Religión y política son drogas
RELIGIÓN Y POLÍTICA SON DROGAS LA TERCERA, PUJANTE, ES EL SMARTPHONE La religión, la política y el teléfono inteligente han sido, son y serán el opio del pueblo, como los chicos malos seguirán siendo una droga dura para algunas féminas que, ora ansían ejercer de sacos de boxeo, ora que las traten los susodichos como sumisas, no ilustres,