El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

Acerca de «‘Centauros del desierto’, wéstern y racismo»

ACERCA DE “’CENTAUROS DEL DESIERTO’, WÉSTERN Y RACISMO”

Dilecta Lola Galán, Defensora del Lector del diario El País:

Vaya por delante que suelo leer (sobre todo, en su edición digital) casi todos los textos que de don Jesús Mota, un escritor como la copa de un pino (que comete yerros, como cualquier hijo de vecino), publica el diario global, El País. Después de pasar mi vista (en varios casos, sin llegar a coronar sus lecturas) por algunos de los tales, me han nacido o surgido ideas sobre las que he urdido diversas décimas.

Hoy, martes, último día del mes de mayo de dos mil dieciséis, acabo de releer el último, titulado “‘Centauros del desierto’, wéstern y racismo”. Aunque han pasado muchos años, desde la última vez que vi la cinta, tengo para mí que la crítica que hace don Jesús de la película me parece atinada, cabal. No obstante, algunas cosas que dice en el mismo, mayormente, cómo las dice, se prestan a que este menda, siguiendo la idea de don Antonio Machado, que pone en boca de Juan de Mairena, su alter ego (“Si alguna vez cultiváis la crítica literaria o artística, sed benévolos. Benevolencia no quiere decir tolerancia de lo ruin o conformidad con lo inepto, sino voluntad del bien, en vuestro caso, deseo ardiente de ver realizado el milagro de la belleza. Solo con esta disposición de ánimo la crítica puede ser fecunda”), le haga algunos comentarios.

Don Jesús escribe (y hace bien en echar mano de la libertad que le asiste como creador para que su criterio aparezca y quede fijado así): “Ningún guion hará justicia a la extraordinaria complejidad del filme”. Para mí es evidente que, si se ha decantado o decidido por la mentada frase ponderativa, ha sido con el fin, objetivo o propósito de elogiar las múltiples virtudes de la cinta. Asimismo, está claro que no todos los lectores (sean varones o hembras) habrán entendido o entenderán en toda la extensión de la expresión la susodicha. Si el abajo firmante hubiera sido el hacedor de los párrafos que componen su texto, se hubiera inclinado por otra solución, quiero decir, hubiera trenzado la frase de otra manera. Por ejemplo, de esta guisa: “Ningún guion, si exceptuamos aquel en el que se fundamenta, hará justicia a la extraordinaria complejidad del filme”. O, si lo prefiere, siendo más detallista o más prolijo en los pormenores: “Ningún guion, salvo el que lleva la firma de Frank S. Nugent, que se basa, a su vez, en la novela homónima (“The Searchers” es el título original, en inglés, del relato y la película) de Alan Le May, en la que se fundamenta, hará justicia a la extraordinaria complejidad del filme”.

Don Jesús urde: “Edwards también es un solitario, tipificado como un leatherstocking, un pionero avanzadilla de la civilización blanca, pero incapaz de formar una familia”. Yo hubiera colocado una coma tras “pionero”, antes de “avanzadilla”.

Don Jesús se olvidó de corregir la locución preposicional “a través de”. En la edición digital aparece escrita de esta manera: “a trevés de”.

Don Jesús escribe: “Quien quiera comprobar el genio de Ford, que atienda a la secuencia maestra en la que el reverendo Clayton observa como Martha, la cuñada de Ethan, acaricia el capote de éste”. En el DRAE de la edición del tricentenario se lee que “las formas ‘este’ y ‘esta’, y sus plurales respectivos, pueden escribirse con tilde cuando existe riesgo de ambigüedad”, pero aquí dicho riesgo no existe. Yo, al menos, no lo veo. Además, el punto quinto de las principales novedades de la “Ortografía de la lengua española” (2010) hace referencia explícita a la eliminación de la tilde diacrítica en el adverbio “solo” y en los pronombres demostrativos (incluso en los casos de posible ambigüedad).

Don Jesús trenza: “la mirada del reverendo nos cuenta una historia lejana y quizá oscura entre Ethan y Martha, pero nos dice también de que jamás una sola palabra saldrá de los labios del mudo espectador”. El autor ha pasado por alto enmendar, como merece, sin duda, el uso incorrecto que ha hecho de la preposición “de” delante de una oración subordinada completiva encabezada por la conjunción “que”, o sea, ha incurrido en un claro dequeísmo, uso censurado por la norma, ya que la secuencia “de que” no es válida para introducir una oración subordinada dependiente del verbo “decir”. En plata, la preposición “de” huelga: “nos dice también que”.

Hágale ver a don Jesús Mota que servidor, que se reconoce lo que es, un ignorante en tantos campos del saber, ni coincide ni disiente de él en su opinión sobre los escasos genios que hay hoy en día. Demuéstrele también, a continuación, que este menda tiene la renuente impresión de que somos muchos, la inmensa mayoría de los mortales (osa urdir), los que (con)formamos ese grupo que él llama de los coetáneos o contemporáneos, tan confusos y difusos, sí.

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Ángel Sáez García
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Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

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