COLORES DE GUADALAJARA: VIOLETA, AMARILLO Y VERDE, BAJO EL AZUL Y LIMÓN CELESTE
(Lavandas y trigales, el esplendor en la flora)

Violeta y amarillo,
amarillo y violeta
se ha puesto el campo de Arriaca
cuando julio en ella entra.
Amarillo de trigales
y violeta de esencias
de lavandas y lavándulas
de aromática presencia.
Está Arriaca ya creciendo
en belleza y excelencia,
el grano ondeando vientos,
por nacer lleno de urgencias.
Y las flores del cantueso
-rezumando violetas-
perfuman de azul oscuro
los cielos de esta alba tierra.
Sinfonía de colores
celestes y de azucenas
los azules de Arriaca
en este julio que llega.
Y el dorado de los trigos
que están pidiendo la era.
Verdor de los encinares
carrascales y pinedas.
EL ESPLENDOR EN LA FLORA
El esplendor de la flora
no fue por la primavera
sí en las galas de verano,
sí en la galas veraniegas.
Esplendente está Arriaca
rebosante su existencia,
¡cuánto engalana julio
la alegre tierra alcarreña!
Y el bermejo de las cárcavas
de las arcillosas glebas,
y el calcáreo en las retinas
de las blancuras terrenas.
Y el ocre de los barbechos
que esperan su año y fecha
y el alto blanco de álamos
que acompañan las riberas.
Y el verde claro de colzas
que en julio se amarillentan,
por los campos y caminos
que van abriéndonos sendas.
Y el gris de los nubarrones
que traen agua de tormenta.
Y el rojo en las amapolas
donde lar sangre chorrea.
Y el algodón de otras nubes
que tanta belleza contemplan.
Y la espesura de bosques
que sus ramajes enhiestan.
Y los añiles, corintos
y los cian y magentas,
y los lilas y rosáceos
que completan la paleta.
ANOCHECER, FIN DE ETAPA
Y cuando llega el ocaso
el sol se despide de ella,
entre mil tonalidades
de colores en centellas.
El ámbar desde las nubes
tras el azul ya se sella,
y la negrura se viene
y poco a poco se queda.
El ámbar alimonado
en el horizonte su huella
va apagando y apagando
la lumbre de su candela.
Pero eL gran limón-naranja
ahora que ya se acuesta,
en el lejano horizonte
donde descansa la estrella,
mintras se va adormilando
de la Alcarria lo recuerda,
el esplendor de la flora
que en mil colores destella.
Y antes que su gloria apague,
el astro como una abeja,
piensa no debe afligirse
por lo rubio que recuerda.
Volará por hoy al sueño
pero antes de que partiera
ha quedado con La Alcarria
porque mañana volviera.
Consolador pensamiento
que por la mañana vuelva
el astro sol y en colores
a la Alcarria la amanezca.
JPM