TOLEDO, PEÑASCOSA PESADUMBRE
(Síndrome de Toledo, al dejarlo después de haberlo gozado)
Toledo, peñascosa pesadumbre
que en capas de colina da mirada
de insignes edificios adornada
hasta encimar beldad en cielo y cumbre.
Prominencia que el torno en apenada
curva no ve en completa servidumbre,
sino que por oeste cierra lumbre
y deja la ciudad no contemplada.
En amoroso fuego todo ardiendo
Tajo echa la doliente ánima afuera
y de urbe se va, exánime, fluyendo.
Hacia el cielo subiendo sigue escalera
urbana de edificios… Agua huyendo
“salid sin duelo, lágrimas, corriendo”
dice el Tajo lloroso en su ribera.
Síndrome de Toledo, certidumbre
de hacer que la belleza se vislumbre
tornando pesarosa nueva espera.
Juan Pablo Mañueco.
Parte de los libros del autor en los catálogos de la Biblioteca Nacional