SIEMPRE LUCE EN MI MENTE UNA HORNACINA
Sin duda es una cruz y un privilegio
Cualquier tarea creativa, amigo.
Si el cierzo arrecia, hasta vistiendo abrigo,
Así como el silencio de un arpegio
Resuena en las tres aulas de un colegio,
Acaso la razón se halle contigo
Mientras la tal compartes hoy conmigo,
Cerca de aquel selecto espacio regio,
Donde ambos ubicamos nuestro cielo.
Aunque el sol se fraguara allí o el hielo,
La dicha siempre andaba a nuestro lado,
Aunque hiciera bochorno o hubiera helado.
Siempre luce en mi mente una hornacina.
Navarrete este menda denomina.
Ángel Sáez García