EL PIBÓN DICE NONES Y SE ALEJA
“olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera”.
Cinco versos finales de “A un olmo seco”, poema de Antonio Machado.
No soy el olmo viejo de Machado,
Que le sirvió al poeta de modelo
Para escribir sus versos con el celo
Que el caso requería, de cuidado.
Si me hubiera parido, tras gestado,
Saboreado hubiera el caramelo
Que soy, sin envoltorio, sí, sin velo,
Que un clon parezco suyo, bien copiado.
Aunque la biblioteca no es propicia
A los flechazos, teta de novicia
Parecer puede a aquel que le han salido
Algunas hojas verdes el balido
De una oveja que se halla sin pareja,
Que a mi propuesta dice no y se aleja.
Ángel Sáez García