En otro desarrollo, la aviación israelí bombardeó el Valle de la Bekaa, un bastión de Hizbulá en el este del Líbano, lejos de la frontera, en medio de la creciente tensión regional tras el ataque iraní con drones y misiles contra Israel.
El bombardeo, realizado por «cazas enemigos», tuvo como objetivo la aldea de Nabi Chit, en el distrito de Baalbek, una zona previamente atacada durante los últimos dos meses.
Según informes, un edificio en la localidad fue destruido, y las fuerzas de seguridad han acordonado la zona, aunque no se han reportado víctimas hasta el momento.
El Líbano se encuentra en riesgo de ser arrastrado hacia una escalada regional debido a los enfrentamientos entre Hizbulá e Israel, con este último respaldado por Estados Unidos.
El general Mohamad Hosein Baqerí, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, advirtió a Estados Unidos sobre posibles ataques a sus bases en la región si apoyan una respuesta israelí a los ataques de Irán.
Por su parte, el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria de Irán, el general Hosein Salamí, afirmó que Teherán responderá con mayor severidad si Israel ataca sus intereses o ciudadanos desde cualquier lugar.

