Tras las sanciones de Estados Unidos, China podrá recibir un nuevo ‘tirón de orejas’ desde Europa.
La Unión Europea exigió la anulación de la nueva normativa que permite a las autoridades de Hong Kong inhabilitar a legisladores críticos, y denunció un “fuerte golpe al pluralismo político” en ese territorio semiautónomo de China.
Cuatro diputados críticos a China fueron expulsados de sus bancas por esa nueva reglamentación otorgada por el gigante asiático a las autoridades locales. Poco después los otros legisladores prodemocracia renunciaron en protesta.
El Consejo Legislativo de Hong Kong se reunió sin la presencia de diputados opositores.
El jefe de la diplomacia de la UE, Josep Borrell, apuntó que el poder de inhabilitar a legisladores críticos a China representa un ataque a la autonomía de Hong Kong resguardada bajo el principio de “Un país, dos sistemas”.
“Pedimos la reversión inmediata de estas decisiones por parte de las autoridades en Pekín y el gobierno de Hong Kong, así como la restitución inmediata de los miembros del Consejo Legislativo”, apuntó Borrell.
El Reino Unido considerará sanciones
Asimismo, Gran Bretaña dijo que China había violado su principal tratado bilateral sobre Hong Kong al imponer las nuevas reglas para descalificar a los legisladores, advirtiendo que consideraría sanciones como parte de su respuesta.
“La imposición de Pekín de nuevas reglas para descalificar a los legisladores electos en Hong Kong constituye una clara violación de la Declaración Conjunta Chino-Británica legalmente vinculante”, dijo el secretario de Relaciones Exteriores, Dominic Raab.
La autonomía de Hong Kong estaba garantizada en virtud del acuerdo consagrado en la Declaración conjunta chino-británica de 1984 firmada por el entonces primer ministro chino Zhao Ziyang y la primera ministra británica Margaret Thatcher.
“China ha roto una vez más sus promesas y ha socavado el alto grado de autonomía de Hong Kong”, dijo Raab.
Gran Bretaña convocó al embajador de China, Liu Xiaoming, para expresar su profunda preocupación y el diputado de Raab, Nigel Adams, dijo al parlamento que estaba considerando posibles sanciones a individuos por las acciones de China.
