UN MINUTO DE SILENCIO
(POR LAS PERSONAS FINADAS)
“Toda la humanidad es de un solo autor y forma un solo volumen; cuando alguien muere parece que una página le ha sido arrancada. En realidad, dicha página ha sido traducida a un lenguaje mejor. Algunas páginas son traducidas por la edad, otras por la enfermedad, otras por la guerra, otras por el accidente. Pero la mano de Dios está en cada una de las traducciones, y su mano ha de encuadernar las hojas dispersas una vez más para aquella biblioteca en la que el libro descansará abierto, junto a los otros”.
John Donne
—Hoy voltean las campanas
Por todas las que han finado
Sus días, hayan marrado
Mucho o poco, con más canas
O menos, aptas o vanas.
—Un minuto de silencio,
Se llame el muerto Inocencio
O Rita, es el homenaje
Que, tras su peregrinaje,
Se merece. Esto sentencio.
Ángel Sáez García
[email protected]