VIAJO SOLO, MAS SOY UN SER SOCIABLE
Dilecta Pilar:
Acabo de leer tu artículo en La lámpara encendida, tu bitácora. Bienvenido (por merecido) el estupendo homenaje que tributas en tu columna del viernes, “Efemérides”, a los artistas que citas y rememoras, inconcusos e inconclusos (pues, al ser clásicos, como escribió Jorge Luis Borges, en su clásico opúsculo sobre los clásicos, titulado precisamente así, “Sobre los clásicos”, “Clásico es aquel libro que una nación o un grupo de naciones o el largo tiempo han decidido leer como si en sus páginas todo fuera deliberado, fatal, profundo como el cosmos y capaz de interpretaciones sin término”). Pones a los tales a la altura de nuestros actuales políticos patrios, sí, a los que no se les cae la cara de vergüenza por mentir y mentir y mentir, a sabiendas de que mienten, tomándonos a quienes los elegimos para que nos solucionaran los numerosos problemas que nos aquejan por estúpidos o tontos de remate. No me extraña nada (de nada) que la opinión pública sobre ellos sea la que es, la mejor, colocándolos a los tales en sendas hornacinas o altares, urdido todo lo cual con ironía su(pre)ma, de la buena, claro.
Debido a una alerta doble, por la calima y los fuertes vientos (que han llegado a soplar —y ulular— en algunos momentos con rachas de más cien kilómetros/hora), las autoridades competentes suspendieron los actos previstos en torno a los carnavales en el Puerto de la Cruz (así que, ya te puedes imaginar, la ilusión, ora propia, ora ajena, aneja o no, o el gozo proyectado cayó o se fue directamente al pozo). Aproveché para leer, de cabo a rabo, el diario El País y escribir a bolígrafo sobre dos ideas que me brotaron sendos textos, que intentaré redactar cuando termine de urdirte estos renglones torcidos. Por la noche, tras cenar, escuché música variada en el bar del Hotel “Magec”, donde estoy hospedado, y charlé amistosamente, además de con los amables camareros (Manuel, Pedro, Octavio, Rafael), de todo un poco con dos señoras afables, Felisa y Maribel, segovianas/matritenses.
Como te consta, viajo solo, mas soy un ser sociable; ergo, he conocido a un grupo de Castellón (Carlos, Susana, Esperanza, Alejandra, Ángela, etc.) y a dos parejas, una de La Guardia (Pontevedra) y otra de Yepes (Toledo), con los que he compartido pareceres sobre lo concerniente o tocante a lo humano (lo divino lo hemos dejado a un lado u obviado).
Celebro que hayáis estado de celebraciones familiares (esta vez ha tocado culminarlas con la familia de tu pareja); y, como agregas tú, que “no hayáis parado” (de divertiros; habéis hecho lo oportuno, ¡bien!, pues solo se vive una vez).
Ya queda menos (¡qué pena!, ¡qué raudo pasa lo bueno!) para el regreso a Tudela (el Miércoles de Ceniza, 26, vuelo de nuevo y vuelvo).
Otro (de tu amigo Otramotro).
Ángel Sáez García