Parecían imponentes y ya no lo parecen tanto.
El Pentágono ha revelado que cuatro importantes líderes del grupo terrorista Estado Islámico (EI) fueron ‘eliminado’ durante una operación conjunta llevada a cabo por fuerzas estadounidenses en el oeste de Irak a finales de agosto.
Entre los abatidos se encuentra Ahmad al-Ithawi, el jefe de operaciones del grupo en Irak, cuya muerte supone un golpe importante para la estructura de mando del EI en la región.
La operación, realizada el 29 de agosto, se enmarca en los esfuerzos continuos de Estados Unidos por debilitar la capacidad del Estado Islámico de llevar a cabo ataques tanto en Irak como en otros países.
Según el comunicado oficial del CENTCOM, el objetivo era “interrumpir y degradar” la capacidad de la organización terrorista para planificar y ejecutar ataques contra civiles iraquíes, así como contra intereses estadounidenses y de sus aliados en la región.
LOS TERRORISTAS PATOSOS
A diferencia de la reluciente propaganda que solían difundir las terminales mediáticas del Estado Islámico, un video filmado por sus combatientes revela el ambiente de caos y pánico en el que se veían a menudo envueltos los terroristas durante los combates.
Sobre todo en la fase final, cuando Rusia, EEUU, los kurdos, el régimen de Bagdad y el dictador sirio, empezaron a apretarles de verdad.
Estas imágenes fueron grabadas a unos 48 kilómetros al norte de la ciudad iraquí de Mosul, durante un combate entre los extremistas y las fuerzas kurdas.
Antes de partir a la batalla, uno de los yihadistas habla ante la cámara para ofrecer un «mensaje» sobre «las operaciones de martirio, que son el camino más cercano al paraíso».
En un principio, los radicales parecen estar bastantes seguros de sí mismos mientras se trasladan al campo de batalla a bordo de un vehículo blindado improvisado.
Pero su coraje pronto se desvanece y el pánico se apodera de ellos en cuanto los kurdos abren fuego.
Los terroristas tratan desesperadamente de responder a sus enemigos, pero se les hace difícil encontrar las municiones correspondientes y empiezan a discutir entre ellos.
«Buen trabajo, pero también casi nos matas a nosotros«, reprocha uno de los yihadistas a un compañero que disparó un cohete.
Poco después, los extremistas se ven obligados a abandonar el vehículo después de recibir el impacto de un cohete kurdo que también mató al conductor.
El miserable que llevaba la cámara y sus compañeros posiblemente murieron en su intento por escapar del lugar.