Tanto el programa de televisión La Tuerka como su partido político tienen la sombra del dinero del narcorégimen venezolano en sus orígenes.

Los 7 millones que los verdugos chavistas dieron a Pablo Iglesias, salvarían ahora miles de vidas en Venezuela

Los 7 millones que los verdugos chavistas dieron a Pablo Iglesias, salvarían ahora miles de vidas en Venezuela
Pablo Iglesias y Juan Carlos Monedero (PODEMOS). PD

Se acuerdan de Santa Bárbara cuando truena o mejor dicho, del montón de dinero que los verdugos chavistas regaron entre sus compinches internacionales.

Y hay quien repite una y otra vez en la atribulada Caracas, que los 7 millones que Hugo Chávez y después Nicolás Maduro dieron a Pablo Iglesias y su camarada Juan Carlos Monedero, para ayudarles a crear en España una franquicia bolivariana llamada Podemos,  salvarían ahora miles de vidas en la atribulada Venezuela.

Especialmente en un momento en que nadie compra petróleo en el mundo y el poco que se vende lo pagan a menos de 30 dólares el barril.

En el séptimo año consecutivo de la amarga caída económica de Venezuela, los médicos locales advierten que este país antaño rico tiene pocas defensas contra la pandemia mundial de coronavirus.

La corrupta administración del asediado presidente Maduro, hasta el momento, solo se han reconocido oficialmente 107 casos diagnosticados de ‘peste china‘, pero el panorama es escalofriante.

El país está inerme ante la pandemia, con un sistema de salud paralizado, que ni siquiera puede garantizar el suministro de electricidad en los hospitales y mucho menos la comida de los pacientes.

El tirano y sus sicarios deben ser conscientes de que la propagación del virus podría significar problemas excepcionales para una población frágil, que enfrenta escasez crónica de bienes básicos y servicios médicos.

La semana pasada, decretaron una cuarentena inmediata en todo el país, pero ha sido un brindis al sol, porque en los barrios pobres, en las zonas de ranchitos, donde la gente lleva muchos meses sobreviviendo a fuerza de trampear en la economía paralela, con la venta ambulante, el trueque y la chapuza, quedarse en casa equivale a morir de hambre.

Según subraya este 5 de abril de 2020 la periodista Africa Semprún en ‘El Economista‘, el desastre venezolano se cierne también sobre Iglesias y su cuadrilla.

El líder de Podemos y actual vicepresidente segundo del Gobierno PSOE-Podemos no ha escondido nunca su admiración por los regímenes comunistas y, en más de una ocasión, ha blandido el artículo 128 de la Constitución como la herramienta disponible para nacionalizar la banca y algunos sectores productivos.

Empezó en el programa La Tuerka, que arrancó en 2010 con dinero chavista y de los ayatolás iraníes, y ahora repite el mensaje desde La Moncloa y los platós de LaSexta, Antena 3 y Telecinco, a los que su Ejecutivo acaba de regalar 15 millones para que les traten bien.

«El Gobierno puede pedir sacrificios a algunos en momentos excepcionales«, aseguró el líder podemita el miércoles en una entrevista en la cadena de Mediaset.

Un día antes, tras el Consejo de Ministros, Iglesias se escudó en el artículo 128 para reclamar «la primacía del interés general del país» y «la construcción de un escudo social contra la crisis del coronavirus».

La calma antes de la tormenta

En las calles de Caracas, la tensión es palpable. El gobierno chavista ha puesto a los militares a cargo de hacer cumplir el cierre nacional.

Se puede ver a los soldados instalando puestos de control armados y tomando las estaciones de servicio para racionar el combustible.

En los hospitales públicos, donde los recursos ya son escasos, la sensación es de calma antes de la tormenta.

«La expectativa para Venezuela es realmente un escenario aterrador», dice el médico Dr. Christian Ramos, del proveedor de seguros de salud Universitas.

«Si eso es lo que le está sucediendo a Italia o España, con todos los recursos que tienen, imagine lo que podría pasar aquí».

El Dr. Martin Carballo, epidemiólogo del Hospital Universitario de Caracas, dice que tanto médicos como civiles temen las consecuencias del coronavirus.

«No es ningún secreto que no estamos preparados para esto».

«Hay mucho miedo, tanto en la población general como también entre los médicos, un verdadero pánico sobre lo que podría venir».

El hospital de Carballo es uno de los pocos que el gobierno ha designado específicamente para tratar a las personas que han contraído el virus.

El Hospital Universitario de Caracas enfrenta la misma escasez que el resto del país: desinfectante, cloro, guantes quirúrgicos, mascarillas y fondos.

EL HAMBRE ASESINA

El hambre ya es un asesino en Venezuela, y muchas personas dependen de las redes de apoyo.

Pocos tienen los medios para reunir suministros para una auto cuarentena de cualquier período de tiempo.

«Los venezolanos pasarán hambre, no tendrán acceso al agua ni al lavado de manos, y algunos pronto quedarán sin hogar, todo lo cual es peligroso para la propagación del virus», explica Marianne Menjivar, directora de país del Comité Internacional de Rescate de Colombia y Venezuela.
Feed the Solidarity, un programa de ONG con sede en Caracas que alimenta a más de 14,000 niños en los barrios bajos de la capital, dice que sus voluntarios están haciendo todo lo posible para mantener el servicio.

Sus comedores populares ahora admiten solo cinco niños a la vez para evitar grandes reuniones, y temen lo que sucederá si el gobierno ordena un cierre completo.

«Si tenemos que cerrar, más de 30,000 personas en Caracas se verán afectadas, con innumerables daños para la población».

De todo eso, a estas alturas, no sólo es Iglesias quien debería arrepentirse.

Nadie lo cita ya, pero está todavía muy reciente y traerá cola judicial una vez se supere el coronavirus, la entrevista ilegal en el aerorpuerto de Barajas entre el ministro Abalos y la narcochavista Delcy Rodríguez o el feo monumental que Pedro Sánchez le hizo a Juan Guaidó, presidente legitimo de Venezuela.

LA ALARGADA SOMBRA DEL CHAVISMO

Tanto el programa de televisión La Tuerka como su partido político tienen la sombra del dinero del narcorégimen venezolano en sus orígenes.

Aunque Iglesias ha negado en todo momento la financiación ilegal de su formación mediante la aportación de fondos del país suramericano e Irán, lo que no puede esconder es su estrecha vinculación con el movimiento del ya fallecido Hugo Chávez, puesto que el mismo ha reconocido haber trabajado durante años como asesor del mismo.

Y es que, el líder de Unidas Podemos formaba parte de la fundación CEPS (Centro de Estudios Políticos y Sociales), que ha recibido fondos tanto del régimen chavista. En total, 7,1 millones de euros entre 2002 y 2012.

Los pagos a la fundación, de los que fueron beneficiarios directos Iglesias, Monedero y Jorge Verstrynge se desglosan en uno de 1,6 millones de euros en 2008 y varios de 2,8 millones de euros más en el período 2009-2012.

Estas cantidades se sumarían así a los 3,7 millones de euros recibidos anteriormente por CEPS por otros trabajos de asesoramiento al gobierno bolivariano.

Periodista Digital publicó en 2016 unos documentos recopilados por la Udef y autentificados en su día por el exministro de Finanzas de Chávez, Rafael Isea, cuya firma también consta, en los que se recogen esos pagos a CEPS y se especifica:

«Están destinados a estrechar lazos y compromisos con reconocidos representantes de las escuelas de pensamiento de izquierdas, fundamentalmente anticapitalista, que en España pueden crear consensos de fuerzas políticas y movimientos sociales, propiciando en ese país cambios políticos aún más afines al gobierno bolivariano».

Años después, Isea dio una entrevista a El País en el que acusaba a la policía española de ofrecerle protección política y un futuro fuera de Venezuela si colaboraba en la investigación.

Así, tras huir de Caracas y después de sufrir cierta represión, el expolítico muestra sus dudas sobre la veracidad del documento.

Trabajar para Narco-Venezuela

De todas formas, no está bajo cuestión es que Iglesias, Iñigo Errejón y Vestrynge han trabajadores como asesores del régimen chavista.

El lider de Podemos lo hizo en 2006 y 2007 para la fundación desde Venezuela y desde figuraba como miembro de su dirección.

En su currículum, Iglesias se autodefinía como «responsable de análisis estratégico de la presidencia de Venezuela con la fundación CEPS«.

Errejón, que fue jefe de campaña de Podemos en sus inicios y luego fue defenestrado, ha sido directivo de CEPS y durante años firmó sus cuentas.

En este punto, en diciembre de 2013 Errejón firmó el Plan de Actuación de esta fundación en el que se recogen los convenios, que estaban financiados prácticamente en su totalidad por Venezuela y Ecuador, al margen de una pequeña parte en España.

Fue justo un mes antes de la fundación de Podemos el 17 de enero de 2014.

El político firmó este plan en calidad de secretario de CEPS, pero jugaba además un papel destacado en el caso venezolano ya que actuaba como una especie de enlace con la fundación GIS XXI, dedicada al estudio y promoción del chavismo, y con la que se firmaron convenios por 105.800 euros.

EL PLAN SOVIÉTICO

En cuanto a los orígenes de La Tuerka, el propio Monedero aseguró que los 295.050 euros que había ganado trabajando para Venezuela, Bolivia y Ecuador, los había destinado a la puesta en marcha del programa.

Reconoció así que había cobrado 425.000 por formar parte de un equipo de trabajo para analizar la instauración de una moneda común en Latinoamérica.

Nunca se ha visto ese estudio ni las conclusiones del mismo.

Desde este programa, que se emitió durante muchos años en el Canal 33 (en 2014 pasó a Público) y que, según el periodista Enrique Riobóo ha sido cofinanciado por Irán, Iglesias defendía la nacionalización de los sectores productivos, la salida de España de la UE, la devaluación de la moneda y la creación de los unos estados europeos del sur para llevar los planes a cabo.

Chávez y, luego, Maduro, han defendido a ultranza la vía de las expropiaciones para «convertir el capitalismo en socialismo» y asegurar «precios solidarios»a la población.

Esta idea llevó al régimen chavista a nacionalizar gran parte de las cadenas de supermercados privadas para integrarlas en Comerso y que fuera abastecidas y administradas por Productora y Distribuidora Venezolana de Alimentos (Pdval) y Pdvsa agrícola.

La idea de asegurar el acceso de toda la población a alimentos, electrodomésticos y vienes de higiene terminó convirtiendo al papel higiénico en un bien de lujo y condenando al hambre y al éxodo a buena parte de la población.

Según la patronal Fedecámaras, la economía venezolana ha experimentado el cierre de 370.000 empresas privadas en los últimos 20 años, el 60% de las que existían en 1998 antes de la llegada del chavismo al poder.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Jesús Mitchelle Torres

Licenciado en ciencias fiscales (ENAHP – IUT), especialista en auditoría de Estado (Universidad Simón Bolívar) y magíster en gerencia pública (IESA) con siete años de experiencia como auditor de Estado en Venezuela.

Lo más leído