LA TRIBUNA DEL COLUMNISTA

Pedro Sánchez, chantajeado por el menordomo de Junqueras, claudica ante el separatismo

Luis Ventoso: "Poco después de la hora de comer era recibido por Sánchez en La Moncloa un dirigente que da fe de su estilo de hacer política ya desde su apellido, Rufián"

Pedro Sánchez, chantajeado por el menordomo de Junqueras, claudica ante el separatismo
Pedro Sánchez y Gabriel Rufián.

Pedro Sánchez tiene el futuro más inmediato de color hormiga. El presidente del Gobierno de España había visto en la convocatoria de elecciones en diferido en Cataluña una oportunidad de oro para intentar escabullirse de sus promesas a los separatistas y, momentáneamente, retirarles la mesa de negociación.

Pero, hete aquí, como exponen este 31 de enero de 2020 las tribunas y editoriales de la prensa de papel, el exvicepresidente y golpista Oriol Junqueras ha enviado a su menordomo Gabriel Rufián para que le diga al inquilino de La Moncloa dos cosas bien claritas: o mantiene ese encuentro negociado durante la investidura o la legislatura acaba antes que lo que dura un caramelo a la puerta de un colegio.

El editorial de ABC lo recoge bien claro. A Sánchez no hay cosa que más le atosigue que la posibilidad de quedarse sin la poltrona, así que en menos de doce horas realizó unas contorsiones que ríanse ustedes de las que se protagonizan en el Circo del Sol:

El anuncio hecho por Joaquim Torra para convocar elecciones en Cataluña sin convocarlas produjo movimientos sísmicos en la alianza fraguada por el PSOE, Podemos y ERC. La delirante secuencia es la siguiente. Por la mañana, La Moncloa anunció que mantiene su previsión de que Pedro Sánchez se reúna con Torra el próximo día 6 de febrero de 2020, pero anulaba la convocatoria de la mesa de negociación prometida al separatismo para poder ser investido. Sánchez avisó de que esa mesa se convocaría cuando hubiese nuevo Ejecutivo en Cataluña, en junio o julio, para ganar tiempo.

A su vez, Torra había advertido de que en la cita del jueves plantearía a Sánchez la independencia de Cataluña y la amnistía para los presos golpistas, y ERC replicó la decisión de Sánchez con una amenaza: se trata de un «incumplimiento flagrante» de sus acuerdos secretos que pone en riesgo la legislatura. Para entonces, la vicepresidenta Carmen Calvo ya había contestado a Torra que Sánchez no iba a negociar la independencia. En esta atmósfera psicodélica de extorsiones a varias bandas, Oriol Junqueras decidió desde la cárcel enviar a Gabriel Rufián a La Moncloa para amenazar a Sánchez con dar por concluida la legislatura sin que siquiera haya arrancado oficialmente.

Y sentencia con contundencia el editorial:

El mensaje era nítido, y el PSOE debía convocar la «mesa» claudicante antes de las elecciones catalanas. Por supuesto, el mensaje fue sumisamente recibido por Sánchez, que anoche rectificó su tesis inicial y se reunirá con el separatismo donde haga falta y cuando Junqueras diga. ¿La conclusión? Muy sencilla: España está en manos de un presidente sin palabra, sin criterio y sin autonomía, y de un condenado por sedición que amenaza desde la cárcel con volver a declarar la «república» catalana.

Luis Ventoso detalla el minuto a minuto de lo que sucedió en la jornada del 30 de enero de 2020 con los cambios de criterio de Sánchez respecto a las bravatas de la banda del lazo amarillo:

El Gobierno de la «coalición progresista» amaneció ayer con un inusual tono constitucionalista. Torra exigió hablar de «autodeterminación y amnistía» en su próxima reunión con Sánchez. Pero el Ejecutivo le respondió de inmediato que no, que tales asuntos no figurarán en la agenda del encuentro. A las 12.35 del mediodía, nuevo rapto de sensatez: el Gobierno anuncia que aplaza el inicio de la mesa de negociación con ERC hasta que los catalanes voten en las autonómicas y se aclare su panorama político. Pero solo seis horas y media después, a las 18.57 de la tarde, giro total: el Gobierno rectifica y anuncia que acepta constituir la mesa con ERC antes de los comicios, pretextando que no quiere que se dude de su compromiso con el diálogo.

¿Qué pasó entremedias? ¿Por qué el brusco cambio de idea? Lo ocurrido es bien sencillo: ERC se enojó con Sánchez y le leyó la cartilla, calificando el intento de retrasar la mesa como «un incumplimiento flagrante de nuestro acuerdo». Temblor de piernas en el más alto despacho monclovita. Hay que hacer algo, y con apremio, porque Junqueras nos puede tumbar los presupuestos… Poco después de la hora de comer era recibido por Sánchez en La Moncloa un dirigente que da fe de su estilo de hacer política ya desde su apellido, Rufián. Tras leerle la cartilla a El Presidente y transmitirle las instrucciones de Lledoners, envainada total de Sánchez y «mesa habemus».

El editorial de La Razón asegura que para contrarrestar lo que está sucediendo a nivel nacional, con unos separatistas que tienen acogotado a Sánchez, en Cataluña debe cambiar la situación con opciones como la de que el PP y Ciudadanos concurran juntos a las próximas elecciones autonómicas:

La deriva que ha emprendido el socialismo español de la mano de Pedro Sánchez al apoyarse en un partido como ERC para mantenerse en La Moncloa no es la mejor vía: reconocer como socios a los que han sido condenados por sedición por declarar la independencia sólo sirve para dejar al margen de cualquier consenso a los millones de ciudadanos catalanes que asisten perplejos a los abusos del nacionalismo, y que Sociedad Civil Catalana ha sabido dar voz y visibilizar en multitudinarias manifestaciones. PP y Cs deben valorar con responsabilidad la opción de la candidatura Cataluña Suma.

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Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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