Eurostat ha publicado los últimos datos sobre pobreza subjetiva en Europa, y los resultados para España son demoledores. Casi 11 millones de españoles, el 22% de la población, consideran que son pobres.
Entre los menores de 18 años, la cifra se dispara al 26,6%, situando a España como el sexto país con mayor percepción de pobreza de toda la Unión Europea. Mientras los precios no paran de subir, los salarios se estancan y los impuestos siguen aumentando, la sensación de empobrecimiento se convierte en una realidad cotidiana.
¿Hasta cuándo podremos sostener este modelo económico que nos deja cada día con menos poder adquisitivo y más incertidumbre?