Por Carlos de Bustamante

( Acuarela de Manolo Jiménez en Facebook) (*)
El Rezongón escribió para este mismo blog sobre el ISIS (siglas inglesas del llamado estado islámico, grupo terrorista extremadamente numeroso como bien es sabido puede ser y es el Boko Haram) en términos tan duros, que bien pudiera pensar alguno de nuestros posibles lectores, que el Rezongón repudia toda religión que no sea la suya. Nada más lejos de la verdad. Además de que, como “alguna vez he repetido” yo, digo nada más, y aun rezongando soy partidario tanto de la libertad religiosa como de la libertad de las conciencias, digo otra vez nada más que en mi modesta opinión todo aquel que creyere firmemente en que sus creencias son las buenas, debe de ser digno del mayor de los respetos. Otra cosa puede que no sea eximente de su posible error es que quien teniendo a su alcance los medios de formación suficientes, fanatice sus creencias “a sangre y fuego”. Caso de ambos grupos fanático-terroristas islámicos.
Puesto que como más de una vez les he dicho el Rezongón es -fue- africano, no es motivo de vanidad ni presunción decirles que creo hablar (escribir) con algún conocimiento de causa.
Tres años de convivencia con los seguidores fidelísimos del Islam son, porque los viví con suma intensidad, suficiente para asegurarles que los del ISIS no son los del verdadero Islam. Tienen los ejemplos actuales de cómo países con mayoría de profesos islámicos combaten contra teóricos hermanos de una fe, que en absoluto es la suya. O sea, la que aprendieron en el Corán que escribió, porque le plugo, Mahoma. El Rezongón sabe a ciencia cierta que ésa no es la religión verdadera. La cristiana instaurada por el propio Cristo, de la que el llamado profeta tomó cuanto, libre, aunque para nosotros equivocadamente, le pareció que se acomodaba a la mentalidad africana. ¡Y vaya que lo consiguió!, porque “de tonto no tenía ni un pelo”. Millones de adeptos, repartidos por más de medio mundo. Algunos de ellos, realmente ejemplares por consecuentes con tales creencias.
No es ésta afirmación gratuita, sino que está avalada por los tres años dichos en la pequeña “ciudad santa” norte africana: Xaüen. Lugar bellísimo donde cada uno de los vecinos pudieran ser verdaderos “santones”. Especie de sacerdotes islámicos con exacto cumplimiento de las normas de Corán. Sin que en mi particular opinión todo sea digno de admiración, sí digo, que pude constatar que aquéllos al menos, de ISIS, nada de nada. No obstante les transmito seguidamente opiniones que pudiera convenir que conozcamos:
“El califato islámico deturpa (afea, mancha, estropea, deforma) el verdadero islam”.
El profesor Mustafá Cenap Aydin indicó que los grupos violentos aprovecharon la desintegración de los gobiernos que existí¬an.
Lo expresa “dvinamente” Sergio Mora, para “Zenit”. Y dice:
ROMA, 26 de febrero de 2015 (Zenit.org) – Los musulmanes desde Marruecos hasta Bagdad constituyen solamente el 20 por ciento del total de los islámicos existentes en todo el mundo. Los grupos integristas violentos tomaron pie gracias a la desintegración de los gobiernos que existían y aprovechando el vacío de poder. El califato islámico y los terroristas de grupos como Boko Haram solo deturpan el islam, que es una religión de paz. En Europa es necesario que se permita un islam moderado que respete la cultura de los diversos países, para contrarrestar la propaganda integrista, y para que se entienda que el islam es moderado.
Estas son algunas de las ideas que el líder musulmán Mustafá Cenap Aydin, expuso este jueves en un desayuno de trabajo organizado en Roma por el Centro Estudio Medio Oriente de la española Fundación Promoción Social de la Cultura, sobre el tema “Libertad de expresión, libertad de religión y diálogo”, a la cual participó también el arzobispo Agostino Marchetto, secretario emérito del Pontificio Consejo Pastoral de los Migrantes e Itinerantes.
Interrogado por ZENIT sobre la necesidad de que el islam moderado tenga una voz más fuerte delante de los violentos, Cenap Aydin, que es también director del Instituto Tévere, reconoció que “los musulmanes moderados de occidente no están bien organizados” para hacer oír la voz del verdadero islam, que es una religión de paz.
Sobre los jóvenes que van a luchar en Siria o Irak, indicó que se debe a que “no tienen nada que hacer y no ven un futuro”. Indicó además que los grupos extremistas “reciben dinero de otros países” y lo usan para hacer proselitismo en países africanos, pero también en países importantes como Italia”.
Recordó además que incluso naciones como Albania, con una tradición islámica propia, marcadamente moderada aunque poco practicante; un país que recibió al papa Francisco y que tiene un gran aprecio a Madre Teresa, sufre la llegada de los salafitas que invitan a la violencia.
“Es necesaria una educación religiosa justa” indicó, y lamentó que “no haya una institución en Italia que explique el islam a los jóvenes”. Porque “hay templos improvisados, con imanes que se autonombran”, cuando “no se puede ser imán así sin más”. Y precisó que “para ser imán es necesario estudiar teología y filosofía, y hay reglas para serlo”.
Indicó que en Austria se cancelaron con una ley los financiamientos externos a los imanes, “porque lamentablemente el gobierno de Turquía usó las mezquitas como oficinas de un partido político”, dijo.
El director de esta asociación promotora del diálogo interreligioso precisó además que no existe un único islam, y que debería existir un islam italiano, un islam francés, etc. de acuerdo a la Constitución italiana, a la cultura italiana, con la mayoría católica.
Durante su exposición, el presidente de la Asociación Tévere, quiso precisar que los extremistas asesinan no solo a los cristianos, sino que las víctimas más numerosas son los mismos musulmanes. Indicó que en la franja que va desde Marruecos a Bagdad, se encuentran solamente el 20 por ciento del mundo musulmán, pero reconoció entretanto que grupos fanáticos siempre existieron desde el inicio del islam y que estos son los que tomaron fuerza con la anarquía que se creó en las sociedades de Oriente Medio. Por ejemplo, indicó que el Sha de Persia Mohammad Reza Pahlavi, había prohibido el velo en los años 40, y que fue restablecido como obligatorio por el Ayatolá Khomeini en los años 70.
El profesor Cenap Aydin, que también es investigador en la Universidad Gregoriana, señaló al Califato islámico y al grupo Boko Haram, como enemigos del islam, porque dañan su reputación cada día. Y citó la Evangelii Gaudium del papa Francisco, «la cual indica que una interpretación auténtica del Corán no puede permitir la violencia».
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(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
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