DIOSA ODIOSA Y OMINOSA
—Atento lector, no miento:
Sé que, cuando fui a Sigüenza,
Me porté cual sinvergüenza
Durante una noche. Siento
Que en ser veraz hoy consiento.
—Si tu pareja fue Rosa,
Algo te atrajo. Preciosa
Nunca ha sido para un hombre,
Pero acaso esto te asombre:
La llamaste “diosa odiosa”.
Ángel Sáez García