QUIEN DEBE EL CARGO A SU CODO
Baraja el mazo de cartas
Quien acordar “como sea”
Logró una vez. ¡Qué odisea!
De la risa no te partas:
¡Maldita guerra de tartas!
Todo vale para todo
Cuando nada importa el modo.
Sin convicción ni valores
Continuará urdiendo ardores
Quien debe el cargo a su codo.
Ángel Sáez García
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