En los casos de transmisión entre personas, la vía es la fecal-oral: una persona que la tiene no se lava bien después de hacer una deposición y, de las manos, la bacteria pasa a un alimento u objeto que otra persona se lleva a la boca.
La bacteria E. Coli vive en el intestino de los animales, de donde pasa a la tierra, el agua o las plantas por medio de las heces. De ahí pasa al ser humano al ingerirlo.
Hay que evitar los alimentos crudos, porque la bacteria se adhiere a la superficie de hojas o verduras.
La carne debe estar bien hecha.
Los alimentos congelados pueden estar infectados, pero a partir de los 70 grados bajo cero la bacteria se destruye.
La infección empieza por dolores abdominales seguidos de una fuerte diarrea, que puede ser sanguinolenta. En este estado ya es preciso ir al hospital.
Al principio, se pensó que la bacteria estaba en pepinos españoles. Descartada esta hipótesis, se busca qué alimento ha podido ser la fuente. También se baraja la posibilidad de que esté en el agua.
