Emmanuel, entre la democracia y las FARC

Emmanuel, entre la democracia y las FARC

(PD).- Lo encontraron compañeros suyos del ejército en las selvas de Vaupés. Caminó durante 17 días en el bosque tropical después de escapar de las FARC.

Cuando fue secuestrado, John Frank Pinchao tenía 24 años y su mujer estaba embarazada. Al regresar ese niño tenía ya nueve años.

Durante ese interminable secuestro que duró casi una década, Pinchao estuvo hacinado con la ex candidata a la presidencia de Colombia, Ingrid Betancourt a quien nadie ya esperaba.

Pero no sólo supuso una sorpresa sus revelaciones sobre la ex candidata, además constató la existencia -nunca probada- de Emmanuel, un niño de tres años hijo de la candidata a la vicepresidencia, Clara Rojas, y de un guerrillero del grupo terrorista.

Se tenía conocimiento de este nacimiento por un libro de un periodista que recibió esta información de boca de uno de los propios terroristas, como cuenta Héctor Abad Faciolince en Semana.com.

En un libro que mezclaba irresponsablemente la verdad con la mentira, el periodista Jorge Enrique Botero contó hace un tiempo que Clara Rojas había tenido un hijo durante su secuestro. Con un patetismo inútil lo puso a nacer en medio de un bombardeo del Ejército, en una trinchera, con una cesárea hecha con un cuchillo de cocina desinfectado con candela, en un vientre cosido con pita. Y no nos dijo el nombre del recién nacido, sino que ‘Tirofijo’ había declarado que el niño era «mitad de ellos y mitad de nosotros».

Yo quiero creer, en cambio, que Emmanuel nació en un pesebre, y que todos los colombianos que no han sido corroídos por la maldad lo tenemos que salvar. Que no es mitad de ellos y mitad de nosotros, sino todo de Clara Rojas, y por entero responsabilidad de todos nosotros. Si Emmanuel se muere, este país está jodido. Si Emmanuel no entra a un colegio y no crece sano y fuerte, seremos el país más salvaje de la tierra, el más sucio, el peor.

Pinchao ha reconocido ahora que el tuvo «la oportunidad de alzarlo, está muy saludable», y ha revelado las condiciones en las que se encuentran madre e hijo.

Tuvo al bebé en un campamento donde nos reunieron a policías y militares en una casa y a políticos y los tres americanos en otra.

El niño lo cuida la guerrilla, se lo llevan por un tiempito para que ella lo vea y lo tenga pero nuevamente lo recogen y los guerrilleros son los encargados de la crianza del niño.

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