¿En la realidad cuajó el deseo?
¿EN LA REALIDAD CUAJÓ EL DESEO? Anteayer, martes, nada más coronar el soneto que titulé “La voz ‘cáncer’ me hurtó (y me dio) redaños”, a eso de las siete menos cuarto de la tarde, decidí bajar a la farmacia “Pascual”, que regenta su dueña, Mertxe, y atienden, de manera competente, las solícitas “Charo”, Raquel y Sonia,