El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

¿Siempre el buen autor fue un buen lector antes?

¿SIEMPRE EL BUEN AUTOR FUE UN BUEN LECTOR ANTES?

Dilecta Pilar:

Acabo de leer “La luna de Belén”, el precioso relato que te han premiado en el Centro Pignatelli; y, nada más coronarlo y reflexionar, durante algunos minutos, sobre lo que habías dejado escrito negro sobre blanco, he recordado, al alimón, uno de los pensamientos de Gustave Flaubert, este, “el autor debe estar en su obra como Dios en el universo: presente en todas partes, pero en ninguna visible”, y la pregunta que le hicieron en cierta ocasión a dicho autor, ¿quién era Madame Bovary? A la que él contestó, de manera sucinta y veraz, “Madame Bovary soy yo”. Conviene que el escritor, ella o él, no se meta en camisa/s de once varas, sino que escriba de lo que conoce y ha probado: los calores y colores, saberes y sabores de los seres y de los enseres, de las personas que sean y de las cosas que sean. Si se ciñe a dicha premisa, la verosimilitud de la narración est(ar)á garantizada.

Tu relato, además, ha tenido la virtud de implicar también al lector, o sea, a servidor. Porque yo, asimismo, me he visto tratado y retratado en una parte de él. Aunque mi primera y prístina intención, lo reconozco sin más ambages, era haber sido concluyente y/o taxativo en mi aserto, como soy tolerante y para un tal casi todo admite discusión, he decidido concluir este breve comentario sobre tu narración corta así: tu cuento, una mentira, contiene parte/s de verdad. Ahí va el deseo que ha prendido en mí y no he podido detener su crecimiento, hasta que el botón de la rosa se ha abierto, de par en par, y ha devenido en flor. Ojalá a alguien le sirva la senda o el camino que en la jungla él ha desbrozado.

Mantengo la confianza, sostengo el deseo y tengo la esperanza de que sea el primero de los muchos premios que recibirás a lo largo de este 2021, impar (a ver si lo es de verdad).

Eso es, dilecta amiga, lo que solemos hacer los lectores con las buenas obras (y aun con algunas mediocres y hasta malas) que leemos, identificarnos con uno o varios personajes de las mismas. No niego que sea cierta esa posibilidad que alegas o brindas. Ergo, esa puede ser la causa, la que aduces, tu empatía. Ahora bien, te recomiendo que no descartes que el origen de la virtud, señalada por el abajo firmante arriba, sea cualquier otra y quepa hallarla en otra parte, porque como le ocurre al cocinero, que ha sido antes fraile, el autor antes ha sido lector. Por tanto, a nadie le extrañará que servidor ose culminar este escrito así: el buen autor casi siempre es la lógica consecuencia de haber sido un buen lector antes.

Otro (de tu amigo Otramotro).

   Ángel Sáez García

   angelsaez.otramotro@gmail.com

GRAN SELECCIÓN DE OFERTAS MULTI-TIENDA

CONSOLAS

ACTUALIZACIÓN CONTINUA

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

Lo más leído