Periodista Digital
  • ESP
    España América
  • Mis datos Salir
  • Entrar
  • Menú
      • Secciones
      • América
      • Política
      • Economía
      • Sociedad
      • Cultura
      • Deportes
      • Legislación
      • España
      • Política
      • Mundo
      • Periodismo
      • Economía
      • Deportes
      • Ciencia
      • Tecnología
      • Cultura
      • Televisión
      • Gente
      • Magazine
      • Otras Webs
      • Crimen y Castigo
      • Motor
      • Religion
      • Travellers
      • Expertos
      • Gastronomía
      • Salud
      • 3Segundos
      • Escaparate
      • La Segunda Dosis
      • Coronavirus
      • Directorios
      • Lo último
      • Blogs
      • Vídeos
      • Temas
      • Personajes
      • Organismos
      • Lugares
      • Autores
      • Hemeroteca
      • Servicios
      • Ofertas
      • Club PD
      • Enlaces
      • Medios
      • Más servicios
      • Ediciones
      • América
      • España
    Periodismo
    • Internet
    • Otros medios
    • Periodismo Online
    • Prensa
    • Publicidad
    • Radio
    • Televisión

    La historia, los secretos, los vicios y las virtudes de los corresponsales

    REPORTERO DE GUERRA: Miguel Gil: los ojos de la guerra (LV)

    Llevaba su destino escrito en el rostro, demacrado y largo, como los de los personajes de El Greco

    Alfonso Rojo 
    Actualizado: 29 Jul 2021 - 08:05 CET
    REPORTERO DE GUERRA: Miguel Gil: los ojos de la guerra (LV)
    Miguel Gil a su llegada a la antigua Yugoslavia y ya como experimentado camarógrafo. PD
    Archivado en: Alfonso Rojo | Libros | OTAN | Periodismo | Reportero de Guerra

    Más información

    REPORTERO DE GUERRA: Archibald Forbes y los valientes sin entrañas (XXII)

    REPORTERO DE GUERRA: Archibald Forbes y los valientes sin entrañas (XXII)

    REPORTERO DE GUERRA: Estofado de perro, sardina en lata, jamón y caviar con cuchara (XXIII)

    REPORTERO DE GUERRA: Estofado de perro, sardina en lata, jamón y caviar con cuchara (XXIII)

    A Ernest Hemingway no se le puede echar en cara que no se acercara a la batalla, la condición inexcusable según Robert Capa para ser buen reportero, sino que su imaginación y sus pasiones se sobreponían a menudo a la obligada fidelidad con los hechos.

    El periodismo de guerra profesional tiene tres siglos de existencia y rebuscando en los nombres de los grandes reporteros no se me ocurre nadie, ni siquiera el mítico William Howard Russell autor de una crónica memorable sobre la malhadada carga de la Brigada Ligera en Balaclava o el pequeño Ernest Pyle muerto en Okinawa el 18 de abril de 1945 tras firmar los despachos más emotivos de la II Guerra Mundial, que tuviera ni de lejos el talento literario de Hemingway.

    Si hay, sin embargo, muchos que han hecho realidad la máxima de Capa, incluidos de forma notable y reciente varios españoles.

    A vuelapluma se me ocurren nombres como Julio Fuentes, Javier Espinosa o Miguel Gil Moreno.

    A Julito, un tipo que se vestía por los pies y murió en 2001 acribillado por mujaidines talibanes en Afganistán, ya le hemos dedicado un capítulo.

    De Javier, corresponsal de ‘El Mundo’, secuestrado en 2013 por una banda de psicópatas musulmanes europeos cerca de Raqqa, la capital del llamado Estado Islámico y mantenido en cautiverio 194 días, hablaremos más adelante.

    Alfonso Rojo y Miguel Gil, en Africa.

    Hoy toca Miguel Gil, uno de los personajes más notables que han pasado por el periodismo español en la últimas décadas.

    Miguel era amigo mío. De verdad, mucho más allá del sano pero tenue afecto que existe entre colegas.

    Cuando se adquiere veteranía, lo que no está necesariamente relacionado con la edad, sino con la experiencia, se establece entre los corresponsales de guerra esa camaradería de vestuario que sólo tiene parangón en el Ejército o entre los marineros.

    En esas memorables ocasiones en que se coincide, para cenar, bromear y perder el tiempo, la charla es mucho menos una conversación que un concurso: una serie de monólogos sucesivos cuyo objeto es dejar patente quién ha visto las escenas más horrorosas o asumido los mayores riesgos. Miguel no era así.

    A él no le gustaba hablar de la guerra, de las exclusivas o de sus éxitos, que fueron muchos. Detrás de su estampa acipresada y cervantina, escondía un alma tierna, casi infantil.

    Miguel Gil.

    Citaba con frecuencia a Pato, que era como llamaba a su madre, hablaba de su hermana pequeña, soñaba con tener hijos, preguntaba por la gente, por los compañeros, por la familia y hasta buceaba en los recovecos del alma propia y ajena.

    Miguel no era de los que se asustaban con el mínimo latido irregular de su corazón, pero sabía preocuparse de la gente y jamás dejaba tirado a un compañero.

    Había nacido en Tarragona, el 21 de junio de 1967 y era el segundo de cuatro hermanos.

    Miguel Gil.

    A finales de 1980 su padre falleció en un accidente de tráfico y la familia se trasladó a Barcelona, donde él terminó el bachillerato y estudió Derecho.

    Una vez licenciado, realizó prácticas en un bufete laboralista, pero pronto abandonó su labor como abogado, soñando con ser corresponsal de guerra.

    Recuerdo nítidamente el día en que vino a verme a la redacción de ‘El Mundo’, contó que había estudiado en la Universidad, que estaba ejerciendo de picapleitos y me dijo con ojos brillantes como ascuas que se iba a Yugoslavia a hacerse corresponsal.

    Conservaba cierto aire adolescente y mucha blandura en el corazón, pero en su interior alimentaba una confianza ciega en su buena fortuna.

    Me impresionó, porque llevaba su destino escrito en el rostro, demacrado y largo, como los de los personajes de El Greco.

    Miguel Gil en Mostar, cuando llegó en moto a la Guerra de los Balcanes.

    Le expliqué que era complicado, que la prensa española es cruel y miserable con el colaborador, que las transmisiones son costosísimas y que la competencia de las agencias es despiadada, pero Miguel era inasequible al desaliento.

    Partió encaramado en su moto y llevando por todo equipaje un par de botas, un saco de dormir, alguna camisa, una cazadora de cuero, una radio de onda corta, un casco militar y poco más. Se sentía eufórico.

    Era libre, tenía el destino en sus manos y ni siquiera se le pasaba por la cabeza la posibilidad de fracasar.

    Miguel Gil en un refugio en Sarajevo.

    Le asaltaron en una carretera y le robaron la moto, pero no se arredró. Tiró para delante y poniéndose el planeta por montera, empezó a mandar reportajes al diario ‘El Mundo’ y a la Cadena SER.

    Sufrió lo indecible, acosado por burócratas cicateros que desde el periódico y la radio se negaban, por el simple placer de parecer importantes, a decolgarle el teléfono o pagar sus llamadas.

    Miguel Gil, a la derecha, bajo el bombardeo en Yugoslavia.

    Pasado el tiempo resulta inevitable volver la vista atrás, con tanta nostalgia como rencor, hacia aquellos días, en los que todo parecía volverse contra él y durante los que Miguel tuvo que hacer de conductor para las cadenas de televisión en Sarajevo.

    Arriesgó la vida cotidianamente saliendo y entrando de la ciudad sitiada y cruzó una y otra vez líneas de combate, que los demás sólo osábamos atravesar aterrorizados, cuando llegábamos de nuevas y el día que nos ibamos.

    Miguel Gil, reportero de guerra.

    Sobre el terreno, trabajaba con escalofriante seriedad, pero siempre encontraba un hueco para el afecto y eso le hizo enormemente popular, tanto entre los extranjeros, que le llamaban ‘Migüel’, con acento inglés, como entre los españoles, para los que siempre fue ‘Miguel‘.

    Que hubiera llegado a su primera guerra, la de Bosnia, en moto, y tuviera las pelotas de sortear cada poco a los letales francotirados apostados en los vericuetos de los senderos del Monte Igman, contribuía a la leyenda.

    Fue en Sarajevo, durante esa etapa crucial, cuando Miguel se asomó por vez primera al abismo de la muerte, descubrió la naturaleza atroz de la guerra y forjó la estructura profesional de lo que iba a ser poco después.

    Miguel Gil en Africa.

    Era uno de los periodistas más populares de la ‘tribu‘. Tenía facilidad para los idiomas, se enamoraba locamente en cada conflicto, volvía periódicamente a su Barcelona natal a lamerse las heridas del corazón y era muy valiente.

    Siempre se dice que hay que ir «lo más rápido y lo más lejos posible», pero eso no vale de nada si no vuelves al hotel en condiciones de escribir y transmitir tu crónica.

    Miguel lo sabía, pero amaba ir hasta el fondo de las historias y no se dejaba intimidar.

    El perenne dilema en ‘territorio comanche‘ es que demasiado lejos no consigues la imagen y demasiado cerca no queda salud para contarlo.

    Kurt Schork en la Guerra de Yugoslavia.

    El afán de estar cerca le hizo quedarse en Pristina, la capital de Kosovo, cuando la OTAN inició los bombardeos sobre Serbia y todos fueron expulsados; lo que le empujaba a permanecer durante meses en las heladas montañas de Chechenia.

    En el Zaire, cuando se desmoronaba el régimen de Mobutu, casi lo mataron a culatazos los sicarios del dictador, pero no se arredró. Volvió a los pocos días y siguió informando.

    Para poder trabajar a conciencia, el reportero de guerra necesita moverse autoconvencido de que circula por el mundo envuelto en un aura de inmortalidad.

    Es algo irracional, que no soporta la mínima prueba estadística y se viene al suelo si se repasa la larga lista de periodistas caídos en acción; pero todos los que se dedican a esto lo dan por supuesto.

    Miguel Gil, poco antes de morir acribillado en Sierra Leona.

    El 24 de mayo de 2000, mientras desarrollaba su labor profesional para Reuters y se encaminaba en Sierra Leona en un camión hacia el volátil frente rodeado de soldados, una emboscada guerrillera acabó con su vida y con la de su colega y amigo Kurt Schork.

    Tras su fallecimiento, las autoridades de Sarajevo entregaron a la directora de su agencia en Bosnia el pasaporte de Miguel como ciudadano bosnio.

    Tanto él como Kurt eran dos profesionales de verdad. Tenían la piel curtida por el humo de mil combates e instinto para barruntar dónde hay que parar y dar media vuelta.

    Eran los mejores y por eso su muerte fue tan tremenda, tan injusta, tan dolorosa para todos los que los habíamos conocido.

    Miguel, a diferencia de lo que se estila en la profesión, era creyente. Yo estoy seguro de que está en el cielo.

    Miguel Gil en Africa. KS
    Miguel Gil con un niño en Congo. MG
    Miguel Gil filmando en pleno tiroteo, en el Kurdistán iraquí. KS

    Te puede interesar

    REPORTERO DE GUERRA: Hamburguesa de ser humano (XXIV)

    REPORTERO DE GUERRA: ¿Qué come y cómo vive la gente allí? (XXV)

    GRAN SELECCIÓN DE OFERTAS MULTI-TIENDA

    GELES DESINFECTANTES

    ACTUALIZACIÓN CONTINUA

    Geles desinfectantes Mascarillas Termómetros clínicos
    SuperChollos Ofertas Oro Ofertas Plata Ofertas Bronce

    CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

    QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

    Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

    COLABORA
    Autor

    Alfonso Rojo

    Alfonso Rojo, director de Periodista Digital, abogado y periodista, trabajó como corresponsal de guerra durante más de tres décadas.

    Web Facebook Twitter

    Lo más leído

    • 24 hrs
    • 7 días
    • 1 mes
    • 1 año
    Jorge Calabrés y Pablo Fernández.

    ¡Qué pillada! Pablo Fernández (Podemos) niega haberse mensajeado con Koldo García y Jorge Calabrés le saca un whatsapp revelador

    José Luis Ábalos, Pedro Sánchez y Santos Cerdán.

    «¡Me lo voy a f*llar!»: La frase brutal de Sánchez a Cerdán cuando decidió destrozar a Ábalos por sus orgías con p*tas

    Antonio García Ferreras, presentador de 'Al rojo vivo' (laSexta)

    Ferreras la lía parda: monta un vídeo de campaña para Vox y el cachondeo es brutal

    Iván Redondo en el plató de 'Espejo Público' (Antena 3)

    Iván Redondo reaparece y sorprende a todos revelando el motivo por el que ‘abandonó’ a Sánchez

    ¡Begoña culpa a Ana Botella y a la hija de Aznar de lo suyo!

    ¡Begoña culpa a Ana Botella y a la hija de Aznar de lo suyo!

    José Zaragoza, diputado del PSOE y Paula Fraga, abogada en el plató de 'Espejo Público' (Antena 3)

    Paula Fraga deja KO al servil José Zaragoza con una punzante verdad sobre el PSOE

    A la ‘MeMa’ Mónica García le sale el tiro por la culata: ¡El amigo de Rufián se la acaba ‘metiendo doblada’!

    A la ‘MeMa’ Mónica García le sale el tiro por la culata: ¡El amigo de Rufián se la acaba ‘metiendo doblada’!

    Carlos Cuerpo y Alicia García en el Senado

    ¡Arde el Senado! Alicia García (PP) funde al ‘escudero’ de Sánchez a base de zascas: “¡Deje de tocar la lira!”

    ‘Chiqui’ Montero, cazada: su plaza en el SAS es de administrativa, no de médica

    ‘Chiqui’ Montero, cazada: su plaza en el SAS es de administrativa, no de médica

    Susanna Griso mira con alucine a Elma Sáinz.

    Susanna Griso deja para el arrastre a la ministra Elma Saiz: ristra de ‘bofetadas’ por los corruptos

    Afra Blanco, Ketty Garat

    Ketty Garat deja con careto a Afra Blanco por el pucherazo de Sánchez: «Tú no eres periodista»

    Griso y sus tertulianos, a carcajadas con la abogada del PSOE: «Parece un sketch, una mezcla de pena y bochorno»

    Griso y sus tertulianos, a carcajadas con la abogada del PSOE: «Parece un sketch, una mezcla de pena y bochorno»

    Isabel Díaz Ayuso, Manuela Bergerot

    Tremendo sopapo de Ayuso a la gritona de Más Madrid que pide expropiar viviendas

    María Jesús Montero, secretaria general del PSOE-A y candidata a la Junta de Andalucía

    ‘Chiqui’ Montero se pasea vestida de ‘gallina Caponata’ en la feria de Sevilla y estalla el cachondeo en redes

    Ketty Garat, Sánchez y Alvaro Nieto

    Caza de brujas en el PSOE: Sánchez busca histérico al filtrador de los vídeos del pucherazo en el Comité Federal

    La espeluznante posibilidad sobre Pedro Sánchez que deja abierta Ketty Garat

    La espeluznante posibilidad sobre Pedro Sánchez que deja abierta Ketty Garat

    Pedro Sánchez y el vídeo destapado por 'The Objective'.

    Detrás de la pared: salen los vídeos del vergonzoso intento de pucherazo de Pedro Sánchez durante el Comité Federal de 2016

    Sánchez ‘compra’ el silencio de Page, Susana Díaz y otras víctimas de su pucherazo

    Sánchez ‘compra’ el silencio de Page, Susana Díaz y otras víctimas de su pucherazo

    Sarah Santaolalla y David Alandete.

    David Alandete sopapea a ‘cabestrillo’ Santaolalla por arremeter contra María Corina Machado: «Indigente intelectual»

    Jorge Calabrés y Pablo Fernández.

    ¡Qué pillada! Pablo Fernández (Podemos) niega haberse mensajeado con Koldo García y Jorge Calabrés le saca un whatsapp revelador

    Dimite el general Rodríguez Medel por negarse a firmar norma que favorecía a mujeres en la Guardia Civil

    Dimite el general Rodríguez Medel por negarse a firmar norma que favorecía a mujeres en la Guardia Civil

    Afra Blanco, Ketty Garat

    Ketty Garat deja con careto a Afra Blanco por el pucherazo de Sánchez: «Tú no eres periodista»

    Vicente Vallés.

    Vicente Vallés alerta sobre lo que se le avecina a España si Sánchez no adelanta las elecciones

    Irene Montero, eurodiputada de Podemos

    La última imagen de la rica Irene Montero en redes que saca de quicio al personal

    Pedro Sánchez y el Gobierno Frankenstein

    Esta es la ‘carta secreta’ que guarda Sánchez en la manga, para las próximas elecciones generales

    Sarah Santaolalla se salta a la torera la ley y hace el payaso encima de una bici

    Sarah Santaolalla se salta a la torera la ley y hace el payaso encima de una bici

    Tomás Gómez desvela a Ana Rosa la estrategia electoral de Pedro Sánchez: «Lo está pensando»

    Tomás Gómez desvela a Ana Rosa la estrategia electoral de Pedro Sánchez: «Lo está pensando»

    Escándalo en Londres: denuncian a Pedro Sánchez por acoso laboral

    Escándalo en Londres: denuncian a Pedro Sánchez por acoso laboral

    Griso y sus tertulianos, a carcajadas con la abogada del PSOE: «Parece un sketch, una mezcla de pena y bochorno»

    Griso y sus tertulianos, a carcajadas con la abogada del PSOE: «Parece un sketch, una mezcla de pena y bochorno»

    David Alandete, Antonio Naranjo y Max Pradera.

    David Alandete y Antonio Naranjo se mofan de las últimas insidias de Max Pradera y amenazan con desvelar asuntos turbios del comunicador

    Un psiquiatra lanza un aviso sobre el aspecto deteriorado de Sánchez: "Podría tener un trastorno…"

    Un psiquiatra lanza un aviso sobre el aspecto deteriorado de Sánchez: «Podría tener un trastorno…»

    El periodista que destapó la enfermedad de Pedro Sánchez suelta otra bomba: «Puede tener otras patologías»

    El periodista que destapó la enfermedad de Pedro Sánchez suelta otra bomba: «Puede tener otras patologías»

    José Carlos Díez y Óscar Puente.

    Óscar Puente pretende censurar en TVE al economista José Carlos Díez y este no se calla: «Pago tu sueldo y el de los golfos de tu ministerio»

    Los matones de Gallardo agreden a Ndongo hasta que el reportero se harta... ¡Y todos se c*agan!

    Los matones de Gallardo agreden a Ndongo hasta que el reportero se harta… ¡Y todos se c*agan!

    José Mota en RTVE

    José Mota, el estómago agradecido o cómo arruinar una carrera en dos minutos y 26 segundos

    El nuevo mote de Losantos a Rufián que tiene rabiando a toda la izquierda

    El nuevo mote de Losantos a Rufián que tiene rabiando a toda la izquierda

    Email marketing

    Las técnicas de segmentación más avanzadas para crear campañas de email marketing de alto impacto

    ¡Vergüenza! Nuevas cuentas millonarias en paraísos fiscales salpican al Gobierno: Santos Cerdán y otros ministros, en el ajo

    ¡Vergüenza! Nuevas cuentas millonarias en paraísos fiscales salpican al Gobierno: Santos Cerdán y otros ministros, en el ajo

    El agente Verdugo, alias Cobe Brayan

    Este es ‘Cobe Brayan’, el agente a sueldo del narco que saboteaba patrulleras de la Guardia Civil y cobraba 30.000 euros por lancha de cocaína

    Un periodista andaluz descubre la farsa de Susana Díaz y el sueldazo que se mete de todos los españoles... ¡por echar el día en la tele!

    Un periodista andaluz descubre la farsa de Susana Díaz y el sueldazo que se mete de todos los españoles… ¡por echar el día en la tele!

    Periodista Digital

    PERIODISTA DIGITAL, SL NIF B82785809
    Avenida de Asturias, 49, bajo
    28029 Madrid (España)
    Tlf. (+34) ‎91 173 11 26
    [email protected]

    Aviso Legal Política de Privacidad Política de Cookies Publicidad Quiénes Somos Accionistas
    SÍGUENOS
    Powered by

    PERIODISTA DIGITAL, SL CIF B82785809
    Avenida de Asturias, 49, bajo
    28029 Madrid (España)
    Tlf. (+34) ‎91 173 11 26
    [email protected]