El caso había quedado suspendido luego de la hospitalización por su envenenamiento con Novichok, atribuido a agentes del Kremlin

Rusia pisa el acelerador para juzgar al opositor Alexei Navalny por difamación

El régimen de Vladimir Putin aumenta la represión contra el principal opositor en un juicio que podrá acarrear desde multas económicas hasta cinco años de prisión

Rusia pisa el acelerador para juzgar al opositor Alexei Navalny por difamación
Alexei Navalny PD

El régimen ruso no está dispuesta a darle ni un respiro a Alexei Navalny.

El opositor ruso, detenido desde su regreso a Moscú el domingo 17 de enero, será juzgado por difamación de un excombatiente de la Segunda Guerra Mundial, un delito castigado con una multa o prisión.

El comité de investigación ruso abrió en julio este caso por difamación contra Navalny, acusado de haber difundido informaciones “mentirosas e injuriosas para el honor y la dignidad” de un veterano de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

Esa persona había manifestado en la televisión su apoyo al referéndum constitucional del pasado verano boreal para reforzar los poderes de Vladimir Putin.

La instrucción del caso fue suspendida durante la hospitalización del opositor en Alemania tras su presunto envenenamiento en agosto, del cual Navalny acusa al Kremlin, lo que refutan las autoridades rusas.

Navalny fue detenido el domingo al regresar a Rusia procedente de Berlín y estará encarcelado al menos hasta el 15 de febrero en el marco de un procedimiento por violación de un control judicial. Está detenido en Moscú en cuarentena a raíz de la pandemia.

Según la gravedad de los hechos, la difamación puede ser castigada con hasta 5 millones de rublos de multa (57.000 dólares, unos 56.000 euros) y cinco años de prisión. También puede ser objeto de penas más leves, como trabajos de interés general.

El servicio penitenciario ruso había advertido que Navalny sería arrestado a su regreso por violar el control judicial que se le había impuesto como parte de una sentencia de cinco años de prisión suspendida por malversación de fondos, que el oponente considera que tiene motivación política.

Desde finales de diciembre también es objeto de una nueva investigación de fraude por sospechas de haber gastado 356 millones de rublos (4,8 millones de dólares, 3,9 millones de euros en donaciones para su uso personal.

El carismático activista anticorrupción y enemigo jurado del Kremlin, de 44 años, acusa a Putin de haber ordenado su asesinato envenenándolo con un agente neurotóxico de tipo Novichok.

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