidente.
Víctor de Aldama, presidente del Zamora CF es el «conseguidor» de la «trama Koldo» y con el que se fraguó el negocio de las mascarillas. Se estima que logró unos beneficios de 5,5 millones, lo que supone en torno al 10% del dinero público que se adjudicó la trama. En cuanto a Carlos Barrabés, es la pieza más débil en la investigación a Begoña Gómez.Se reunió varias veces con ella en Moncloa y también en su oficina, después de que Gómez le pidiera ayuda para modificar un módulo del máster incluido en la cátedra que dirige en la Universidad Complutense de Madrid. El ex consejero delegado de Globalia Javier Hidalgo es el tercer nombre más incómodo para la Presidencia del Gobierno por su relación con la esposa de Sánchez y con el rescate a la compañía Air Europa.
Aunque las mascarillas es el hilo principal, y afecta a varios ministerios y varias administraciones públicas, en Moncloa quema más el rescate de Air Europa, las andanzas de Ábalos por Barajas con la visita de Delcy Rodríguez y la investigación sobre las actividades profesionales a Gómez. En ese sentido, Moncloa da por descontado que la investigación sobre el rescate de la aerolínea se va a complicar. De momento, la exposición razonada enviada al Tribunal Supremo incorpora como «indicio relevante” contra Ábalos su papel en el rescate de la compañía y la reunión que mantuvo con el presidente del Gobierno y Nadia Calviño.
La imputación de Ábalos es una gota más de un proceso en el que la investigación abierta ha generado la expectativa de que la actualidad política viene cargada de nuevas revelaciones que presuntamente estrecharán el cerco sobre el presidente del Gobierno. Estas expectativas también están alimentando la ansiedad de la oposición por echar a Sánchez, y ahí está en parte la explicación de los últimos errores que han cometido. El combate entre el Gobierno y la oposición ha saltado ya sin ningún pudor del Parlamento al ámbito judicial, incurriendo en esa judicialización de la política, que todos critican, y en la utilización de la misma para dirimir sus diferencias.
Sánchez ha conseguido en esta semana poner algo de sordina a sus problemas con los líos que se ha hecho el Partido Popular en sus decisiones para sacar partido de esos problemas, pero el tamaño de la montaña que esconde el caso Ábalos amenaza con darle poco tiempo de descanso al jefe del Ejecutivo.
Artículo en: https://www.larazon.es/espana/moncloa-tiembla-aldama-hidalgo-barrabes_2024102467192b10d8f8950001cd2c56.html
SÁNCHEZ NO ESCUCHA
Artículo de Julián Ballestero publicado en La Gaceta Regional el pasado día 24
Mañueco le hablará de igualdad y de las necesidades de Castilla y León, pero el del Falcon ni escuchará ni tomará nota.
La «normalidad institucional» es a Pedro Sánchez lo que la «finura y la elegancia» son a Koldo, el compinche de Ábalos. Digamos que son términos opuestos, incompatibles, como el agua y el fuego.
El presidente del Gobierno ha acabado con cualquier atisbo de normalidad institucional en la política española. Sánchez ha convertido la anormalidad, lo nunca visto, lo inimaginable, en su hoja de ruta, su particular santo y seña. Acciones tan anormales e increíbles como pactar con golpistas, decisiones tan contrarias a las sanas costumbres democráticas como dejar que los delincuentes redacten las leyes que les amnistían o que los terroristas y sus amigotes decidan cómo y cuándo puede actuar la policía o espectáculos como el de su retiro de cinco días para engañar a todo un país, demuestran que la normalidad y lo institucional a Sánchez le repelen.
Eso sí, cuando al señorito de La Moncloa apela a la normalidad institucional para exigir que todos los presidentes autonómicos vayan a su despacho a rendirle pleitesía, entonces cualquiera que se oponga a sus santos designios es acusado de atentar contra los usos y costumbres de la democracia. A Sánchez le llamó Rajoy cuando el gallego era presidente del Gobierno y el entonces líder de la oposición no acudió al encuentro. Ahora llega la presidenta de la Comunidad de Madrid, y cargada de razones declina visitarle en La Moncloa, y ya tenemos el cisma.
Tras seis años de deriva antidemocrática, de socavar los cimientos del Estado de Derecho, de atentar contra la separación de poderes, contra la libertad de prensa, contra la justicia, la igualdad y contra los principios más elementales de la moral y el civismo, parece que algunos todavía no se han caído del guindo. El problema es que algunos de estos pardillos anidan en la calle Génova.
Todavía hay entre los dirigentes populares quienes afean a Díaz Ayuso por anunciar que no acudirá a entrevistarse con el gran mentiroso y en su caso el gran acosador del Reino de España. Todavía hay en el entorno de Feijóo quienes no se han enterado de la deriva emprendida por Sánchez hacia la autocracia, preludio de la dictadura. El último arreón en ese camino ha sido el asalto a Televisión Española. Un atentado en toda la regla contra los usos democráticos, contra esa normalidad institucional que reclama el Partido Sanchista. La confirmación del ataque continuo y el desprecio a quienes no forman parte del Frankenstein gubernamental. El desdén de la oposición que supone cambiar por decreto la mayoría para nombrar al Consejo de Administración de RTVE confirma que con Sánchez el PP no puede ni debe negociar, ni dialogar, ni pactar nada. Con el del Falcon, ni a cobrar una herencia.
La convocatoria a los presidentes autonómicos es un engaño, uno más. El inquilino de La Moncloa quiere hacerse la foto para fingir que negocia la financiación con todas las autonomías, cuando en realidad la tiene pactada y vendida a los golpistas catalanes. La convocatoria de los presidentes autonómicos no sirve para nada, es una pérdida de tiempo. Sánchez ni escucha, ni toma nota, ni le importa un bledo lo que le pueda decir, por ejemplo, Alfonso Fernández Mañueco, citado para el próximo martes. El presidente de Castilla y León le hablará de igualdad entre autonomías, de solidaridad, de las muchas necesidades de esta tierra. Todo esto a Sánchez le entrará por un oído y le saldrá por el otro.
Vale, que Mañueco entiende que acudir a la llamada del presidente del Gobierno es un deber institucional. Pero, ¿hay que respetar la normalidad institucional contra el campeón de la anormalidad institucional? Ahí lo dejo.
Artículo en: https://www.lagacetadesalamanca.es/opinion/firmas/julian-ballestero-sanchez-escucha-20241023060000-nt.html
LAS REDES RIDICULIZAN A SÁNCHEZ POR TITULAR SU DOCUMENTAL COMO UN CÓMIC DE SUPERMAN
Artículo de José Antonio Bobadilla publicado en El Debate el pasado día 23
¿Se ve reflejado en su faceta de ‘salvador de la humanidad’? El documental sobre el presidente del Gobierno que ninguna productora quería comprar finalmente encontró dueño, El País, para sorpresa de muy pocos. Pero lo que más ha llamado la atención es que el título del documental, Moncloa, las cuatro estaciones, es tremendamente parecido al de un cómic de Superman, llamado: Superman, las cuatro estaciones.
Existe la duda de si Sánchez ha decidido llamarlo así porque se considera un superhéroe que lucha para acabar con los males que acechan a la sociedad española o porque, según algunos medios de comunicación estadounidenses, su parecido físico con Superman es muy evidente.
Lo más sensato sería lo segundo, pues Sánchez de superhéroe tiene bien poco, pero si es cierto que se da un aire a Clark Kent. Tras una entrevista que el presidente del Gobierno concedió a MSNBC, un medio de comunicación estadounidense, las redes sociales se llenaron de elogios hacia la belleza de Sánchez, comparándolo con Superman.
No sería extraño que el título de su documental lo haya elegido él porque se ve reflejado en Superman, en su faceta de héroe de la humanidad. Habría que preguntarle al presidente, aunque lo más seguro es que diga que es una mera coincidencia. También cabe la opción de que lo haya podido elegir porque cree que se parece a él físicamente, y ahí si estaría en lo cierto.
Sea como fuere, ahí está el documental que ha salvado El País de quedar en el olvido y el título a priori obedece a que la serie consta de cuatro capítulos –cuatro estaciones–, pero viendo el claro parecido con el cómic, a nadie extraña que pueda ser por eso.
AYUSO LLEVA EL PULSO CON SÁNCHEZ AL EXTREMO: NO IRÁ A MONCLOA POR EL CUPO CATALÁN Y DIFAMARLA
Artículo de Elena Marín publicado en El Periódico el pasado día 21
La presidenta de la Comunidad de Madrid planta a Sánchez por convocarla «24 horas antes» de desatar una campaña contra ella. El choque entre la presidenta de la Comunidad de Madrid y el Gobierno llega hasta el final. Isabel Díaz Ayuso no acudirá a Moncloa a reunirse con Pedro Sánchez este viernes, cuando el presidente la había convocado en el marco de los encuentros bilaterales que está teniendo con los presidentes autonómicos. Tras haber sugerido a los barones del PP que no acudieran hace semanas -y no aclarar durante días qué haría ella, a pesar de que dejó la puerta abierta a acudir- Ayuso ha informado mediante un comunicado que no asistirá.
Y argumenta dos motivos para plantar a Sánchez. El primero, de sobra conocido, su rechazo frontal a «la negociación de la ruptura de la Hacienda común de todos los españoles con los socios independentistas del Gobierno” -en clara referencia al concierto catalán para Cataluña- y que, en su opinión, será «un pacto letal para el Estado de Derecho, la unidad de España y la solidaridad entre regiones”. Ayuso asegura en su carta que desde las últimas elecciones generales «se están tomando una serie de decisiones destructivas» y que «no se puede normalizar lo que no lo es».
El segundo argumento, que tiene un protagonismo especial en estos días, es lo que la presidenta describe como «una campaña de difamación» contra ella, que empezó el propio Sánchez el pasado jueves desde Bruselas y que ordenó a sus ministros continuar replicando. «Unas gravísimas acusaciones que iban en la misma línea que su intervención en el Congreso el día anterior», insiste Ayuso, que «son inaceptables e impropias desde la presidencia del Gobierno hacia una administración inferior».
El pasado jueves desde Bruselas, en la rueda de prensa en la que Sánchez informaba de la postura española en el Consejo Europeo, el presidente volvió a pedir la dimisión de Ayuso y cargó contra su pareja, Alberto Gómez, Amador, después de que el fiscal general del Estado vaya a ser investigado -el Tribunal Supremo abrió causa contra él hace unos días- por revelación de secretos contra el novio de la dirigente madrileña. Esa guerra, que lleva produciéndose meses, ha tenido un punto de inflexión clave ahora con el fiscal general imputado.
Relaciones personales
Desde que Sánchez anunció su ronda con los presidentes autonómicos Madrid siempre ha estado en duda. La presidenta de la Comunidad de Madrid siempre puso el cortafuegos en la agenda, debía ser negociada y para hablar de asuntos concretos que afectaran a la región, nunca para debatir sobre la financiación autonómica, que es lo que en origen provocó estas convocatorias a Moncloa tras el acuerdo alcanzado entre PSC y ERC y generó el rechazó del resto de las comunidades autónomas. «Para tomar un café no estamos», repetían en su entorno, añadiendo que por lo que estaban viendo y escuchando de las reuniones con otros presidentes autonómicos es lo que parecía que estaba ocurriendo.
Hace días, antes incluso de recibir la convocatoria el pasado viernes, que en Sol veían reducirse las posibilidades de que este encuentro se produjera. Ni todo lo que rodea al caso de la pareja de Ayuso ni las informaciones que han surgido en torno al caso Koldo desde que se iniciaron estas reuniones ayudaban a posicionar la balanza del lado más institucional. Además, entre medias, el PP de Ayuso ha anunciado que citará a Begoña Gómez a la comisión de investigación que ha creado en la Asamblea de Madrid para aclarar si ha habido favores por parte de la Universidad Complutense de Madrid hacia la mujer del presidente en los cursos y la cátedra que codirigía para ese centro. Con o sin reunión en Moncloa, esta convocatoria ya está prácticamente cerrada, a falta del ok definitivo de la Mesa del parlamento autonómico, para el próximo 13 de noviembre.
¿CUÁNTO LE QUEDA A SÁNCHEZ?
Artículo de Tomás Gómez publicado en La Razón el pasado día 20
La preocupación que ha invadido Moncloa es que se instale en la opinión pública la idea de un gobierno corrupto. Las conversaciones de pasillo se centran en pronosticar cuántos meses le quedan al Gobierno. El propio empeño del Ejecutivo, recordando a diario los días de legislatura que quedan, refuerza la idea de que se está masticando un anticipo electoral. Sánchez no tenía previsto que los casos de corrupción fuesen su mayor preocupación. La marcha judicial de la investigación por la presunta comisión de diversos delitos por parte de Begoña Gómez y el caso del hermano de Pedro Sánchez adquieren mayor gravedad al estar Ábalos en el punto de mira por el caso Koldo.
La colonización de las instituciones que ha practicado el líder socialista tiene como consecuencia que imputaciones como la del Fiscal General del Estado sean anotadas a su cuenta. Por si fuera poco, la información sobre el asunto de la maleta con lingotes de Delcy y la sombra sobre una presunta financiación irregular del partido, se suman a la tormenta perfecta. Por otra parte, ha vacunado a la sociedad española, que ha perdido la capacidad de asombro después de un periodo en que los cambios de opinión, la reforma del Código Penal, los indultos, la ley de amnistía, el sometimiento a Puigdemont y el cupo catalán se hayan materializado.
Sánchez es experto en navegar en las aguas revueltas que los independentistas agitan estratégicamente, incluso en los últimos días se abría la posibilidad de que pudiese aprobar los Presupuestos Generales. Pero la preocupación que ha invadido Moncloa es que se instale en la opinión pública la idea de un gobierno corrupto. Si muchos electores de izquierda votan con la nariz tapada porque consideran que hay un mal mayor consistente en la llegada de la extrema derecha en coalición con el Partido Popular, ante la corrupción dejarían de apoyar las siglas socialistas.
Los cinco días de pasión que protagonizó Sánchez, junto a la inadmisión a trámite de sendas denuncias contra el juez instructor de la causa abierta contra Begoña Gómez, han disparado, en el entorno del presidente, las sospechas de una eventual imputación. La imagen de deterioro institucional es absoluta y la situación no pasaría los parámetros mínimos de calidad democrática. En esas circunstancias, las opciones de Sánchez se van reduciendo. La resistencia, esa idea en torno a la que ha construido su personaje público, se puede convertir en su peor enemigo si empieza a ser percibido como un líder poco ético, rodeado de una corte corrupta aferrada al poder.
Artículo en: https://www.larazon.es/espana/cuanto-queda-sanchez_202410196712f974e2e54f0001857706.html