Un terremoto de magnitud 6,0 sacudió el este de Afganistán la noche del domingo, dejando hasta el momento al menos 812 muertos y cerca de 2.800 heridos, según el último balance confirmado por autoridades afganas este lunes. El epicentro, localizado a solo 8 kilómetros de profundidad y a 27 km de Jalalabad (provincia de Nangarhar), provocó cinco réplicas fuertes que se sintieron a cientos de kilómetros, agravando una situación de emergencia que afecta principalmente a las provincias de Kunar y Nangarhar.
Balance y zonas afectadas
- En Kunar se reportan 800 fallecidos y 2.500 heridos; en Nangarhar al menos 12 muertos y 255 heridos. También hay decenas de heridos en Laghman y Nuristán.
- Tres aldeas han quedado completamente destruidas en Kunar y muchas más han sufrido graves daños materiales.
- El acceso por carretera está colapsado por deslizamientos, por lo que los talibanes despliegan helicópteros para llegar a las aldeas aisladas.
Operación de rescate y respuesta internacional
- El Ministerio de Defensa afgano ya ha organizado 40 vuelos de evacuación y asistencia, sumando los esfuerzos de la ONU, la Media Luna Roja Afgana, y voluntarios locales en la zona de desastre.
- Pakistán, Irán y China anunciaron hoy su disposición a enviar ayuda humanitaria y médica.
- Equipos de rescate luchan contra las dificultades de acceso y la precariedad de las viviendas de barro que se desplomaron con facilidad.
La ONU y la UE han emitido sendos comunicados de condolencias y apoyo a las víctimas.
Impacto y contexto humanitario
La mayoría de las víctimas son familias que recientemente regresaron tras años de exilio y viven en condiciones extremadamente vulnerables, en una de las regiones más pobres y montañosas del país.
Expertos temen que la cifra aumente cuando se logre acceder a las zonas remotas e incomunicadas.
Afganistán está sumido en una crisis humanitaria sin precedentes, agravada por la reducción de ayuda internacional y cuatro décadas de conflicto.
Datos de último minuto
- El balance de heridos subió a 2.800 según las últimas cifras oficiales.
- Continúan labores de rescate en aldeas devastadas mientras se confirma la presencia de nuevos desaparecidos.
- Reportes de la provincia de Laghman indican decenas de heridos adicionales.
- La ONU ampliará el envío de alimentos y refugios temporales en los próximos días.
- La tragedia vuelve a golpear a Afganistán, exponiendo su fragilidad estructural y social, y dejando en evidencia la urgente necesidad de coordinación internacional y recursos de emergencia para una población que sufre las peores consecuencias en décadas.

