BASTA PARA REÍR DE ÉL/ELLA ACORDARSE
Quien pierde a un ser querido de repente
Quizá no vea bien que de la parca
Se escriban versos, pues la tal aparca
Un trozo de uno/a mismo/a fieramente.
La muerte invita, sí, probablemente,
Al abrazo silente, que lo abarca
Todo, de modo omnímodo, pues marca,
Si has sido de él/ella amigo/a o su pariente
Le toca al enemigo del difunto
Callarse, por respeto a quien lo/a llora,
No urdir cuanto al autor luego deplora
Leer por separado o en su conjunto.
Le toca al allegado lamentarse.
Basta para reír de él/ella acordarse
Ángel Sáez García