La presión que el mundo del vino está ejerciendo sobre el ministerio de Sanidad al respecto del anteproyecto de ley contra el alcoholismo juvenil está surtiendo efecto. De momento, la ministra Elena Salgado se ha visto obligada a recular, rebajando en sus últimas declaraciones el tono contrario al vino que había tenido hasta ahora. Ahora sí cree que el vino es un alimento y se reunirá con representantes del sector para consensuar los apartados más polémicos.
La ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, ha adelantado que durante los próximos días su departamento será capaz de encontrar un borrador del anteproyecto de prevención del alcoholismo en los menores, con el que todas las partes puedan «convivir», y se mostró dispuesta a hacer una mención a La ley Nacional del Vino en la futura norma.
La ministra aseguró que el vino es un alimento y «nadie lo niega», y añadió que forma parte de la dieta mediterránea, de los adultos en España, y:
«Nosotros estamos de acuerdo con los contenidos de la Ley nacional del Vino. Una ley que pretende promocionar el vino de calidad en nuestro país, pero para su consumo entre la población adulta. Con esos objetivos y finalidad estamos dispuestos a hacer una mención a la Ley del Vino en nuestra ley».
Preguntada en qué sentido irá esa mención a la Ley del Vino, la titular de Sanidad sostuvo que irá en el sentido de que:
«No hay nada en el proyecto de ley que tiene que aprobar el Parlamento que vaya en contra de lo que está dispuesto en la Ley del Vino».
Salgado aseguró que todo lo que está escrito en la Ley del Vino es «perfectamente» compatible con lo que está escrito en el proyecto de ley que se está elaborando y que mantendrán reuniones en los próximos días con las asociaciones para hacerles ver que el objetivo de la ley, en nada impide que el vino pueda estar en la mesa, en la dieta de las personas adultas.
Por ello, pidió a los colectivos que no lleguen a las reuniones con una posición «cerrada» porque de esas conversaciones:
«Seguro que encontramos un acuerdo con el que todos podamos convivir, que evidentemente no cumpla al cien por cien las expectativas de todas las partes, pero que permita un consenso suficiente sobre el texto».
Salgado recalcó que la Ley Nacional del Vino pretende promocionar el vino mediante la protección de las Denominaciones de Origen, mediante incluso la promoción de su consumo asociado a los valores turísticos, pero:
«Siempre un consumo dirigido a la población adulta».
En este sentido, advirtió de que el Ministerio no va a dar un tratamiento distinto al vino del resto de las bebidas alcohólicas, pero apuntó que:
«Es para el vino para el que existe una ley que ya establece determinada promoción pública de esos cultivos y de esas producciones. Eso puede seguir existiendo. Lo que tenemos es ponernos de acuerdo para que esa publicidad no llegue a los menores, y se restrinja a los ámbitos donde no hay menores»
Salgado dijo entender la preocupación del sector vitivinícola, pero subrayó que deben comprender que en estos momentos son muchos los adolescentes que se inician en el consumo de las bebidas alcohólicas por el vino, o que consumen vino habitualmente en consumos masivos.
«Ese texto va a sufrir cambios sobre el inicial. Yo espero que puedan contribuir a que el texto salga con más apoyo».
