ENTRE LO QUE NOS GUSTA PRIORIZAMOS
Dilecta Pilar:
Como lo primero y principal debe ir en cabeza, confío, deseo y espero que lo de tu padre sea algo pasajero y la ecografía que le hagan el 12 demuestre que el mal fue efímero, fugitivo.
Incluso entre aquello que nos gusta, como debe ser, establecemos un orden de prelación, o sea, priorizamos.
A Pío y a Diana los llamé a eso de las siete de la tarde, antes de ir a comprar al supermercado DIA, que queda cerca de casa, donde una de las cajeras me llamó “señor” y yo le respondí que, como mucho, era “muchachito”. Ella entendió “cachito”. Y yo le sumé una epentética “pri”, así que todo quedó zanjado con una sonrisa en las sendas comisuras de las bocas de ambos y “caprichito”. A la hora que habíamos quedado, las ocho y media de la tarde, prácticamente, había parado de llover, pero es que habían estado en Tarazona y tenían que ducharse e iban a llegar a la Plaza de los Fueros o Nueva a las mil (¡mira que eres exagerado!, a las diez).
Que sepas que he escrito con la ayuda del ordenador las ocho décimas. Luego las subiré a mi blog. Ahora, cuando termine de contestarte, me pondré con las dos versiones del soneto. Me parece que tú estuviste más pendiente de todo lo concerniente a la joven pastorcilla de la cueva de Lourdes, la santa Bernardette Soubirous.
Por si ayer, 3 de diciembre, te sorprendió que no recibieras mi respuesta a tu correo, la razón estuvo o radicó en que celebramos el Día de Navarra, festividad de San Francisco Javier, y la biblioteca cerraba sus puertas hasta hoy, que he leído tus palabras.
Hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien. Luego escribiré la crónica sobre la jornada. Te adelanto que irá sobre nuestra participación en la 26ª edición del Campeonato de Mus Rápido de la Peña “La Teba” (acrónimo que significa “Tudelanos En Buena Armonía”), en la que el tándem que conformamos mi amigo tafallés Luis Quirico Calvo Iriarte y servidor no se clasificó para los cuartos de final. Solo ganamos una partida de cuatro que jugamos (precisamente, a mi hermano Jesús María y a Alfredo Sarnago, que formaban pareja, por 4 a 0), que sí se clasificaron y jugaron la final, que perdieron (al parecer, hubo polémica).
Confiando, deseando y esperando que los resultados de la prueba médica indiquen lo que quedó expresado arriba, se despide de ti hasta la próxima, no sin mandarte abrazos salutíferos/sanadores para tu progenitor y el resto de su progenie (ergo, quedas incluida), tu amigo Otramotro.
Ángel Sáez García