Cumple con esa máxima del humorista Groucho Marx.
Con una única diferencia, eso sí, que sus asertos no son precisamente los más graciosos del lugar.
El socialista Eduardo Madina hace bueno al escorpión de la fábula.
No vamos a extendernos aquí en lo que le sucedió hace años a Madina con la banda terrorista ETA y las secuelas que le provocó el fallido atentado de los encapuchados.
Pero sí tiene su aquel el hecho de que el socialista no tenga problemas en darle el carnet de demócratas a los miembros de un partido que son los herederos políticos de los terroristas y, en cambio, muestre cara de asco cuando habla de VOX.
«VOX QUIERE CONVERTIR A LAS LESBIANAS EN CIUDADANAS DE SEGUNDA»
Madina, muy ‘tolerante’ él, dijo recientemente lo siguiente sobre el partido de Santiago Abascal en una intervención en la Cadena SER:
VOX es un partido que a mí me gustaría que este país le tuviera puesto un total, completo y definitivo cordón sanitario, que ninguna política pública quedara influida ni por acción ni omisión por un partido neofascista de extrema derecha y ultrapopulista como es VOX. Es verdad que esto no depende de una comunidad autónoma ni de un partido, sino que compete a todos.
Es el único partido incompatible con lo que se vive en este país. Es incompatible con los inmigrantes, a los que quiere deportar. Es incompatible con las lesbianas, los gays, los bisexuales y los transexuales, a los que quiere convertir en ciudadanos de segunda. Es incompatible con quienes creen en otro Dios, si es que tiene alguno en la cabeza el señor Abascal. Es un partido inconstitucional desde la perspectiva del modelo de descentralización autonómica, quiere colocar un muro en Ceuta y Melilla. Quiere segregar a la población de múltiples formas y es un partido incompatible con nuestra manera de vivir.
? @EduMadina: «Vox es un partido incompatible con nuestra forma de vida por todas estas razones. Completo, total y definitivo cordón sanitario ya» ? pic.twitter.com/Hx7Qf3Xg0x
— Hoy por Hoy (@HoyPorHoy) February 15, 2022
Sin embargo, este vigor condenando cualquier tipo de acuerdo con VOX y reclamando que esa formación sea expulsada a patadas de la órbita democrática contrasta, qué duda cabe, con la complacencia que el socialista muestra cuando le cuestioban en una entrevista en eldiario.es sobre los pactos del Gobierno Sánchez con EH Bildu.
Concretamente era la periodista Esther Palomera la que preguntaba al socialista vasco cómo podría hacer entender a la derecha que los acuerdos de Sánchez con los herederos políticos de ETA podían ser igual de respetables que los acuerdos entre otros partidos:
El juego democrático permite la presencia, afortunadamente, de todas las organizaciones y partidos políticos que se presentan a las elecciones. Están ahí porque les han votado y seguro que son capaces de entenderlo.