THE RED'S KITCHEN

Pollo guisado con verduras

Manteniendo la tradición familiar de recibir y agasajar a  la familia y amigos con una cocina casera y cuidada,  y animada por mis amigas a poner en marcha este proyecto: ¡aquí estoy con The Red's Kitchen!

Pollo guisado con verduras
Pollo guisado. PD

Tiene muchas ventajas el pollo y entre ellas que es bueno, sano y barato.

El pollo guisado es una receta básica, pero tiene sus trucos.

Y variedades porque lo puedes guisar con sofrito, sin sofrito, con tomate, sin tomate… y siempre termina con una salsa delicioso.

Para colmo aguanta muy bien de un día para otro y además mejora, si se consume tiempo después de hacerlo.  El pollo es una carne con muy poca grasa y  con altos niveles de  proteínas.

Es por ello que es perfecta para una dieta, sobre todo si no quieres coger peso y además les gusta a los niños, lo que no es poca cosa en una casa.

Para colmo, la carne de pollo es rica en triptófano, un aminoácido que nos ayuda a combatir la depresión.

INGREDIENTES

  • Un pollo entero o 6 muslos
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 pimiento verde
  • 1 pimiento rojo
  • 200g de tomate triturado
  • 1 o 2 hojas de laurel
  • perejil picado
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • 1 litro de caldo de pollo
  • aceite de oliva
  • Sal y pimienta

PREPARACIÓN

  • 1.- Cortamos el pollo, si lo tenemos entero. Quitamos las pechugas y los muslos del pollo de la carcasa y la reservamos. Si tienes muslos de pollo, obviamente no es necesario que realices este paso. Lo bueno de hacerlo con un pollo entero, es que puedes hacer un caldo con la carcasa, cubriéndola de agua y dejándola cocinarse a fuego suave durante 1 hora. Obtendrás un delicioso caldo que podrás aprovechar para después.
  • 2.- Ahora lo salpimentamos. En una cazuela alta, ponemos un chorrito de aceite de oliva a calentar a fuego fuerte. Una vez caliente añadimos el pollo y lo sellamos por todas sus caras. No es necesario cocinarlo por dentro. Tan solo, sellarlo y que se tueste un poco por su cara exterior
  • 3.- Una vez haya cogido algo de color, lo retiramos y bajamos el fuego. En el mismo aceite que hemos cocinado el pollo añadimos la cebolla, los pimientos y los dientes de ajo, todo bien picado. Salpimentamos y dejamos cocinar unos 5 minutos a fuego suave, removiendo con frecuencia.
  • 4.- Pasado el tiempo, añadimos el tomate triturado y las hojas de laurel y mezclamos con el resto de ingredientes. Cocinamos unos 10 minutos más.
  • 5.- Cuando el tomate haya reducido a más de la mitad, añadimos el vino blanco y dejamos cocinar hasta que casi se haya evaporado todo el líquido. Unos 3 minutos más
  • 6.- Volvemos a añadir el pollo a toda la preparación y mezclamos bien. Después, cubrimos con el caldo del pollo. Si no tienes caldo puedes emplear tan solo agua. Dejamos cocinar a fuego medio durante unos 25 minutos más, hasta que el pollo esté tierno y se hayan entremezclado todos los sabores.
  • 7.- Servir con generosa guarnición de verduras y espolvorear con perejil picado

Bajo contenido en grasas

El pollo es una carne magra que apenas contiene grasa y, además, se concentra en lugares fácilmente identificables.

En especial, la piel es el tejido donde más se acumula.

Por el contrario, el muslo y la pechuga son las dos piezas con menos lípidos, destacando esta última con solo 60 miligramos de grasa por cada 1 gramo de carne.

Además, contiene menos grasas saturadas que la carne roja y la mayoría de éstas se concentran, de nuevo, en la piel. Por ello, es recomendable retirarla si se quiere evitar su consumo.

Se trata, pues, de una gran aliada para las dietas que exigen bajo contenido en grasas. Si estás pensando en comenzar un régimen de este tipo, ¡recuerda que, además, el pollo está buenísimo!.

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