“NO HAY MAYOR LIBERTAD”, AIREA EL CIERZO
No hay un solo vocablo que capture
Que cruza por la mente el pensamiento,
Que pasa por el cuerpo el sentimiento,
Al escribir, ni que esa verdad jure.
No hay un medicamento que más cure
Ni más euforia dé y conocimiento.
“No hay mayor libertad”, airea el viento,
“Ni rato de impar dicha que más dure”.
Cuando versos catorce este compone,
Los corrige y en alta voz los lee,
Los vuelve del revés y los relee,
Si gustan y los firma, se ve el “one”.
No existe sensación que se compare
Con la que nace a quien sonetos pare
En honor de “la Abuela” de Tudela;
Do la albahaca encela de la vela.
Ángel Sáez García