CRIMEN Y CASTIGO

Rhuan Maycon, el niño al que su degenerada madre lesbiana castró y dos años después mató

Las autoras del crimen: su madre y su madrastra. En 2014 la pareja se dio a la fuga con Rhuan y con su otra hija. Los niños nunca pisaron la escuela para evitar que los reconocieran. Les inculcaron el odio a todo lo masculino...

Rhuan Maycon, el niño al que su degenerada madre lesbiana castró y dos años después mató
Rhuan Maycon y su madre RS

Un caso horrible, donde la crueldad y el más asqueroso sadismo humano son protagonistas, con un pobre niño inocente de por medio. Brasil está de luto tras el homicidio de un niño de nueve años, la noticia ha conmovido al mundo, pues a Rhuan Maycon le quitó la vida su propia madre y su presunta pareja, según recoge laverdad noticias y comparte Ivan Rastik para Periodista Digital.

De acuerdo con los reportes, el menor de nueve años fue apuñalado por su madre mientras se encontraba dormido; la madre fue identificada como Silvia Candino de 27 años.

El Servicio de Protección Infantil de Brasil, el niño ya había sido sometido a una operación para cambiar su sexo, la cual no fue con supervisión médica.

Rhuan Maycon, el niño castrado y asesinado por su madre
Rhuan Maycon, 9 años

La información policiaca dijo que fueron 12 puñaladas por parte de la mujer hacia el menor, sin embargo, aún le quedaban signos vitales, cuando con ayuda de su pareja, Kacycla Priscila de 28 años fue decapitado.

De acuerdo con los testimonios de las agresoras, pretendían quemar el cuerpo para que el niño no fuera identificado, sin embargo, solo escondieron el cuerpo en dos maletas para meterlo en un alcantarillado.

El salón de la casa estaba empapelado de arriba abajo con pasajes bíblicos escritos a mano y pegados con celo en las paredes. Al lado de la cama, una Biblia abierta con símbolos extraños completaba un panorama perturbador: «Cuando llegué a la casa había muchos restos de sangre, humo, un olor horrible, mucha comida podrida, ropa sucia. Era totalmente insalubre». Es el ambiente que se encontró Claudia Regina Carvalho, consejera tutelar de Samambaia, una pequeña ciudad a las afueras de Brasilia, cuando acudió al lugar donde habían asesinado de manera bestial a un niño de sólo nueve años, según recoge el autor original de este artículo Joan Royo Gual eb El Mundo y comparte Ivan Rastik para Periodista Digital.

Se llamaba Rhuan Maycon y fue siempre un estorbo para su madre, Rosana Cândido, de 27 años. Poco después de su nacimiento, ella se separó del padre, Maycon Lima, y empezó a vivir con una mujer, Kacyla Pessoa, a quien conocía desde la infancia. Las dos se reencontraron años después en una iglesia evangélica de Rio Branco, en plena amazonía brasileña. Kacyla era conocida por tener «revelaciones espirituales y sueños proféticos», según la prensa local. Al parecer, el fanatismo religioso que ambas profesaban las unió definitivamente. Kacyla también tenía una hija fruto de otra relación.

En 2014, la pareja de mujeres decidió darse a la fuga con los dos menores para vivir su historia. El padre de Rhuan recurrió a la Justicia para recuperar la custodia de su hijo, y un juez le dio la razón, pero no sirvió de nada. La madre del niño y su novia ya estaban a muchos kilómetros de distancia. Habían raptado a los niños. En los últimos cinco años como fugitivas vivieron en varias ciudades: Aracaju, Goiânia y Palmas, hasta recalar en Samambaia. En ese tiempo, Rhuan y su hermanastra nunca pisaron una escuela, para evitar que alguien los reconociera. Según la investigación, los niños eran constantemente maltratados; les teñían el pelo y les dejaban marcas para que estuvieran irreconocibles. Pero lo más grave estaba por llegar.

Hace algo más de un año, la pareja decidió amputar el pene al pequeño Rhuan. Lo hicieron en casa, siguiendo las instrucciones de un vídeo en Internet. Según comentó a Crónica la consejera tutelar Carvalho, las dos explicaron que pretendían «esterilizar» al niño. Creían que tenía unas pulsiones sexuales demasiado fuertes para su edad. La policía también sostiene la tesis de que las mujeres defendían que el niño quería ser una niña, y que no soportaban la idea de convivir con un hijo varón. Le dejaron crecer el pelo y se lo alisaban constantemente. Para los investigadores, las complicaciones derivadas de esa mutilación deben tipificarse como tortura, dado que el niño pasó dos años orinando con fuertes dolores y nunca pasó por un simple ambulatorio.

Si la vida de Rhuan fue un calvario, la de su hermanastra no lo fue menos. «Cuando encontré a la niña vi que sólo llevaba una camisola, y le pregunté a la madre por qué no llevaba braguitas. Dijo que no le gustaba, que le apretaban y que prefería ir así. Al final acabaron confesando que a veces había tocamientos. Ellas permitían e incluso estimulaban el abuso sexual entre hermanos», comenta la funcionaria sin esconder su perplejidad.

Autor

Ivan Rastik

Iván Rastik, personaje ruso de origen pero español de vocación, es el gran experto erótico-festivo de Periodista Digital.

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