Por José María Arévalo

( Actual ermita en Castrodeza) (*)
Tras Berceruelo, y también en el Partido judicial de Tordesillas, vamos a ver los edificios religiosos desaparecidos en Castrodeza, las ermitas de San Pedro, San Román y San Roque, y la Iglesia Parroquial de San Pelayo del vecino despoblado de Quintanilla Artera, lo que recoge el libro “Las ruinas de Dios. Arquitectura religiosa olvidada en la Provincia de Valladolid”, de los arquitectos vallisoletanos Juan José Fernández Martín, Francisco Pedro Roldán Morales, José Ignacio Sánchez Rivera y Jesús Ignacio San José Alonso, que venimos reseñando.
Castrodeza
Ermita de San Pedro
Se sabe que en Castrodeza había una ermita dedicada San Pedro porque en 1625 el visitador diocesano la inspeccionó (Catálogo Monumental, Tordesillas, p. 46). Tenía una cofradía propietaria que mantenía el culto y se encargaba de su mantenimiento. Así consta que se hacía en 1680, y seis años más tarde se fusionó con la de la Concepción. Esto fue habitual durante el XVII: la crisis general del país se evidenció en el descenso de población y, consecuentemente, en la desaparición o absorción de las cofradías para mantenerse como entidades de socorro social. No tuvo otra salida más que la fusión para que al integrarse en otras con tamaño suficiente garantizasen la protección de sus miembros. Todavía en 1739 se realizó un retablo y se colocaron unos santos en la ermita, sin que se vuelvan a tener noticias de la misma.
Ermita de San Román
Se conoce su existencia por la visita diocesana de 1625 (Catálogo Monumental, Tordesillas, p. 41). Cuatro años después, durante una nueva visita, se constata que estaba a una distancia de kilómetro y medio de la población, por lo que no hacía gran servicio a la misma. En aquellos años su estado era ya lamentable, necesitando muchos reparos. Incluso se le consideraba edificio «muy viejo y antiguo», señalando así su arcaico origen.
En efecto, la ermita de San Román debió ser fundada mucho antes pues se trataba de la iglesia parroquial de un pueblo extinto en fecha indeterminada ( ORTEGA y RUBIO. Los pueblos de la provincia de Valladolid, tomo 1 p. 430). Los vecinos del cercano núcleo de Castrodeza siguieron manteniendo el culto como iglesia, ya sin la administración de sacramentos. De ahí que el lugar donde se enclavaba se denominara Teso de la Iglesia y entre los habitantes de Castrodeza se perpetuase por tradición oral que en aquel lugar había existido un pueblo. Corrobora este hecho la advocación de San Román, uno de los primeros santos celebrados por la Iglesia Hispánica, que no tiene ninguna virtud taumatúrgica especializada, como suele suceder con los santos a los que se les dedican ermitas.
Como edificio parroquial que fue, su tamaño no era el de una simple capilla pues en 1636, a instancias de las recomendaciones de los visitadores, ya se había reparado la capilla mayor, derribándose el resto por no poderse mantener (Catálogo Monumental, Tordesillas, p. 46: Libros dc cuentas de la parroquia. Visita: 1629.- Los dichos Visitadores Generales habiendo visto la ermita de San Román, que está fuera de esta villa, cerca de un cuarto de legua, estar muy mal reparada asi de tejados como de paredes, y que el haberla de reparar no se puede hacer sin gran costa, y que para adelante en cada año no se excusa, por ser muy viejo el edificio y antiguo, mandaron para que puedan derribar la dicha ermita o la parte que les pareciere, y si quedare algo de ella sea la capilla mayor…).
Actualmente no se conserva nada de este edificio.
Ermita de San Roque
También en la visita del diocesano de 1625 se señala la existencia de una cofradía de San Roque, a cuyo cargo estaba la ermita correspondiente (Catálogo Monumental, Tordesillas, p. 46) Este edificio aún existía en 1703, y en 1767 se realizaron obras en ella. No se vuelve a tener noticias a partir de este momento.
Iglesia Parroquial de San Pelayo del despoblado de Quintanilla Artera
El pueblo de Quintanilla Artera estaba a poco más de 1 kilómetro de Castrodeza, río abajo por el valle del Hornija. (G. MARTÍNEZ DÍEZ, 1, p. 188: Quintanilla Artera. Despoblado en el término municipal de Castrodeza, a 1.600 m al SO de este lugar, entre la carretera de Castrodeza a Torrelobatón y el camino que sale de dicha carretera en el km 19 a 1a izquierda, en dirección a la comarcal 611 -Velilla- Torrelobatón-, y a unos 150 m de la bifurcación. Se halla en un prado llamado hoy de Quintanilla, habiéndose perdido el recuerdo de Artera. Desde la cartetera son todavía visibles algunas piedras alineadas. Mapa 1/50.000, hoja 371: latitud 41° 38′ 15″, longitud 1° 16′ 45″). Aún son hoy bien visibles los montones de piedras de sus casas junto a la carretera de Tordesillas. La advocación de la iglesia debió ser la de San Pelayo, por el topónimo que aún se conserva del cerro al sur de la población.
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(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
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