LA MUJER, COMO LA ESPADA
—Quien da de lleno en el clavo,
Lleva a cabo de ella el sueño,
Se convierte en su amo o dueño;
Si no, deviene su esclavo,
Como sabe un “muete”, un chavo.
—No tengo ninguna duda;
Lo ideó una mente aguda:
“La mujer, que odia ir tapada
Con el “burka”, cual la espada,
Gana respeto desnuda”.
Ángel Sáez García
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