Un cambio generacional, una estrategia renovada y una apuesta por la salud funcional marcan el futuro de la histórica compañía alicantina

La nueva fórmula de Azaconsa: cómo una empresa centenaria se reinventa con innovación saludable y flexibilidad

Bajo el liderazgo de Alejandro Crespo, la empresa familiar combina su legado de 150 años con una hoja de ruta basada en agilidad industrial, ciencia y productos naturales para más de 50 países

Azaconsa Alejandro Crespo

Un cambio generacional, una estrategia renovada y una apuesta por la salud funcional marcan el futuro de la histórica compañía alicantina bajo el liderazgo de Alejandro Crespo.

Desde su sede en Novelda (Alicante), una empresa con más de siglo y medio de historia está escribiendo un nuevo capítulo. Azaconsa, un nombre tradicional en el sector de infusiones, condimentos y productos alimenticios, ha iniciado una transformación profunda. Este cambio no es solo corporativo, sino también filosófico, y tiene un nombre propio: Alejandro Crespo.

Recientemente convertido en socio mayoritario y presidente, Crespo no llega desde fuera. Lleva 18 años dentro de la compañía, conociendo cada engranaje. Su ascenso a la máxima responsabilidad, tras adquirir el 96,4% del accionariado en un reparto familiar, es más bien la culminación de un camino. Un camino que, como él mismo relata, empezó de niño coleccionando sobres de sacarina «como si fuesen cromos». Hoy, esa curiosidad infantil se traduce en dirigir una empresa que exporta a más de 50 países y fabrica más de 1.000 millones de dosis al año.

Su visión es clara y surge de una convicción personal: una empresa sólida debe ser, ante todo, dinámica. «Es fundamental adaptarse rápidamente a los ritmos del mercado, que muchas veces cambian sin avisar», explica. Para Crespo, la agilidad organizativa aprendida en crisis pasadas –la caída del turismo, el impacto del COVID– se ha convertido en el activo más valioso de Azaconsa.

Un liderazgo forjado desde dentro

Alejandro Crespo asume el control desde una posición única. No es un director externo con ideas preconcebidas. Es alguien que ha pasado por compras, ventas, y que ahora «también ayuda a los directores financieros y organiza todo para que funcione todavía mejor». Reconoce que la responsabilidad ahora es mayor, implica «gestionar todavía más áreas y llevar el control desde arriba del todo». Pero ese conocimiento interno es, precisamente, su ventaja.

Su filosofía de gestión está impregnada de un aprendizaje vital. Habla con naturalidad de la conciliación, siendo padre de tres niños pequeños, y asegura que el equilibrio solo se logra «conociendo la empresa desde dentro». Esa conexión íntima con Azaconsa le permite tomar decisiones rápidas y seguras, una necesidad en un mercado global volátil.

Pero hay otro pilar en su vida que está trasladando directamente a la estrategia de la compañía: la salud personal. Crespo lleva 13 años sin tomar azúcar y casi dos décadas sin medicación, apoyándose en infusiones y fórmulas naturales. «Si no existe, me lo invento», afirma. Esta no es una simple anécdota biográfica; es el núcleo de la nueva hoja de ruta de la empresa.

Innovación que nace de la observación y la necesidad

Bajo el mandato de Alejandro Crespo, la innovación en Azaconsa ha tomado un rumbo decidido hacia lo funcional y saludable. Ya no se trata solo de crear nuevas infusiones, sino de desarrollar productos con un beneficio tangible para el consumidor. «Buscamos lo que realmente la gente necesita: menos azúcares, más beneficios, más salud», sostiene.

De esta búsqueda han surgido lanzamientos que mezclan tradición y ciencia. Como la combinación funcional de propóleo con miel, romero y equinácea, o el té verde con jengibre y limón. Productos que nacen de la observación y que hoy tienen presencia en más de 1.500 farmacias europeas, además de supermercados. Han logrado cruzar la frontera entre el lineal de alimentación y el de farmacia, un movimiento estratégico clave.

La evolución no se detiene ahí. La compañía ha ampliado su portafolio hacia terrenos antes inexplorados para ella. Líneas de probióticos, infusiones vitaminadas y, más recientemente, una completa gama deportiva. Isotónicos, proteínas vegetales, creatina o productos con magnesio para reducir el impacto hepático. Cada nueva referencia responde a una tendencia de consumo y a una necesidad específica del mercado.

La flexibilidad industrial como ventaja competitiva

Si hay un concepto que Alejandro Crespo repite y que define la esencia operativa de la nueva Azaconsa, ese es la flexibilidad. En un mundo globalizado, la capacidad de personalización es un superpoder. «Trabajamos para 50 países y podemos ajustar fórmulas, diseños y sabores con muchísima rapidez», destaca.

Esto no es una declaración de intenciones, sino una realidad diaria en sus fábricas. Un ejemplo lo ilustra a la perfección: «Aquí funciona muy bien el té verde jengibre y limón, pero en Estados Unidos lo quieren con cúrcuma». Esa adaptación rápida y eficiente por mercados es lo que les permite competir con gigantes menos ágiles.

Esta agilidad se sustenta en un equipo humano donde conviven la experiencia de los veteranos y la energía del talento joven. Crespo señala con orgullo que «un 50% de la plantilla tiene menos de 30 años». Esta combinación genera un ecosistema ideal para la innovación: el conocimiento profundo del sector y la frescura de nuevas ideas.

El futuro: expansión responsable y productos accesibles

La hoja de ruta para los próximos años está ya definida y es ambiciosa. Para 2026, Azaconsa tiene entre sus prioridades el lanzamiento de nuevas infusiones vitaminadas, referencias funcionales y la expansión de dos líneas con gran potencial: la deportiva (sport) y la de bebidas alternativas como la kombucha y el matcha.

Pero este crecimiento no es un fin en sí mismo. Crespo mantiene un principio firme que actúa como brújula: «Queremos que la gente pueda cuidarse con productos naturales, funcionales y accesibles, sin que afecten a su salud a largo plazo». Esta filosofía impregna toda la cadena, desde el desarrollo hasta la producción.

Se trata de una visión de futuro que integra innovación, sostenibilidad y responsabilidad. La expansión internacional se hará siguiendo estos valores, consolidando la presencia en los más de 50 países actuales y explorando nuevos mercados con el mismo rigor.

Una empresa con historia, un futuro por escribir

Azaconsa es una paradoja fascinante. Por un lado, es una empresa familiar con 150 años de historia, arraigada en la tradición agrícola y manufacturera de Novelda. Por otro, es una organización dinámica, flexible y volcada en la innovación científica más contemporánea. Bajo la dirección de Alejandro Crespo, esta dualidad no es un conflicto, sino su mayor fortaleza.

La compañía ha entendido que su legado no es una losa, sino una plataforma. Una base sólida desde la que lanzarse a crear el futuro de la alimentación funcional. Combinan el arte de la infusiones, el café soluble, los cacaos y los edulcorantes, con la ciencia de los probióticos y los suplementos deportivos.

El viaje de Crespo, desde el niño coleccionista de sobres hasta el presidente que reinventa una empresa centenaria, refleja a la perfección esta transformación. Es la historia de una evolución personal que se traslada a un proyecto colectivo. Una hoja de ruta donde lo saludable, lo flexible y lo científico no son eslóganes, sino la esencia de un nuevo modo de hacer las cosas.

El mercado cambia, los consumidores demandan más y mejor. Azaconsa, con un pie en su rica historia y el otro firmemente plantado en el futuro, ha decidido no solo adaptarse, sino liderar ese cambio. Y lo hace con una fórmula probada: observación, agilidad y una convicción inquebrantable por ofrecer salud a través de lo natural.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Ana Rojo

Queridos amigos, a través de este blog os inundaré de propuestas irresistibles para que disfrutéis de lugares con encanto, inolvidables escapadas, secretos de moda y belleza, eventos con glamour… y mucho más

Lo más leído