El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

Aprendiz de aedo u Homero

APRENDIZ DE AEDO U HOMERO Urdo para ser amado. En mí advierto, desde niño, Un déficit de cariño; Ergo, me urge acariciado Sentirme, amén de mimado. Este hodierno decimero, Que dejar de ser soltero Desea, sin altivez Ejerce de cuando en vez De aprendiz de aedo u Homero. Ángel Sáez García [email protected]

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXVIII)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXVIII) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor He vuelto a comprobar que el DRAE aún no ha admitido la entrada del vocablo “muete” (tan tudelano, que viene a significar mocete, mozalbete) y a confirmar que tres cuartos de lo propio ocurre con tu “moete”,

¿Será actriz/actor en «Intuición»?

¿SERÁ ACTRIZ/ACTOR EN “INTUICIÓN”? En este mundo moderno, Que sufre más de una ruina (¿Por cuantas/os hicieron “fuina” O pellas?) y mueve, alterno, Entre el cielo y el averno, Quien le echó imaginación En el casting y ambición, Astuto fue, como un zorro, Y demostró tener morro, Papel tendrá en “Intuición”. Ángel Sáez

A vueltas con la azafata

A VUELTAS CON LA AZAFATA DE LA VUELTA (¡VAYA LATA!) —A mí la mujer florero Me da grima cuando besa. Lo hace porque le interesa. Por ello obtiene dinero. —Para pagar al casero. Vete a otra a darle la lata. Trabajando de azafata, Gano suficiente guita Para hacer frente a esta cuita, No dejar de ser sensata. Ángel Sáez García [email protected]

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXVII)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXVII) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: El poema, si no marro en la explicación o interpretación que le di cuando lo compuse, habla de la sorpresa (o, mejor, de la falta de la misma, si la actitud habitual o el comportamiento, que no miento, asiduo, porque

Tú y yo somos nescientes avezados

TÚ Y YO SOMOS NESCIENTES AVEZADOS “La verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia”. Sócrates En muchas ocasiones ignoramos (Tú y yo somos nescientes avezados —Salimos a cazar; fuimos cazados—) Que el grueso que aprendimos lo olvidamos. Las ganas de saber, que hoy añoramos (Con ellas nos sentimos remozados Y en

¿Cuándo advertí en ti a un amigo?

¿CUÁNDO ADVERTÍ EN TI A UN AMIGO? (CUANDO MANCHAMOS DE BARRO) —Del hecho fuiste testigo. Para mí fue muy importante Aquel fugitivo instante En que, tras hablar contigo, Te estampé el sello de “amigo”. —Eso ocurrió, si no marro, Cuando “riojano y navarro, Mas ciudadano del mundo” Le siguió a tu nombre, Edmundo, Al presentarte

Para sacar los colores

PARA SACAR LOS COLORES Hay principios y valores Por los que vale la pena Prestar tu péñola amena Para sacar los colores Al que ocasionó dolores Sin peso, medida o cuento En personas que frecuento, Ayunas de portavoz, Y hacer audible su voz, Que no narra un de hadas cuento. Ángel Sáez García [email protected]

¡Felicidades, Alicia!

¡FELICIDADES, ALICIA! Me fijo en el calendario Y hoy es veintiocho de agosto, Domingo. Con cava o mosto Brinda, por tu aniversario, Contigo, “Ali”, este notario. Quien a mi cuñada Alicia En Aragón, en Galicia O aquí, en Navarra, haya visto Habrá observado, si es listo, Que no actúa con malicia. Ángel Sáez García [email protected]

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXVI)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXVI) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Así es, como dices. Hay que sobreponerse a las adversidades, hacer de tripas corazón. No me peta estar triste (la razón la conoces), así que agradezco sobremanera que haya (por tanto, hallar) otras buenas nuevas

Tu social perfeccionismo

TU SOCIAL PERFECCIONISMO ACTÚA CONTRA TI MISMO Quien busca la perfección Es que abriga la esperanza De hallarla. Si no la alcanza, Le invade la depresión, Pues sujeto de irrisión Se ve en su entorno factual Quien fue otrora intelectual Reconocido, afamado, Y hoy se siente abandonado Sin relación contractual. Ángel Sáez García [email protected]

Naufragó el que se arrugó

NAUFRAGÓ EL QUE SE ARRUGÓ —Hay que cre(a-e)r aunque sea En la cresta de la duda. —¿Eso aconsejó un tal Buda? —Lo ignoro, mas la presea Obtuvo tras la odisea Quien audaz se la jugó Y luego ledo enjugó Su sudor muy satisfecho Al ver que estaba derecho, En pie, quien no se arrugó. Ángel Sáez García [email protected]

¿Podrán almorzar perdices?

¿PODRÁN ALMORZAR PERDICES? —Entre la pena y la nada (Confieso a mi amiga Elena) Me decanto por la pena. A mí, como a Faulkner, nada Me pone la nada, nada. —Me consta que haces felices A cuantas/os lo que tú dices Y urdes escuchan y leen; Siempre que no se peleen Podrán almorzar perdices. Ángel Sáez García [email protected]

El buen juicio de tu esposa

EL BUEN JUICIO DE TU ESPOSA Antes de poner en duda El buen juicio de tu esposa Por que alguna vez te tosa, Que tu boca quede muda, Como aconsejaba Buda, Y repares en este hecho: ¿Con quién comparte su lecho Desde que contigo, Antonio, Se casó y ató al demonio Que siempre andaba al acecho? Ángel Sáez García [email protected]

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXIV)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXIV) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Ignoro (no es un desdoro reconocerlo, porque los seres humanos, hembras y varones, somos en mil y una materias unos ignorantes empedernidos) si las impetraciones que dirigimos con encarecimiento, que no miento, o ahínco

Sé lo que ayer ignoraba

SÉ LO QUE AYER IGNORABA La música yo sabía Que a las fieras amansaba, Pero hoy sé lo que ignoraba O en mi mente no cabía (Hueco para ello no había), Que Mozart y Strauss rebajan La hipertensión. Que relajan Era asunto conocido, Pero ha sido enriquecido: La presión arterial bajan. Ángel Sáez García [email protected]

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXIII)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXIII) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Espero que, conociéndome, como me conoces, sin duda, hayas felicitado a tu progenitor de mi parte cuando lo hayas hecho o vayas a hacer (sospecho, por teléfono), intuyendo, básicamente, lo que te iba y estoy comentando

Un felpudo o una ramera

UN FELPUDO O UNA RAMERA (¿OTRO COLOQUIO CANINO?) —¿Quien da todo lo que tiene Indiscriminadamente No es un orate o demente? —Al menos, eso sostiene Este menda; y lo mantiene. —¿Quien da de asidua manera Un felpudo o una ramera No es, sin duda, Segismundo? —A quien pisa todo el mundo ¿No se le llama así, Vera? Ángel Sáez García

De los lodos donde andamos

DE LOS LODOS DONDE ANDAMOS Los seres humanos todos Ser otros imaginamos; Con huir fantaseamos De los donde andamos lodos, Utilizando los codos Si hiciera falta tal cosa, O sea, leyendo prosa O verso medido o suelto, Vaya este arropado o envuelto Por un tropo o símil, Rosa. Ángel Sáez García [email protected]

¿Qué alumbra la otra, atrevida?

¿QUÉ ALUMBRA LA OTRA, ATREVIDA? Lo mismo él, tú y yo soñamos, Con arreglar las goteras Y atrás dejar las fronteras Que ninguno diseñamos. Ninguno nos empeñamos En seguir la precavida Luz que impera en nuestra vida, Cuando personas mejores Y paisajes superiores Alumbra la otra, atrevida. Ángel Sáez García [email protected]

Intuyo que huello y hiero

INTUYO QUE HUELLO Y HIERO Aunque afirmo que te quiero (Que también tú me respondes, Que tu amor por mí no escondes) Y yo a ese dicho me adhiero, Intuyo que huello y hiero Cuando itero lo trenzado Otrora: que a quien he amado, Mientras viva, amaré y amo; Y eso mismo aquí proclamo, La décima que he fi(n-rm)ado. Ángel Sáez García [email protected]

¿Que los políticos sobran?

¿QUE LOS POLÍTICOS SOBRAN? Si con tres ministros menos (El Gobierno está en funciones), España sin disfunciones Graves aparece, al menos, A ojos extraños, amenos, Se arriesga a que juzgue gente, De manera concluyente, Que los políticos sobran, Porque o lo hacen mal o no obran De manera inteligente. Ángel Sáez García [email protected]

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXI)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXI) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: A veces, con alguna frecuencia (te consta que trenzo algunos de mis escritos con bastantes días de antelación sobre su fecha de publicación), me resulta complicado, difícil, recordar qué persona o hecho concreto

En una grey de borregos

EN UNA GREY DE BORREGOS Para tener voz sin voto En una grey de borregos Con el resto de los egos Acudirá el tuyo al coto Para hacerse una “autofoto” Con las piezas abatidas, Tras la diversas batidas Organizadas con maña Por quien persona tacaña Juzga hasta el mismo rey Midas. Ángel Sáez García [email protected]

¿Por qué ve en Lobo algo malo?

¿POR QUÉ VE EN LOBO ALGO MALO? Si varios papas optaron Por León llamarse o Lucio Y nadie lo encontró sucio (Hasta los jueces callaron O su opinión silenciaron), ¿Por qué ve en Lobo algo malo Y no algo bueno, un regalo, El juez que aprecia ofensivo Para un niño, sí, y lesivo Dicho nombre, amigo, Lalo? Ángel Sáez García [email protected]

Breve reseña sobre la leyenda de Tristán e Iseo (o Isolda)

BREVE RESEÑA SOBRE LA LEYENDA DE TRISTÁN E ISEO (O ISOLDA) Son diversos los autores que han contado los amores de Tristán e Iseo (o Isolda). Hay quien ve en la leyenda de Tristán, cuyo nombre está íntimamente relacionado con el adjetivo triste y/o el sustantivo tristeza, la narración del fracaso de una pasión completa, íntegra, total,

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLX)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLX) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: El soneto, aunque probé varias veces, no había por dónde agarrarlo. Bueno, en sentido estricto, al final, sí conseguí asirlo con las yemas, pero, una vez obró entre los dedos de mi mano, se (me) deshizo o desmenuzó

Leer, acto solitario

LEER, ACTO SOLITARIO Leer, acto solitario, Te hace sentir menos solo Al considerarte un bolo Entre otros, ser solidario, Letra de un abecedario; Te muestra ene ideas caras Que pensaron gentes raras Antes de que tu agudeza Advirtiera su belleza Y las relativizaras. Ángel Sáez García [email protected]

Rosario fatal de eventos

ROSARIO FATAL DE EVENTOS Quien seis horas, seis, al día A leer libros de Historia Y a ejercitar su memoria Dedicaba, ¿no entendía Que se iba a pique o perdía? Ojalá no me enrollara Ahora ni te/os embrollara. Quien dicho hábito tenía ¿No advirtió que se exponía A que el hado lo arrollara? Ángel Sáez García [email protected]

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLIX)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLIX) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: No podemos ser condescendientes con quienes otrora adujeron la sinrazón de los “dientes, dientes” y, sin ser peluqueras/os, nos quisieron tomar, además, el pelo. Tampoco con cuantas/os, digan lo que digan, pretenden

¿Certezas de gran belleza?

¿CERTEZAS DE GRAN BELLEZA? “Así como las cerezas mejores son las que han sido picoteadas por los pájaros, las personas mejores son aquellas a las que las/os pájaras/os han herido con la ominosa facundia de su pico de oro”. Emilio González, “Metomentodo” Así como las cerezas Mejores son las que han sido Picoteadas, querido, Por

¿El café? ¡Un tósigo lento!

¿EL CAFÉ? ¡UN TÓSIGO LENTO! Sé que el café es un veneno, Pero actúa lentamente, Porque tomo diariamente Un par (no le pongo freno A este placer —no es obsceno—) De tazas y sigo siendo Ajeno a la muerte, oliendo Su aroma y saboreando Lo que me sigue encantando, Su gusto amargo, y rindiendo. Ángel Sáez García [email protected]

A Miguel Ángel, «el Chato»

A MIGUEL ÁNGEL, “EL CHATO” Por Miguel Ángel, mi hermano, Hoy, que arranca el mes de agosto, Ausente el champán, con mosto Brindo y por su buena mano Con quien tiene más a mano, Porque arriba al siglo medio Sin necesitar remedio Para todo o panacea Y acarrea la añacea Quien aversión tiene al tedio. Ángel Sáez García [email protected]

Nerea es el trasunto, sí, de Estela

NEREA ES EL TRASUNTO, SÍ, DE ESTELA (DE ESTELA NAVASCUÉS COPIA ES NEREA) Anda dándome vueltas una idea Que no sé si dará para un soneto, Madrigal, serventesio, oda, cuarteto, Octava o redondilla a quien jadea Y gasta nombre clásico, Nerea. Corredora de fondo, afronta el reto De emular a Filípides, concreto Autor del maratón, y se codea

Si no estás de acuerdo, dilo

SI NO ESTÁS DE ACUERDO, DILO Desde la invención del hacha (Me refiero a la de piedra, No a la que alumbra la hiedra De noche, que así escribe, hacha), Quien en robots es un hacha Sabe de su doble filo: Para mantener en vilo Al hombre el tal puede usarse O por lo opuesto inclinarse. Si no estás de acuerdo, dilo. Ángel Sáez García [email protected]

Lograrás lo que deseas

LOGRARÁS LO QUE DESEAS Te hará falta valentía Para aguantar la presión. Te subirá la tensión, Pero, si hallas empatía En tu entorno y simpatía, Lograrás lo que deseas, Una, dos o tres preseas, De uno, dos o tres metales, O lo contrario a las tales, El fiasco que obtuvo Oseas. Ángel Sáez García [email protected]

Prefiero extática a estática

PREFIERO EXTÁTICA A ESTÁTICA —Aunque no soy matemática, Sé que de nueve es mi físico; Y, entre un químico y un físico, Al que no me quiere estática Escojo siempre y sí extática. —Si te hago el amor con calma, Con el cuerpo y con el alma, ¿Cumpliré la expectativa Que tú te hiciste, atractiva, Y me llevaré la palma? Ángel

¿Qué, tal vez, a otras/os alumbre/deslumbre?

¿QUÉ, TAL VEZ, A OTRAS/OS ALUMBRE/DESLUMBRE? Solamente quienes tengan La paciencia y los redaños De seguir todos los años A las/os que ascienden y arengan, Vengan, sí, de donde vengan, Adquirirán la costumbre De hollar una nueva cumbre, Tras un montón esforzarse Y mucho sacrificarse, Que, tal vez, a otras/os alumbre/deslumbre. Ángel

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLVI)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLVI) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Ya sabes que lo que hay que buscar (ya veremos luego si lo hallamos o no) en esta vida es el lúdico oficio que nos procure beneficio, quiero decir, aquel donde se junten, fundan y confundan ocio y negocio. Esto mismo

Yo de nada me envanezco

YO DE NADA ME ENVANEZCO A quienes viven cantando Las beldades/verdades de la vida, A las que esta da cabida, Y/o sus errores/horrores ladrando Dice el que anda avejentando: “Conforme más envejezco Más me conozco, más crezco Y me comprendo a mí mismo; Más me alejo del abismo Y de nada me envanezco”. Ángel Sáez García [email protected]

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

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